Bueno, aquí estoy, cubriendo un Mundial Femenino de Fútbol, el Alemania 2011, y lo que me esperaba, como hombre, como hombre latinoamericano, sí, como “macho” (en el buen sentido de la palabra… en caso de que la palabra tenga un buen sentido), era ver mujeres por doquier.
Pero creo que el único sitio en este Mundial donde las mujeres serán mayoría es en la cancha. Eso me desilusiona.
Alemania 2011 no es distinto al Alemania 2006, tiene otras dimensiones, es cierto, le falta la explosión medial y la pasión de los aficionados, pero en materia de organización no dista del evento que tuve la oportunidad de vivir para todos ustedes hace 5 años.
Y aquí está lo que me sorprende: ¡esto está lleno de hombres!
La presencia femenina, incluso en un Mundial de Fútbol que es de ellas y para ellas, es muy, muy reducida. Los reporteros son los mismos de siempre, y en su mayoría son hombres; una chica colombiana, las dos americanas de ESPN y un par de suecas que hasta ahora sólo he visto decorando la asistencia de sus colegas masculinos que parecen ser los que trabajan.
OK, las voluntarias, las encargadas de hacernos la vida fácil en el centro de prensa, son más que los voluntarios (en cantidad y amabilidad), pero eso también fue así hace 5 años. Los funcionarios del Comité Organizador son “los” y no “las” en proporción 5 a 1 (por lo que he visto), todo esto me da qué pensar.
Yo, por haber crecido, haber sido educado, y haber aprendido todo lo importante de la vida, por mujeres “con los pantalones puestos” empezando por mi mamá y terminando con la madre de mis hijos, sigo convencido que el genero femenino tiene muchas más virtudes que aquel al que yo pertenezco.
Pero en este Mundial Femenino su representación fuera de la cancha sigue siendo menos de lo deseable; estaré atento a lo que observe en las tribunas, me gustaría ver el estadio lleno de mujeres (no sólo por estética) y poder registrar al final del día que Alemania 2011 es de ELLAS.
Dienstag, 28. Juni 2011
Freitag, 24. Juni 2011
Por el Botín de Oro
Yoreli Rincón es la estrella de la selección femenina de fútbol de Colombia que compite en el Mundial Alemania 2011. Su sueño es obtener el Botín de Oro en el evento y quedarse a jugar en la Bundesliga.
Yoreli, una semana después del último partido del Mundial de Fútbol Femenino Alemania 2011 usted cumplirá 18 años, ¿ya ha planeado cómo celebrar?
No, aún no, pero seguro que poder hacerlo con la Copa del Mundo en casa sería algo que me gustaría mucho.
¿Y cree que eso sea posible?
No sólo yo estoy convencida de que podemos lograr el título en este Mundial, todo el equipo cree en ello. Nos hemos preparado con mucho entusiasmo y dedicación a lo largo de 6 meses, con sesiones de entrenamientos dobles cada día, con el apoyo del país y de la Federación que organizó muchos partidos amistosos. Ha sido un proceso largo que debe ser recompensado.
Con usted como la gran estrella del equipo
No, yo no soy la única que rinde y juega bien, todo el equipo es bueno, yo destacaría por ejemplo también a Diana Ospina, a Catalina Usme, Lady Patricia Andrade, a nuestra portera Sandra Sepúlveda. Ellas son grandes jugadoras.
Pero la crítica la señala a usted como la figura destacada de la selección colombiana
Y eso es algo que yo les agradezco, así como le agradezco a la gente de la prensa el reconocimiento, pero esa decisión de resaltar a alguien individualmente es de los que están afuera. Yo no le pongo mucho cuidado a eso, aunque de todas formas sí me ayuda a tener más confianza en mí misma.
¿Es diferente la vida cuando se es una estrella del fútbol femenino?
No, para nada, yo sólo juego fútbol, eso es todo. Quizás ahora 45 millones de colombianos saben quien soy, eso motiva pero no se me sube a la cabeza. Es bonito que te pidan autógrafos, o una foto, cuando te reconocen en la calle en Bogotá, pero tampoco es que eso suceda continuamente.
Pero seguramente sucederá mucho más después de este Mundial Alemania 2011 donde su nombre está puesto a la misma altura de figuras emblemáticas del fútbol femenino internacional como la brasilera Marta o la alemana Birgit Prinz.
De verdad que ha mi me ha sorprendido ver en la prensa y en las noticias que mi nombre es puesto a la altura de esas estrellas, eso es algo que no me esperaba, yo sólo intento hacer bien lo que sé y lo que me gusta. Sinceramente no le doy mucha importancia a eso porque una cosa es lo que dicen y otra cosa es de verdad serlo.
La opinión general es que usted ya es una estrella, lo único que falta es que lo confirme en este Mundial Alemania 2011. ¿Es esa su meta?
En Alemania tengo dos metas: ganar la Copa del Mundo con Colombia y quedarme con el Botín de Oro del torneo.
¿Y que vendrá después de ello?
Hay propuestas de quedarme en Alemania y es muy probable que las acepte, pero eso es un tema para después del Mundial. La prioridad ahora es ganarlo.
Yoreli, una semana después del último partido del Mundial de Fútbol Femenino Alemania 2011 usted cumplirá 18 años, ¿ya ha planeado cómo celebrar?
No, aún no, pero seguro que poder hacerlo con la Copa del Mundo en casa sería algo que me gustaría mucho.
¿Y cree que eso sea posible?
No sólo yo estoy convencida de que podemos lograr el título en este Mundial, todo el equipo cree en ello. Nos hemos preparado con mucho entusiasmo y dedicación a lo largo de 6 meses, con sesiones de entrenamientos dobles cada día, con el apoyo del país y de la Federación que organizó muchos partidos amistosos. Ha sido un proceso largo que debe ser recompensado.
Con usted como la gran estrella del equipo
No, yo no soy la única que rinde y juega bien, todo el equipo es bueno, yo destacaría por ejemplo también a Diana Ospina, a Catalina Usme, Lady Patricia Andrade, a nuestra portera Sandra Sepúlveda. Ellas son grandes jugadoras.
Pero la crítica la señala a usted como la figura destacada de la selección colombiana
Y eso es algo que yo les agradezco, así como le agradezco a la gente de la prensa el reconocimiento, pero esa decisión de resaltar a alguien individualmente es de los que están afuera. Yo no le pongo mucho cuidado a eso, aunque de todas formas sí me ayuda a tener más confianza en mí misma.
¿Es diferente la vida cuando se es una estrella del fútbol femenino?
No, para nada, yo sólo juego fútbol, eso es todo. Quizás ahora 45 millones de colombianos saben quien soy, eso motiva pero no se me sube a la cabeza. Es bonito que te pidan autógrafos, o una foto, cuando te reconocen en la calle en Bogotá, pero tampoco es que eso suceda continuamente.
Pero seguramente sucederá mucho más después de este Mundial Alemania 2011 donde su nombre está puesto a la misma altura de figuras emblemáticas del fútbol femenino internacional como la brasilera Marta o la alemana Birgit Prinz.
De verdad que ha mi me ha sorprendido ver en la prensa y en las noticias que mi nombre es puesto a la altura de esas estrellas, eso es algo que no me esperaba, yo sólo intento hacer bien lo que sé y lo que me gusta. Sinceramente no le doy mucha importancia a eso porque una cosa es lo que dicen y otra cosa es de verdad serlo.
La opinión general es que usted ya es una estrella, lo único que falta es que lo confirme en este Mundial Alemania 2011. ¿Es esa su meta?
En Alemania tengo dos metas: ganar la Copa del Mundo con Colombia y quedarme con el Botín de Oro del torneo.
¿Y que vendrá después de ello?
Hay propuestas de quedarme en Alemania y es muy probable que las acepte, pero eso es un tema para después del Mundial. La prioridad ahora es ganarlo.
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Yoreli Rincón
“No me gusta la falsa modestia, ¡Colombia viene a ganar!”
Ricardo Rozo, el entrenador de la selección femenina de fútbol de Colombia, es así, tajante y seguro de sí mismo y de su equipo, por ello no tiene dudas sobre qué tan lejos llegarán sus chicas en el Mundial Alemania 2011.
Señor Rozo, usted sostiene que Colombia viene a Alemania por la Copa del Mundo, ¿esa no es una afirmación un poco temeraria?
No, de eso es de lo que estamos convencidos; estamos seguros de que lo podemos lograr y esa es nuestra actitud, venimos a ganar. Sabemos que tenemos un equipo joven, pero no se trata sólo de participar en el Mundial, el logro no es estar acá en Alemania, queremos darle una alegría a nuestro país, queremos el título.
¿Pero no le parece que una cosa es lo que se desea y otra muy distinta la realidad de lo que se puede lograr?
Es una constante el que cada vez lo hacemos mejor, antes no clasificábamos a nada y ahora hemos venido accediendo a los grandes torneos. Claro que las estadísticas dicen otras cosas, pero nosotros hemos rebatido esa realidad con nuestros resultados; esas mismas estadísticas decían que en el Mundial Sub 20 del año pasado no teníamos nada que buscar y al final obtuvimos el 4° puesto. Esta vez las estadísticas dicen que contra el 1° (Estados Unidos), el 5° (Suecia) y el 8° (Corea del Norte) del mundo nuestras opciones de superar la fase de grupos son mínimas, por no decir nulas. No, desde esa realidad de las estadísticas no logramos nada, por eso ni las miramos, somos grandes ante los grandes, para nada inferiores a nadie.
¿No es esa una muy particular visión de la realidad?
Yo no soy un soñador, no pienso que le pasaremos por encima a Estados Unidos, o a Suecia, pero de otro lado sé que equipo tengo, sé del talento de mis chicas, sé que se le puede dar sin miedo la cara a todos los rivales, sé que no tenemos motivos para sentirnos inferiores o tener miedo o temor. Sé que podemos ganar. Algunas personas me han recomendado que sea más medido en mis declaraciones, yo entonces les pregunto ¿por qué?
¿Quizás porque ellas se pueden devolver como un bumerang y golpearlo con fuerza?
Yo no lo veo así, yo sólo estoy diciendo la verdad, nadie quiere salir a la vida a perder, todos queremos ganar. Mis palabras no son faltas de proporción, decir que uno no quiere triunfar es una falsa modestia que no me gusta. Yo sé lo que quiero, yo sé lo que deseo, yo se lo que puedo, lo que la selección femenina de fútbol de mi país puede, y eso hay que decirlo, hay que trabajarlo. No, yo no digo nada en lo que no crea, y yo creo en la Copa del Mundo.
¿Y las jugadoras?
Eso se lo metemos en la cabeza, aquí no tienen cabida esas típicas dolencias colombianas de “nos faltó 5 centavos para el peso” o “se hizo pero no se pudo”. En lo futbolístico estas muchachas vienen creciendo, son el resultado de un proceso de 4, 5 años de trabajo, y el manejo no es sólo deportivo, también mental, de conciencia. Ellas sienten mucho amor por su país y están decididas a darle a Colombia una alegría.
¿Hay un equilibrio entre lo deportivo y lo emocional?
La actitud está en alza, lo hemos visto en la preparación donde predomina un espíritu de “siempre adelante, nunca rendirse, nunca bajar los brazos”. En lo deportivo eso se plasma en una excelente presentación en los partidos amistosos, en el avance de nuestro juego colectivo, en una mejora evidente y constante”.
Entonces el Mundial Alemania 2011 tendrá Colombia para rato
Por lo menos hasta el 17 de julio en Fráncfort, hasta la final. Tenemos fe en ello.
Señor Rozo, usted sostiene que Colombia viene a Alemania por la Copa del Mundo, ¿esa no es una afirmación un poco temeraria?
No, de eso es de lo que estamos convencidos; estamos seguros de que lo podemos lograr y esa es nuestra actitud, venimos a ganar. Sabemos que tenemos un equipo joven, pero no se trata sólo de participar en el Mundial, el logro no es estar acá en Alemania, queremos darle una alegría a nuestro país, queremos el título.
¿Pero no le parece que una cosa es lo que se desea y otra muy distinta la realidad de lo que se puede lograr?
Es una constante el que cada vez lo hacemos mejor, antes no clasificábamos a nada y ahora hemos venido accediendo a los grandes torneos. Claro que las estadísticas dicen otras cosas, pero nosotros hemos rebatido esa realidad con nuestros resultados; esas mismas estadísticas decían que en el Mundial Sub 20 del año pasado no teníamos nada que buscar y al final obtuvimos el 4° puesto. Esta vez las estadísticas dicen que contra el 1° (Estados Unidos), el 5° (Suecia) y el 8° (Corea del Norte) del mundo nuestras opciones de superar la fase de grupos son mínimas, por no decir nulas. No, desde esa realidad de las estadísticas no logramos nada, por eso ni las miramos, somos grandes ante los grandes, para nada inferiores a nadie.
¿No es esa una muy particular visión de la realidad?
Yo no soy un soñador, no pienso que le pasaremos por encima a Estados Unidos, o a Suecia, pero de otro lado sé que equipo tengo, sé del talento de mis chicas, sé que se le puede dar sin miedo la cara a todos los rivales, sé que no tenemos motivos para sentirnos inferiores o tener miedo o temor. Sé que podemos ganar. Algunas personas me han recomendado que sea más medido en mis declaraciones, yo entonces les pregunto ¿por qué?
¿Quizás porque ellas se pueden devolver como un bumerang y golpearlo con fuerza?
Yo no lo veo así, yo sólo estoy diciendo la verdad, nadie quiere salir a la vida a perder, todos queremos ganar. Mis palabras no son faltas de proporción, decir que uno no quiere triunfar es una falsa modestia que no me gusta. Yo sé lo que quiero, yo sé lo que deseo, yo se lo que puedo, lo que la selección femenina de fútbol de mi país puede, y eso hay que decirlo, hay que trabajarlo. No, yo no digo nada en lo que no crea, y yo creo en la Copa del Mundo.
¿Y las jugadoras?
Eso se lo metemos en la cabeza, aquí no tienen cabida esas típicas dolencias colombianas de “nos faltó 5 centavos para el peso” o “se hizo pero no se pudo”. En lo futbolístico estas muchachas vienen creciendo, son el resultado de un proceso de 4, 5 años de trabajo, y el manejo no es sólo deportivo, también mental, de conciencia. Ellas sienten mucho amor por su país y están decididas a darle a Colombia una alegría.
¿Hay un equilibrio entre lo deportivo y lo emocional?
La actitud está en alza, lo hemos visto en la preparación donde predomina un espíritu de “siempre adelante, nunca rendirse, nunca bajar los brazos”. En lo deportivo eso se plasma en una excelente presentación en los partidos amistosos, en el avance de nuestro juego colectivo, en una mejora evidente y constante”.
Entonces el Mundial Alemania 2011 tendrá Colombia para rato
Por lo menos hasta el 17 de julio en Fráncfort, hasta la final. Tenemos fe en ello.
Mittwoch, 22. Juni 2011
“El fútbol femenino ha cambiado para bien”
Conversé con Maribel Domínguez, autora del único gol mexicano en un Mundial de fútbol femenino y máxima figura de su selección, sobre los cambios positivos que ha visto a lo largo de su carrera deportiva en el balonpié de las mujeres, tanto en su país como internacionalmente.
Maribel, por fin puede repetir la experiencia de participar en un Mundial luego de haber estado en el de 1999, ¿contenta?
Sí, mucho, este segundo Mundial lo anhelábamos y lo buscábamos, estábamos tristes de no habernos clasificado de nuevo después de 1999 pero luego de tantas privaciones y esfuerzos aquí estamos, en Alemania 2011, y ello compensa tantas privaciones, tantas dificultades. Queremos esta vez dejar huella.
¿Cuál es la mayor diferencia entre la selección de México de 1999 y la actual del 2011?
Nuestra selección en el 99 era muy joven e inexperta, el proceso que hoy nos tiene aquí apenas estaba empezando; en este 2011 tenemos otra vez un equipo joven pero lleno de experiencia gracias al balance y las actuaciones de las chicas más pequeñas en eventos internacionales importantes como el Mundial Sub20.
¿Se ha crecido desde entonces?
Mucho, del 99 a acá todo ha cambiado, el fútbol femenino internacionalmente, las selecciones nacionales, han crecido. En el caso particular de México es claro que se cuenta con mucho más reconocimiento, antes no había equipos nacionales en categorías inferiores, hoy los tenemos y se cuenta con más apoyo y una organización mucho mayor.
Un salto positivo
¿Del 99 al 2011? Sí, en general todo ha cambiado para bien, ahora se juega con más ritmo, con más táctica, el tiempo ha dejado su huella positiva, las potencias de antes –Brasil, Alemania, Estados Unidos- tienen rivales fuertes y competitivos. Si volteo atrás y repasó la experiencia nuestra en 1999, cuando nos concentramos con la selección en Toluca y nos tocaba antes de los entrenamientos espantar a las vacas de la cancha, tengo que decir que eso no tiene nada que ver con el apoyo actual. Hacer memoria ayuda a valorar lo que ahora tenemos.
Todo gracias a su aporte
No sé si yo individualmente ayudé tanto, pero es cierto que viví todos esos sufrimientos en el camino a donde ahora nos encontramos, eso ha ayudado a que yo me convierta en punto de referencia para el resto de las chicas del equipo, es bonito saber que fuiste motivación para muchas de ellas, que escogieron jugar al fútbol luego de haberte visto.
1999 sigue siendo de todas formas un fracaso si sólo se evalúan los resultados
Haber perdido los tres partidos en ese Mundial es un recuerdo triste, pero de otro lado nosotros optamos por recoger lo positivo de esas dolorosas derrotas en vez de lamentarnos; ellas nos ayudaron a reconocer los errores, a trabajar para corregirlos. Ese Mundial no fue un fracaso, fue el punto de partida para llegar a donde estamos, el inicio de un proceso que en otros torneos internacionales nos han dado buenos resultados.
Para usted, en lo personal, ese Mundial fue de todas formas un triunfo, usted anotó el que hasta ahora es el único gol mexicano en un Mundial femenino
El gol me llenó en su momento de mucho orgullo, lo recordaré especialmente porque fue contra Brasil, casi desde mitad de la cancha, fue muy bonito, pero para ser sinceros me voy a poner aún más feliz de poder despedirme de ese honor de ser la autora del único gol mexicano en un Mundial. Lo que quiero es que el equipo acumule muchos goles, sean míos o de mis compañeras, queremos disfrutar de este Alemania 2011 segundo a segundo y mucho, en el 99 todo pasó muy rápido, esta vez no debe ser así.
Maribel, no podemos despedirnos de usted sin preguntarle por su contrato con el Celaya. Usted hubiera sido, en el 2004, la primera mujer en un equipo semiprofesional masculino de fútbol si la FIFA no hubiera intervenido.
En su momento todo se malinterpretó, fue el resultado de una plática en una comida y yo acepté la oferta porque no tenía en aquel entonces equipo y quería entrenar y mantener ritmo de competencia. No sabía del escándalo que se iba a formar y la verdad la FIFA tuvo razón, las mujeres no tienen nada que buscar en el fútbol masculino, las mujeres lo que necesitan es el espacio y el respaldo para el fútbol femenino, ligas propias donde jugar, apoyo.
De todas formas ese escándalo despertó conciencia sobre esa necesidad.
Ese fue el aspecto positivo de todo esto, yo no lo busqué, se dio sin haber pensado en las dimensiones que tomaría y por fortuna al final todo salió bien: el fútbol femenino ganó en aceptación y respaldo, yo tuve la oportunidad de ir a Barcelona, algo de lo que estoy muy agradecida.
Y ahora, después del paso del tiempo, otra vez en un Mundial como gran figura de México.
Y con la selección quiero llegar a la final de Alemania 2011.
Maribel, por fin puede repetir la experiencia de participar en un Mundial luego de haber estado en el de 1999, ¿contenta?
Sí, mucho, este segundo Mundial lo anhelábamos y lo buscábamos, estábamos tristes de no habernos clasificado de nuevo después de 1999 pero luego de tantas privaciones y esfuerzos aquí estamos, en Alemania 2011, y ello compensa tantas privaciones, tantas dificultades. Queremos esta vez dejar huella.
¿Cuál es la mayor diferencia entre la selección de México de 1999 y la actual del 2011?
Nuestra selección en el 99 era muy joven e inexperta, el proceso que hoy nos tiene aquí apenas estaba empezando; en este 2011 tenemos otra vez un equipo joven pero lleno de experiencia gracias al balance y las actuaciones de las chicas más pequeñas en eventos internacionales importantes como el Mundial Sub20.
¿Se ha crecido desde entonces?
Mucho, del 99 a acá todo ha cambiado, el fútbol femenino internacionalmente, las selecciones nacionales, han crecido. En el caso particular de México es claro que se cuenta con mucho más reconocimiento, antes no había equipos nacionales en categorías inferiores, hoy los tenemos y se cuenta con más apoyo y una organización mucho mayor.
Un salto positivo
¿Del 99 al 2011? Sí, en general todo ha cambiado para bien, ahora se juega con más ritmo, con más táctica, el tiempo ha dejado su huella positiva, las potencias de antes –Brasil, Alemania, Estados Unidos- tienen rivales fuertes y competitivos. Si volteo atrás y repasó la experiencia nuestra en 1999, cuando nos concentramos con la selección en Toluca y nos tocaba antes de los entrenamientos espantar a las vacas de la cancha, tengo que decir que eso no tiene nada que ver con el apoyo actual. Hacer memoria ayuda a valorar lo que ahora tenemos.
Todo gracias a su aporte
No sé si yo individualmente ayudé tanto, pero es cierto que viví todos esos sufrimientos en el camino a donde ahora nos encontramos, eso ha ayudado a que yo me convierta en punto de referencia para el resto de las chicas del equipo, es bonito saber que fuiste motivación para muchas de ellas, que escogieron jugar al fútbol luego de haberte visto.
1999 sigue siendo de todas formas un fracaso si sólo se evalúan los resultados
Haber perdido los tres partidos en ese Mundial es un recuerdo triste, pero de otro lado nosotros optamos por recoger lo positivo de esas dolorosas derrotas en vez de lamentarnos; ellas nos ayudaron a reconocer los errores, a trabajar para corregirlos. Ese Mundial no fue un fracaso, fue el punto de partida para llegar a donde estamos, el inicio de un proceso que en otros torneos internacionales nos han dado buenos resultados.
Para usted, en lo personal, ese Mundial fue de todas formas un triunfo, usted anotó el que hasta ahora es el único gol mexicano en un Mundial femenino
El gol me llenó en su momento de mucho orgullo, lo recordaré especialmente porque fue contra Brasil, casi desde mitad de la cancha, fue muy bonito, pero para ser sinceros me voy a poner aún más feliz de poder despedirme de ese honor de ser la autora del único gol mexicano en un Mundial. Lo que quiero es que el equipo acumule muchos goles, sean míos o de mis compañeras, queremos disfrutar de este Alemania 2011 segundo a segundo y mucho, en el 99 todo pasó muy rápido, esta vez no debe ser así.
Maribel, no podemos despedirnos de usted sin preguntarle por su contrato con el Celaya. Usted hubiera sido, en el 2004, la primera mujer en un equipo semiprofesional masculino de fútbol si la FIFA no hubiera intervenido.
En su momento todo se malinterpretó, fue el resultado de una plática en una comida y yo acepté la oferta porque no tenía en aquel entonces equipo y quería entrenar y mantener ritmo de competencia. No sabía del escándalo que se iba a formar y la verdad la FIFA tuvo razón, las mujeres no tienen nada que buscar en el fútbol masculino, las mujeres lo que necesitan es el espacio y el respaldo para el fútbol femenino, ligas propias donde jugar, apoyo.
De todas formas ese escándalo despertó conciencia sobre esa necesidad.
Ese fue el aspecto positivo de todo esto, yo no lo busqué, se dio sin haber pensado en las dimensiones que tomaría y por fortuna al final todo salió bien: el fútbol femenino ganó en aceptación y respaldo, yo tuve la oportunidad de ir a Barcelona, algo de lo que estoy muy agradecida.
Y ahora, después del paso del tiempo, otra vez en un Mundial como gran figura de México.
Y con la selección quiero llegar a la final de Alemania 2011.
Dienstag, 21. Juni 2011
El calendario de la Bundesliga 2011/2012
Se acaba de dar a conocer, empieza el viernes 5 de agosto con el partido Dortmund – Hamburgo, termina el 5 de mayo. A continuación todo el calendario del fútbol alemán de primera división para la nueva temporada.
Descarga aquí el calendario completo de la Bundesliga, temporada 2011/2012. Para comprenderlo mejor, ya que es el documento oficial con todas las fechas adicionales, algunas indicaciones:
Datum = Fecha
Anstoß = Pitazo inicial (hora)
Heimverein = Local
Gastverein = Visitante
SC = Súpercopa
UEL = Liga de Europa
DFB = Copa Alemana
U21 = Selección alemana Sub21
A = Selección de mayores
UCL = Champions League
Descarga aquí el calendario completo de la Bundesliga, temporada 2011/2012. Para comprenderlo mejor, ya que es el documento oficial con todas las fechas adicionales, algunas indicaciones:
Datum = Fecha
Anstoß = Pitazo inicial (hora)
Heimverein = Local
Gastverein = Visitante
SC = Súpercopa
UEL = Liga de Europa
DFB = Copa Alemana
U21 = Selección alemana Sub21
A = Selección de mayores
UCL = Champions League
Montag, 20. Juni 2011
“No estamos aquí por casualidad”
La selección femenina de fútbol de México buscará en el Mundial Alemania 2011 confirmar el buen momento que atraviesa. Hablé con el entrenador Leonardo Cuellar sobre las metas de las mexicanas.
Señor Cuellar, el Mundial Femenino de Fútbol Alemania 2011 está ya por arrancar, ¿Están las chicas mexicanas preparadas?
Esperamos llegar a tope al debut contra Inglaterra, la preparación ha mostrado un avance, hemos encontrado ritmo de competencia y los partidos amistosos contra rivales fuertes como Estados Unidos, Suecia, Colombia y Nueva Zelanda han servido para meterle en la cabeza a las chicas la exigencia del Mundial y el nivel de fútbol que se requiere.
¿Ya llega México a ese nivel?
La evaluación la tendremos al final, entonces veremos si todo lo que hicimos fue lo adecuado, si las soluciones que le dimos a los problemas que tuvimos antes de juntarnos, por ejemplo cuando nos faltaron varias integrantes del equipo que tuvieron que entrenar por su propia cuenta, fueron las apropiadas.
¿Cuál es la prioridad antes del primer partido?
Trabajar en la parte mental será lo más importante en los días previos al debut, meterles en la cabeza a nuestras jugadoras la necesidad de conservar su agresividad, de apegarse al plan que nos hemos trazado. De lo contrario durante los partidos se van a generar dudas, esas dudas hacen mella en la consistencia del juego y la consecuencia es que la confianza se desmorona. Los últimos días los utilizaremos para alcanzar ese objetivo.
¿Qué se puede esperar de México en este Mundial?
Nosotros no seremos el equipo que llega a plantear sus condiciones y a desarrollar su idea futbolística, no, en el Mundial para nosotros cada partido será diferente, nosotros nos adaptaremos a la propuesta del rival. Nuestro juego se ajustará de acuerdo a lo que cada uno de los contrarios de turno haga, nuestra estrategia contempla la capacidad de sorprender, la habilidad de mostrar cada vez otra cara, otras cosas. Para Alemania 2011 México tiene plan A, plan B, plan C y muchos más de acuerdo a las circunstancias.
Un juego variable…
…Donde la constante son la paciencia y la fortaleza mental para mantenernos fieles al plan que nos trazamos, que las cosas no se nos salgan de las manos, que no perdamos claridad.
¿Para llegar qué tan lejos?
Por lo menos a los cuartos de final, eso es lo que queremos, cumplir una muy buena fase de grupos, eso sería extraordinario. Por supuesto que no lo dejaríamos allí, todo lo que venga de más será ganancia y triunfo, pero primero es lo primero, superar la fase de grupos, de ese punto hacia delante lo daremos todo para continuar hasta donde alcance.
De todas formas para México estar por segunda vez en un Mundial Femenino es ya un logro
Es cierto que estamos ya entre las 16 mejores naciones del mundo y eso ya es algo grande, pero tampoco es que estemos aquí en Alemania por casualidad, no, eso es el fruto de un trabajo muy duro. En este Mundial queremos demostrar que estamos en ascenso, confirmar que somos una realidad. El torneo está muy igualado, la verdad es que solamente nuestras chicas, las de Colombia y quizás las de Nueva Zelanda, están en la obligación de comprobar internacionalmente algo, pero aún así creo que pueden aspirar al título, al igual que todas las otras selecciones.
¿No ve un claro favorito a la Copa?
La competencia es muy pareja, uno podría mencionar a Brasil, una selección a cuya generación parece que le llegó la hora de ganar el Mundial luego de sus triunfos en categorías inferiores y en los Juegos Olímpicos; Noruega es también aspirante; Alemania es la gran favorita con su mezcla generacional de veteranas y jóvenes que aportan renovación; Estados Unidos ha encontrado nuevamente sus fortalezas; Suecia viene planteando las cosas interesantes en materia futbolística; no hay que descartar a Corea del Norte con su gran despliegue físico; Canadá viene sorprendiendo. No, en Alemania 2011 no hay enemigo pequeño.
Nos espera un torneo muy movido…
…Y lindo, este Alemania 2011 cuenta con una organización y un ambiente fantásticos; la venta de boletos marcha muy bien, los estadios estarán llenos, las instalaciones son excelentes. México está muy contento de estar aquí y desde ya podemos decir que el Mundial sólo nos dejará cosas positivas para el desarrollo de nuestro fútbol femenino.
Señor Cuellar, el Mundial Femenino de Fútbol Alemania 2011 está ya por arrancar, ¿Están las chicas mexicanas preparadas?
Esperamos llegar a tope al debut contra Inglaterra, la preparación ha mostrado un avance, hemos encontrado ritmo de competencia y los partidos amistosos contra rivales fuertes como Estados Unidos, Suecia, Colombia y Nueva Zelanda han servido para meterle en la cabeza a las chicas la exigencia del Mundial y el nivel de fútbol que se requiere.
¿Ya llega México a ese nivel?
La evaluación la tendremos al final, entonces veremos si todo lo que hicimos fue lo adecuado, si las soluciones que le dimos a los problemas que tuvimos antes de juntarnos, por ejemplo cuando nos faltaron varias integrantes del equipo que tuvieron que entrenar por su propia cuenta, fueron las apropiadas.
¿Cuál es la prioridad antes del primer partido?
Trabajar en la parte mental será lo más importante en los días previos al debut, meterles en la cabeza a nuestras jugadoras la necesidad de conservar su agresividad, de apegarse al plan que nos hemos trazado. De lo contrario durante los partidos se van a generar dudas, esas dudas hacen mella en la consistencia del juego y la consecuencia es que la confianza se desmorona. Los últimos días los utilizaremos para alcanzar ese objetivo.
¿Qué se puede esperar de México en este Mundial?
Nosotros no seremos el equipo que llega a plantear sus condiciones y a desarrollar su idea futbolística, no, en el Mundial para nosotros cada partido será diferente, nosotros nos adaptaremos a la propuesta del rival. Nuestro juego se ajustará de acuerdo a lo que cada uno de los contrarios de turno haga, nuestra estrategia contempla la capacidad de sorprender, la habilidad de mostrar cada vez otra cara, otras cosas. Para Alemania 2011 México tiene plan A, plan B, plan C y muchos más de acuerdo a las circunstancias.
Un juego variable…
…Donde la constante son la paciencia y la fortaleza mental para mantenernos fieles al plan que nos trazamos, que las cosas no se nos salgan de las manos, que no perdamos claridad.
¿Para llegar qué tan lejos?
Por lo menos a los cuartos de final, eso es lo que queremos, cumplir una muy buena fase de grupos, eso sería extraordinario. Por supuesto que no lo dejaríamos allí, todo lo que venga de más será ganancia y triunfo, pero primero es lo primero, superar la fase de grupos, de ese punto hacia delante lo daremos todo para continuar hasta donde alcance.
De todas formas para México estar por segunda vez en un Mundial Femenino es ya un logro
Es cierto que estamos ya entre las 16 mejores naciones del mundo y eso ya es algo grande, pero tampoco es que estemos aquí en Alemania por casualidad, no, eso es el fruto de un trabajo muy duro. En este Mundial queremos demostrar que estamos en ascenso, confirmar que somos una realidad. El torneo está muy igualado, la verdad es que solamente nuestras chicas, las de Colombia y quizás las de Nueva Zelanda, están en la obligación de comprobar internacionalmente algo, pero aún así creo que pueden aspirar al título, al igual que todas las otras selecciones.
¿No ve un claro favorito a la Copa?
La competencia es muy pareja, uno podría mencionar a Brasil, una selección a cuya generación parece que le llegó la hora de ganar el Mundial luego de sus triunfos en categorías inferiores y en los Juegos Olímpicos; Noruega es también aspirante; Alemania es la gran favorita con su mezcla generacional de veteranas y jóvenes que aportan renovación; Estados Unidos ha encontrado nuevamente sus fortalezas; Suecia viene planteando las cosas interesantes en materia futbolística; no hay que descartar a Corea del Norte con su gran despliegue físico; Canadá viene sorprendiendo. No, en Alemania 2011 no hay enemigo pequeño.
Nos espera un torneo muy movido…
…Y lindo, este Alemania 2011 cuenta con una organización y un ambiente fantásticos; la venta de boletos marcha muy bien, los estadios estarán llenos, las instalaciones son excelentes. México está muy contento de estar aquí y desde ya podemos decir que el Mundial sólo nos dejará cosas positivas para el desarrollo de nuestro fútbol femenino.
¿Duelo de mentirosos?
Ballack contra Löw; Löw contra Ballack; entrenador contra ex capitán; ex capitán contra entrenador… Ese es el resumen más corto de lo más importante que está pasando en el fútbol de Alemania en estos momentos. La disputa es por demás “sucia”, un duelo de “mentirosos” si se decide otorgarle credibilidad a uno u otro bando, que mutuamente se acusa de faltar a la verdad. ¡Pero la verdad es tan clara!
La verdad es que a los contrincantes les faltó ser sinceros entre sí y consigo mismos. Aquí las pruebas:
Löw: El entrenador de la selección alemana planeó un Mundial 2010 en torno a su capitán, Michael Ballack, pero la lesión de éste antes del compromiso en Sudáfrica le obligó a cambiar los planes acelerando un proceso de renovación del equipo, arriesgando con jóvenes inexpertos (Khedira, Özil) cuando hubiera preferido una mezcla con un líder conduciendo los hilos en el medio, el capitán, eso sí, uno fuerte en lo deportivo pero débil en lo social.
Ballack: Pese a que Löw le tenía previsto como pilar de la selección el capitán se negó a aceptar lo que ya era una derrota. Su lesión sólo aceleró su salida del equipo nacional, una salida que Ballack sabía, ya estaba preparada y era obvia. El entrenador le desmontó al capitán el andamio de poder cuando descartó a dos de sus más fieles lugartenientes (Thorsten Frings y Kevin Kuranyi) confrontándolo a un nuevo escenario: “en lo futbolístico sigues siendo importante mi querido Michael, pero tu influencia como líder de este equipo no tiene mayor futuro” fue el mensaje del entrenador. Ballack pensó que desde adentro aún podría imponer sus condiciones, que su presencia en el vestuario equilibraría las cargas y le permitiría seguir ejerciendo como conductor principal de un grupo que apoyado por Löw ya no estaba dispuesto a someterse.
Löw: Uno no sabe si fue buena voluntad o cálculo maquiavélico, pero la invitación que le hicieron a Ballack a la concentración de la selección en Sudáfrica poco antes del partido contra España fue una cachetada que dolió. El capitán, que ya no lo era, visitó la sede de Alemania movido (teóricamente) por el deseo y la necesidad de impartir un espaldarazo moral que fue ignorado por todos los miembros del equipo que poco o nada le hablaron. Hubo otros huéspedes que fueron tratados y recibidos con mayor calidez, a Ballack se le hizo sentir fuera de lugar y ninguno de los responsables de la selección, Löw el principal, hizo algo para respaldar la autoridad moral de su ex capitán.
Ballack: En vez de, repitiendo el error, aceptar lo inocultable, que no se le quería más, optó por formar conflicto reclamando el brazalete de capitán tan pronto regresara a la selección. Una pataleta de perdedor que se niega a reconocer su situación y en vez de marcharse sin hacer ruido forma escándalo en plaza pública, lo cual sólo hizo más penosa su situación.
Löw: A puerta cerrada (no lo puedo confirmar, pero me puedo imaginar que así fue, por eso lo escribo así) el entrenador le comunica a Philipp Lahm que su condición de nuevo capitán de la selección no está en riesgo; a puerta abierta proclama que Ballack es EL CAPITÁN y que una vez regrese al seno del equipo nacional ocupará de nuevo el papel que tenía. Inteligente, por un lado se calma la furia de Ballack, por el otro se arregla la disputa ignorando al ex capitán pues ella sólo revive si él es convocado nuevamente, algo que no sucede.
Ballack: ¿Por qué el brillante jugador, quizás el mejor de Alemania en la última década, se niega a aceptar la realidad? Él, mejor que nadie, sabía lo que el país sabía: su futuro en la selección era una fantasía tras la confirmación a altísimo nivel del dúo Schweinsteiger-Khedira y la reserva de jóvenes talentos como Kroos, Bender y cia. ¿Por qué se niega a reconocer los hechos y decide, de ser verdad ello, creerle a un entrenador Löw que le dice que cuenta con él una vez se recupere de sus lesiones en un equipo donde no tendría ni posición ni un ápice de autoridad?
Löw: ¿Y si es verdad que el entrenador le contó a Ballack en marzo que ya no contaba con él, por qué opta por callarse su decisión públicamente, generando con ello un interminable debate, sabiendo que actuando así lo único que hacía era arrastrar un cadáver que tarde o temprano empezaría a oler feo? A Löw, como de costumbre, le pesó más la preservación de su imagen, él no quiso salir a decir “ya no contaré más con Ballack” pues ello le adjudicaría el papel de malo en la película. No, el entrenador –si dice la verdad- le descargó a Ballack la responsabilidad de decir adiós a la selección por su propia cuenta (algo que obviamente el jugador prefería demorar tanto como le fuera posible) en vez de hacer sonar su voz, con los pantalones bien puestos, con un resoluto “se acabó”; No, el entrenador –si no dice la verdad- jugó al gato y al ratón, a dar “contentillo”, a hacer promesas que no tenía la intención de cumplir.
Ballack: Castigar a la afición negándole la oportunidad de despedirse de él, a quien consideran aún un ídolo, en el partido en agosto en Stuttgart contra Brasil, fue su más grave error. El jugador hizo de la búsqueda de la verdad su mayor preocupación, el no quería despedirse marchándose por la puerta de atrás, se le ofreció el portón del frente y en vez de aceptarlo le dio prioridad al desmantelamiento de la verdad (desde su perspectiva) por encima del respaldo de los amantes de su fútbol, esos que incondicionalmente le apoyaron siempre, algo que (eso es un hecho) no hizo ni el cuerpo técnico de la selección ni las directivas de la federación.
P/S: Sea quien sea el que dice la verdad, independientemente de quien miente, lo cierto es que el fin de la carrera de Ballack en la selección ya había llegado, eso es indiscutible revisando el potencial juvenil actual de Alemania. El tema es: ¿tenía que ser tan triste y poco elegante esa despedida? en el fondo tanto el jugador como el entrenador Löw aportaron lo suyo al desarrollo de esta indigna situación.
La verdad es que a los contrincantes les faltó ser sinceros entre sí y consigo mismos. Aquí las pruebas:
Löw: El entrenador de la selección alemana planeó un Mundial 2010 en torno a su capitán, Michael Ballack, pero la lesión de éste antes del compromiso en Sudáfrica le obligó a cambiar los planes acelerando un proceso de renovación del equipo, arriesgando con jóvenes inexpertos (Khedira, Özil) cuando hubiera preferido una mezcla con un líder conduciendo los hilos en el medio, el capitán, eso sí, uno fuerte en lo deportivo pero débil en lo social.
Ballack: Pese a que Löw le tenía previsto como pilar de la selección el capitán se negó a aceptar lo que ya era una derrota. Su lesión sólo aceleró su salida del equipo nacional, una salida que Ballack sabía, ya estaba preparada y era obvia. El entrenador le desmontó al capitán el andamio de poder cuando descartó a dos de sus más fieles lugartenientes (Thorsten Frings y Kevin Kuranyi) confrontándolo a un nuevo escenario: “en lo futbolístico sigues siendo importante mi querido Michael, pero tu influencia como líder de este equipo no tiene mayor futuro” fue el mensaje del entrenador. Ballack pensó que desde adentro aún podría imponer sus condiciones, que su presencia en el vestuario equilibraría las cargas y le permitiría seguir ejerciendo como conductor principal de un grupo que apoyado por Löw ya no estaba dispuesto a someterse.
Löw: Uno no sabe si fue buena voluntad o cálculo maquiavélico, pero la invitación que le hicieron a Ballack a la concentración de la selección en Sudáfrica poco antes del partido contra España fue una cachetada que dolió. El capitán, que ya no lo era, visitó la sede de Alemania movido (teóricamente) por el deseo y la necesidad de impartir un espaldarazo moral que fue ignorado por todos los miembros del equipo que poco o nada le hablaron. Hubo otros huéspedes que fueron tratados y recibidos con mayor calidez, a Ballack se le hizo sentir fuera de lugar y ninguno de los responsables de la selección, Löw el principal, hizo algo para respaldar la autoridad moral de su ex capitán.
Ballack: En vez de, repitiendo el error, aceptar lo inocultable, que no se le quería más, optó por formar conflicto reclamando el brazalete de capitán tan pronto regresara a la selección. Una pataleta de perdedor que se niega a reconocer su situación y en vez de marcharse sin hacer ruido forma escándalo en plaza pública, lo cual sólo hizo más penosa su situación.
Löw: A puerta cerrada (no lo puedo confirmar, pero me puedo imaginar que así fue, por eso lo escribo así) el entrenador le comunica a Philipp Lahm que su condición de nuevo capitán de la selección no está en riesgo; a puerta abierta proclama que Ballack es EL CAPITÁN y que una vez regrese al seno del equipo nacional ocupará de nuevo el papel que tenía. Inteligente, por un lado se calma la furia de Ballack, por el otro se arregla la disputa ignorando al ex capitán pues ella sólo revive si él es convocado nuevamente, algo que no sucede.
Ballack: ¿Por qué el brillante jugador, quizás el mejor de Alemania en la última década, se niega a aceptar la realidad? Él, mejor que nadie, sabía lo que el país sabía: su futuro en la selección era una fantasía tras la confirmación a altísimo nivel del dúo Schweinsteiger-Khedira y la reserva de jóvenes talentos como Kroos, Bender y cia. ¿Por qué se niega a reconocer los hechos y decide, de ser verdad ello, creerle a un entrenador Löw que le dice que cuenta con él una vez se recupere de sus lesiones en un equipo donde no tendría ni posición ni un ápice de autoridad?
Löw: ¿Y si es verdad que el entrenador le contó a Ballack en marzo que ya no contaba con él, por qué opta por callarse su decisión públicamente, generando con ello un interminable debate, sabiendo que actuando así lo único que hacía era arrastrar un cadáver que tarde o temprano empezaría a oler feo? A Löw, como de costumbre, le pesó más la preservación de su imagen, él no quiso salir a decir “ya no contaré más con Ballack” pues ello le adjudicaría el papel de malo en la película. No, el entrenador –si dice la verdad- le descargó a Ballack la responsabilidad de decir adiós a la selección por su propia cuenta (algo que obviamente el jugador prefería demorar tanto como le fuera posible) en vez de hacer sonar su voz, con los pantalones bien puestos, con un resoluto “se acabó”; No, el entrenador –si no dice la verdad- jugó al gato y al ratón, a dar “contentillo”, a hacer promesas que no tenía la intención de cumplir.
Ballack: Castigar a la afición negándole la oportunidad de despedirse de él, a quien consideran aún un ídolo, en el partido en agosto en Stuttgart contra Brasil, fue su más grave error. El jugador hizo de la búsqueda de la verdad su mayor preocupación, el no quería despedirse marchándose por la puerta de atrás, se le ofreció el portón del frente y en vez de aceptarlo le dio prioridad al desmantelamiento de la verdad (desde su perspectiva) por encima del respaldo de los amantes de su fútbol, esos que incondicionalmente le apoyaron siempre, algo que (eso es un hecho) no hizo ni el cuerpo técnico de la selección ni las directivas de la federación.
P/S: Sea quien sea el que dice la verdad, independientemente de quien miente, lo cierto es que el fin de la carrera de Ballack en la selección ya había llegado, eso es indiscutible revisando el potencial juvenil actual de Alemania. El tema es: ¿tenía que ser tan triste y poco elegante esa despedida? en el fondo tanto el jugador como el entrenador Löw aportaron lo suyo al desarrollo de esta indigna situación.
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