No sé ustedes, pero yo disfruté al máximo el fútbol practicado por el Mönchengladbach en la primera ronda del actual campeonato alemán. No fueron sólo los resultados, lo que más me impresionó (y esta temporada he estado -por fortuna- muy cerca del equipo) fue su forma de jugar.
El merito mayor es del entrenador Lucien Favre y su olfato para formar una columna vertebral compuiesta por el portero Marc-André ter Stegen, el defensor central Dante, el creativo venezolano Juan Arango y la definición del súper-talento Marco Reus. Todos ellos contaron con el apoyo funcional de jugadores no menos valiosos como el lateral izquierdo Filip Daems, los medios defensivos Roman Neustädter y Havard Nordtveit, el ágil Patrick Hermann en el ataque y un delantero muy sacrificado al colectivo, una especie de 9 ½, un centroatacante con la fineza de un 10 clásico, Mike Hanke (a quien aún no se le reconoce todo el valor que tiene en este grupo).
El Mönchengladbach se fue a vacaciones de invierno siendo cuarto en el torneo, a apenas cuatro puntos del líder (Bayern), a uno de las posiciones 2 y 3 (Dortmund, Schalke), y bastante lejos (cuatro y siete puntos respectivamente) de sus más inmediatos seguidores (Bremen y Leverkusen). No vale la pena resaltar la sorpresa que está dando el equipo que el torneo anterior estuvo a nada de descender a segunda división, de eso ya se ha escrito mucho.
El Mönchengladbach, hoy, está clasificando a Champions League. Y lo mejor, supera por 10 puntos al equipo que ocupa la séptima casilla (Hannover), que es la última que otorga un cupo en competencias internacionales a un club alemán.
La campaña del Mönchengladbach es maravillosa. ¿O fue maravillosa?
Esa es la gran duda surgida ayer tras conocerse que Marco Reus, la máxima estrella del conjunto, el jugador desequilibrante, el que marca la diferencia y anota los goles importantes, abandona el club el próximo verano con destino a su equipo de origen, el Dortmund.
OK, se va Reus, se contaba con ello… Pero no se contaba con que oficialmente el volante de contención Roman Neustädter, otro importante en el esquema de Favre, también hiciera pública su partida al final de la temporada tras negarse a aceptar la oferta de renovación de su contrato.
Y cuando se tiene en cuenta que las negociaciones con el venezolano Juan Arango están “estancadas”, que aún reina incertidumbre sobre su futuro más allá de junio del 2012, cuando vence su vínculo laboral en Mönchengladbach, lo que uno ve desde afuera, a primera vista, es un grupo que se desintegra, un equipo que se va diluyendo con la perdida de sus pilares.
¿Se presentará una desbandada? Dante tiene ofertas a granel y contrato sólo hasta el 2014; hasta esa fecha también tienen vínculo laboral jugadores emergentes de gran talento pretendidos por otros clubes como Tony Jantschke (21), Patrick Hermann (20), o Igor de Camargo; otros apenas están atados hasta el 2013, entre ellos Marx Thorben, Havard Nordtveit (21), el argentino Raúl Bobadilla (24) y Mike Hanke.
El único amarrado a largo plazo es el portero ter Stegen de 19 años, cuyo contrato va hasta el 2015. Esto quiere decir que o el Mönchengladbach se sienta a negociar ya mismo con la plantilla que le ha dado tanto éxito hasta ahora, o asume el riesgo de perder una buena parte de ella, lo cual le llevaría a reiniciar de cero todo el proceso que con éxito hoy exhibe.
Mis fuentes me informan que ahora, con el dinero fresco que deja la partida de Reus (la de Neustädter no deja ninguna ganancia, el jugador se marcha libre), se empezará una ronda de negociaciones con aquellos futbolistas que estructuralmente más se requieren: Arango (a quien le mejorarán la oferta), Hanke, Nordtveit. Posteriormente, contando con la posibilidad de obtener ingresos adicionales provenientes de una probable clasificación a torneos internacionales (Champions League, aunque se piensa más en Liga de Europa), el turno le corresponderá a Dante, Jantschke y Hermann.
De otro lado el club se viene renovando con nuevas alternativas: llegaron hace poco el juvenil talento de la selección alemana Sub20 Tolga Cigerci (19 años), de la cantera del Wolfsburg, quien debe llenar el vacío creativo en el mediocampo que podría dejar un posible fracaso de la negociación con el venezolano Arango, a quien a largo plazo debe sustituir; y otros novatos de proyección como Lukas Rupp, Julian Korb, Mathias Zimmermann, el defensor central Niklas Dams, el delantero de la selección Sub20 Elias Kachunga, y el japonés Yuki Otsu.
El acto de equilibrio del Mönchengladbach en esta segunda vuelta tendrá la dimensión de un espectáculo circense: paralelamente hay que obtener los resultados que permitan seguir soñando con un buen lugar en la clasificación (con cupo a torneos internacionales) al final de la Bundesliga, de otro lado hay que ir negociando con los jugadores que ya están, y de paso ir introduciendo a los nuevos dándoles oportunidades de acumular minutos, dejando de lado a aquellos que ya no cuentan o contarán.
Por favor, no se pierdan el resto de la temporada del Mönchengladbach, será tan interesante como la primera y quizás traiga un colapso, una implosión, o la historia de una transición hecha sin perder demasiado.
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Donnerstag, 5. Januar 2012
Mittwoch, 4. Januar 2012
Partidos amistosos durante la pausa invernal
Aquí están todos los rivales, las fechas y lugares donde los equipos de la Bundelisga jugarán partidos amistosos en el marco de la concentración de invierno en la que preparan la segunda vuelta del campeonato alemán.
5 de enero
Bayern Múnich - SC Sailiya (en Doha, Qatar)
Torneo de fútbol sala en la Arena SAP con la participación de Hoffenheim, Kaiserslautern, Wolfsburg y Karlsruher SC, Fráncfort y Waldhof Mannhein.
6 de enero
Torneo de fútbol sala en Fráncfort con la participación de Wolfsburg, Fráncfort, FSV Fráncfort, Kickers Offenbach y Alemannia Aachen.
Berlín - VfL Osnabrück (en Berlín)
Standard Lüttich - Dortmund (en La Manga, España)
Hamburgo - KSC Lokeren (en Marbella, España)
7 de enero
FC Ingolstadt - Augsburg (En Neuburg)
Pakhtakor Tashkent - Bremen (en el Complejo Deportivo In Side en Turquía)
Nuremberg - Mönchengladbach (en Belek, Turquía)
Bayern Múnich - Al Ahly Kairo (En Doha, Qatar)
Schalke - "Team of Qatar Army" (Qatar)
8 de enero
Hamburgo - FC Brügge (en Marbella, España)
Colonia - Hannover (en Portimao, Portugal)
Leverkusen - RKC Waalwijk (en Lagos, Portugal)
Kaiserslautern - KAA Gent (en Lomas de Campoamor)
Stuttgart - Germinal Beerschot (en Antwerpen)
9 de enero
Anderlecht - Bremen (en el Complejo Deportivo In Side en Turquía)
10 de enero
Hoffenheim - FSV Frankfurt
Hamburgo - Ado Den Haag (en Marbella, España)
Núremberg - De Graafschap Doetinchem (en Belek, Turquía)
Mönchengladbach - Darmstadt 98 (en Belek, Turquía)
Bayern Múnich - Selección India (en Nueva Dehli)
Al-Sadd - Schalke
11 de enero
Leverkusen - SC Heerenveen (en Lagos, Portugal)
Augsburg - Karlsruher SC
AZ Alkmaar - Bremen (en el Centro Deportivo WOW en Kund, Turquía)
Colonia - FC Utrecht (en Portimao, Portugal)
Elche CF - Dortmund (en La Manga, España)
Mönchengladbach - Heracles Almelo (en Belek, Turquía)
12 de enero
Pakhtakor Tashkent - Stuttgart
13 de enero
Kaiserslautern - PSV Eindhoven (en La Manga, España)
Alemannia Aachen - Colonia (en el estadio Tivoli de Aachen)
Kickers Offenbach - Mainz
14 de enero
Hannover - SC Heerenveen (en Vila Nova de Cacela, Portugal)
Arminia Bielefeld - Hamburgo
15 de enero
St. Pauli - Hoffenheim (en el estadio Millerntor en Hamburgo)
Augsburg - SpVgg Greuther Fürth
Rot-Weiß Erfurt - Bayern Múnich
Copa relampago de invierno en la Arena Sprit de Düsseldorf con la participación del Dortmund, Bremen, Mönchengladbach y Fortuna Düsseldorf.
17 de enero
Leverkusen - De Graafschap Doetinchem (en Leverkusen)
Hansa Rostock - Bremen
Paderborn - Hannover (en la Energieteam Arena)
18 de enero
Mainz - Bochum (en el Bruchwegstadion)
Rot-Weiß Oberhausen - Dortmund (en el estadio Niederrhein)
5 de enero
Bayern Múnich - SC Sailiya (en Doha, Qatar)
Torneo de fútbol sala en la Arena SAP con la participación de Hoffenheim, Kaiserslautern, Wolfsburg y Karlsruher SC, Fráncfort y Waldhof Mannhein.
6 de enero
Torneo de fútbol sala en Fráncfort con la participación de Wolfsburg, Fráncfort, FSV Fráncfort, Kickers Offenbach y Alemannia Aachen.
Berlín - VfL Osnabrück (en Berlín)
Standard Lüttich - Dortmund (en La Manga, España)
Hamburgo - KSC Lokeren (en Marbella, España)
7 de enero
FC Ingolstadt - Augsburg (En Neuburg)
Pakhtakor Tashkent - Bremen (en el Complejo Deportivo In Side en Turquía)
Nuremberg - Mönchengladbach (en Belek, Turquía)
Bayern Múnich - Al Ahly Kairo (En Doha, Qatar)
Schalke - "Team of Qatar Army" (Qatar)
8 de enero
Hamburgo - FC Brügge (en Marbella, España)
Colonia - Hannover (en Portimao, Portugal)
Leverkusen - RKC Waalwijk (en Lagos, Portugal)
Kaiserslautern - KAA Gent (en Lomas de Campoamor)
Stuttgart - Germinal Beerschot (en Antwerpen)
9 de enero
Anderlecht - Bremen (en el Complejo Deportivo In Side en Turquía)
10 de enero
Hoffenheim - FSV Frankfurt
Hamburgo - Ado Den Haag (en Marbella, España)
Núremberg - De Graafschap Doetinchem (en Belek, Turquía)
Mönchengladbach - Darmstadt 98 (en Belek, Turquía)
Bayern Múnich - Selección India (en Nueva Dehli)
Al-Sadd - Schalke
11 de enero
Leverkusen - SC Heerenveen (en Lagos, Portugal)
Augsburg - Karlsruher SC
AZ Alkmaar - Bremen (en el Centro Deportivo WOW en Kund, Turquía)
Colonia - FC Utrecht (en Portimao, Portugal)
Elche CF - Dortmund (en La Manga, España)
Mönchengladbach - Heracles Almelo (en Belek, Turquía)
12 de enero
Pakhtakor Tashkent - Stuttgart
13 de enero
Kaiserslautern - PSV Eindhoven (en La Manga, España)
Alemannia Aachen - Colonia (en el estadio Tivoli de Aachen)
Kickers Offenbach - Mainz
14 de enero
Hannover - SC Heerenveen (en Vila Nova de Cacela, Portugal)
Arminia Bielefeld - Hamburgo
15 de enero
St. Pauli - Hoffenheim (en el estadio Millerntor en Hamburgo)
Augsburg - SpVgg Greuther Fürth
Rot-Weiß Erfurt - Bayern Múnich
Copa relampago de invierno en la Arena Sprit de Düsseldorf con la participación del Dortmund, Bremen, Mönchengladbach y Fortuna Düsseldorf.
17 de enero
Leverkusen - De Graafschap Doetinchem (en Leverkusen)
Hansa Rostock - Bremen
Paderborn - Hannover (en la Energieteam Arena)
18 de enero
Mainz - Bochum (en el Bruchwegstadion)
Rot-Weiß Oberhausen - Dortmund (en el estadio Niederrhein)
Montag, 2. Januar 2012
El fin de los latinoamericanos en la Bundesliga
“El mercado en Brasil está muerto”.
“Los fichajes en Suramérica están detenidos”.
“Cerramos el scouting en Suramérica, de allí no traeremos más jugadores, no tiene sentido”.
Estas tres declaraciones marcan la pauta que –sin duda- se establece (lamentablemente) como política a largo plazo en la Bundesliga. Son declaraciones de peso, y representan la nueva filosofía de fichajes de tres poderosos clubes alemanes; por eso, desde ya, existe la certeza que el ejemplo se seguirá.
La primera la formuló el Leverkusen, y es la más reciente de las tres; la segunda es del Bremen; la tercera del Bayern.
Que precisamente estos tres clubes sean los encargados de formularlas no es casualidad, ellos son los mismos que, gracias a su estabilidad económica y sus posibilidades de perseguir talentos alrededor del mundo, en su momento pusieron de moda la importación a Alemania de jugadores suramericanos jóvenes y con mucho talento.
El Bremen, por ejemplo, descubrió al peruano Claudio Pizarro; Leverkusen se anotó un hit trayendo a la Bundesliga al defensor central brasileño Lucio, uno de los mejores en su posición internacionalmente; el Bayern es el que menos suerte tuvo con este tipo de compras directas en Suramérica, porque casi ninguna le funcionó: José Sosa, Julio dos Santos, Breno. Martín Demichelis y Roque Santacruz fueron, si así se les puede catalogar, las más exitosas.
El fútbol alemán, en aquel entonces, y tal como lo hará en el futuro cercano, le siguió los pasos a estas tres potencias en la Bundesliga. Lamentablemente acumulando más experiencias amargas que positivas.
Ejemplos que animaban a seguir contratando directamente en Suramérica a jugadores de talento, ejemplos como el del chileno Arturo Vidal en Leverkusen, o los mexicanos Pavel Pardo y Ricardo Osorio en Stuttgart, eran cada vez más escasos, por eso las contrataciones se fueron reduciendo.
Mirando sólo del 2005 hasta el presente, hay una historia documentada de malos entendidos con futbolistas que no rindieron, o rindieron poco. Para citar sólo algunos nombres: Mineiro (Berlín), Tinga (Dortmund), Elson (Stuttgart), Jonathan Santana (Wolfsburg), Caio (Fráncfort), Carlos Alberto (Bremen), Vicente Sánchez, Zé Roberto II, Carlos Grossmüller (todos Schalke), Lucio y André Lima (Berlín), Maicón (Duisburg), Réver (Wolfsburg), Wellington, Maicosuel, Franco Zuculini (todos Hoffenheim), Lucas (Leverkusen), Wesley (Bremen), Yohandry Orozco (Wolfsburg), Cícero (Berlín).
Como ven, la lista de jugadores suramericanos que no dejaron ninguna huella en la Bundesliga es larga, y en ella faltan algunos de renombre como Juan Pablo Sorín, Mauro Cameronesi (italo-argentino), Federico Insúa, Andrés D´Alessandro, Marcelo Moreno, Alex Silva, etc, a quienes no incluyo por haber estado ya previamente en Europa.
Seamos sinceros, en los años recientes, directamente de la región, son pocos los nombres de los futbolistas que han brillado en esta Bundesliga. Aparte de los ya mencionados podemos hablar de: Lucas Barrios (Dortmund), Tomás Rincón (Hamburgo), Adrián Ramos (Berlín), Elkin Soto (Mainz), y –con mucha generosidad- Roberto Firmino (Hoffenheim).
Aunque estos dos últimos, siendo de los que rinden y aportan, ejemplifican un poco los problemas que generan que la Bundesliga ya no quiera más suramericanos: Soto llegó a Alemania en medio de una disputa sobre sus derechos deportivos y la validez de su contrato, que al final tuvo que dirimir la FIFA, que le costó muchos nervios al club alemán; Firmino se tomó su tiempo para adaptarse, durante una temporada no jugó por no estar todavía a tope, y cuando lo hizo, en la presente, brilló tanto en la cancha con su fútbol como fuera de ella por su indisciplina, la que le valió ser suspendido de la plantilla.
Y como dato para aquellos a quienes la decisión del Leverkusen, Bremen y Bayern sorprende e indigna, quiero informarles que ya esta temporada la Bundesliga la ha asumido en la práctica de forma silenciosa; si no le creen basta que les dé este dato: para el campeonato 2011/2012 al fútbol alemán apenas llegó un jugador desde Suramérica, Michael Ortega.
¿Y cuál ha sido la suerte del colombiano en Leverkusen? Primer entrenamiento = lesión. Para de casi tres meses, recuperado regresa a las prácticas y en la primera de reaparición, otra vez lesión. Por ahora sólo cuenta en la banca, por lo que público y dirección técnica del club aún no saben que tanto puede aportar, aunque se confía que mucho.
Así las cosas, y teniendo en cuenta lo positivo, es decir, que el anuncio de no traer más jugadores suramericanos está ligado al propósito de trabajar más con el material de la cantera, lo cual es loable, pues sólo resta decir adiós.
Para cerrar, les dejo en resumen el listado de razones expuestos por Leverkusen, Bremen y Bayern para sustentar su decisión:
1. Aumento de costos (antes era barato encontrar allí “perlas”)
2. Problemas de adaptación los conllevan a rendir, por temprano, a partir de la segunda temporada
3. Negociaciones complicadas con muchos involucrados (en el caso de Carlos Alberto, por ejemplo, Bremen tuvo que negociar con el club en Brasil, con el apoderado del jugador, y con un grupo de inversionistas del oriente con sede en Inglaterra)
4. Barrera idiomática y poca voluntad de superarla (Breno, del Bayern, aún no lo habla pese a los 4 años que lleva en el país)
5. Oferta de material de gran nivel en mercado de Europa y Asia (recuerden, a manera de ilustración, la gran ganga que hizo el Dortmund con Kagawa)
6. Fortalecer canteras propias (los equipos quieren más casos como el de Mario Götze, Thomas Müller, Holger Badstuber, Marco Reus, etc)
P/S: Recuerden, que este texto se refiere a las importaciones DIRECTAS de jugadores suramericanos a Alemania, y no a aquellas de futbolistas de la región que ya estaban en el exterior.
Y por favor, reemplacen a voluntad Suramérica por Latinoamérica, que es aún más preciso...
“Los fichajes en Suramérica están detenidos”.
“Cerramos el scouting en Suramérica, de allí no traeremos más jugadores, no tiene sentido”.
Estas tres declaraciones marcan la pauta que –sin duda- se establece (lamentablemente) como política a largo plazo en la Bundesliga. Son declaraciones de peso, y representan la nueva filosofía de fichajes de tres poderosos clubes alemanes; por eso, desde ya, existe la certeza que el ejemplo se seguirá.
La primera la formuló el Leverkusen, y es la más reciente de las tres; la segunda es del Bremen; la tercera del Bayern.
Que precisamente estos tres clubes sean los encargados de formularlas no es casualidad, ellos son los mismos que, gracias a su estabilidad económica y sus posibilidades de perseguir talentos alrededor del mundo, en su momento pusieron de moda la importación a Alemania de jugadores suramericanos jóvenes y con mucho talento.
El Bremen, por ejemplo, descubrió al peruano Claudio Pizarro; Leverkusen se anotó un hit trayendo a la Bundesliga al defensor central brasileño Lucio, uno de los mejores en su posición internacionalmente; el Bayern es el que menos suerte tuvo con este tipo de compras directas en Suramérica, porque casi ninguna le funcionó: José Sosa, Julio dos Santos, Breno. Martín Demichelis y Roque Santacruz fueron, si así se les puede catalogar, las más exitosas.
El fútbol alemán, en aquel entonces, y tal como lo hará en el futuro cercano, le siguió los pasos a estas tres potencias en la Bundesliga. Lamentablemente acumulando más experiencias amargas que positivas.
Ejemplos que animaban a seguir contratando directamente en Suramérica a jugadores de talento, ejemplos como el del chileno Arturo Vidal en Leverkusen, o los mexicanos Pavel Pardo y Ricardo Osorio en Stuttgart, eran cada vez más escasos, por eso las contrataciones se fueron reduciendo.
Mirando sólo del 2005 hasta el presente, hay una historia documentada de malos entendidos con futbolistas que no rindieron, o rindieron poco. Para citar sólo algunos nombres: Mineiro (Berlín), Tinga (Dortmund), Elson (Stuttgart), Jonathan Santana (Wolfsburg), Caio (Fráncfort), Carlos Alberto (Bremen), Vicente Sánchez, Zé Roberto II, Carlos Grossmüller (todos Schalke), Lucio y André Lima (Berlín), Maicón (Duisburg), Réver (Wolfsburg), Wellington, Maicosuel, Franco Zuculini (todos Hoffenheim), Lucas (Leverkusen), Wesley (Bremen), Yohandry Orozco (Wolfsburg), Cícero (Berlín).
Como ven, la lista de jugadores suramericanos que no dejaron ninguna huella en la Bundesliga es larga, y en ella faltan algunos de renombre como Juan Pablo Sorín, Mauro Cameronesi (italo-argentino), Federico Insúa, Andrés D´Alessandro, Marcelo Moreno, Alex Silva, etc, a quienes no incluyo por haber estado ya previamente en Europa.
Seamos sinceros, en los años recientes, directamente de la región, son pocos los nombres de los futbolistas que han brillado en esta Bundesliga. Aparte de los ya mencionados podemos hablar de: Lucas Barrios (Dortmund), Tomás Rincón (Hamburgo), Adrián Ramos (Berlín), Elkin Soto (Mainz), y –con mucha generosidad- Roberto Firmino (Hoffenheim).
Aunque estos dos últimos, siendo de los que rinden y aportan, ejemplifican un poco los problemas que generan que la Bundesliga ya no quiera más suramericanos: Soto llegó a Alemania en medio de una disputa sobre sus derechos deportivos y la validez de su contrato, que al final tuvo que dirimir la FIFA, que le costó muchos nervios al club alemán; Firmino se tomó su tiempo para adaptarse, durante una temporada no jugó por no estar todavía a tope, y cuando lo hizo, en la presente, brilló tanto en la cancha con su fútbol como fuera de ella por su indisciplina, la que le valió ser suspendido de la plantilla.
Y como dato para aquellos a quienes la decisión del Leverkusen, Bremen y Bayern sorprende e indigna, quiero informarles que ya esta temporada la Bundesliga la ha asumido en la práctica de forma silenciosa; si no le creen basta que les dé este dato: para el campeonato 2011/2012 al fútbol alemán apenas llegó un jugador desde Suramérica, Michael Ortega.
¿Y cuál ha sido la suerte del colombiano en Leverkusen? Primer entrenamiento = lesión. Para de casi tres meses, recuperado regresa a las prácticas y en la primera de reaparición, otra vez lesión. Por ahora sólo cuenta en la banca, por lo que público y dirección técnica del club aún no saben que tanto puede aportar, aunque se confía que mucho.
Así las cosas, y teniendo en cuenta lo positivo, es decir, que el anuncio de no traer más jugadores suramericanos está ligado al propósito de trabajar más con el material de la cantera, lo cual es loable, pues sólo resta decir adiós.
Para cerrar, les dejo en resumen el listado de razones expuestos por Leverkusen, Bremen y Bayern para sustentar su decisión:
1. Aumento de costos (antes era barato encontrar allí “perlas”)
2. Problemas de adaptación los conllevan a rendir, por temprano, a partir de la segunda temporada
3. Negociaciones complicadas con muchos involucrados (en el caso de Carlos Alberto, por ejemplo, Bremen tuvo que negociar con el club en Brasil, con el apoderado del jugador, y con un grupo de inversionistas del oriente con sede en Inglaterra)
4. Barrera idiomática y poca voluntad de superarla (Breno, del Bayern, aún no lo habla pese a los 4 años que lleva en el país)
5. Oferta de material de gran nivel en mercado de Europa y Asia (recuerden, a manera de ilustración, la gran ganga que hizo el Dortmund con Kagawa)
6. Fortalecer canteras propias (los equipos quieren más casos como el de Mario Götze, Thomas Müller, Holger Badstuber, Marco Reus, etc)
P/S: Recuerden, que este texto se refiere a las importaciones DIRECTAS de jugadores suramericanos a Alemania, y no a aquellas de futbolistas de la región que ya estaban en el exterior.
Y por favor, reemplacen a voluntad Suramérica por Latinoamérica, que es aún más preciso...
Freitag, 23. Dezember 2011
Concentraciones de invierno
En la Bundesliga las vacaciones de fin de año son cortas, el campeonato reinicia el 20 de enero y hasta entonces los equipos tienen la oportunidad de concentrarse a preparar la segunda vuelta. Aquí les cuento a dónde irán los clubes a entrenar en esta pausa de invierno.
Bayern Múnich
Desde el 2 de enero, y hasta el 9, en Doha, Qatar.
Borussia Dortmund
El 3 de enero reinicia actividades con un completo examen físico a todos los jugadores en la sede deportiva del club. Del 5 al 12 de enero estará en La Manga (España)
Schalke 04
Empieza también con un examen físico a toda la plantilla el 3 de enero, el 4 se marcha a Doha, Qatar, donde permanecerá hasta el jueves 12.
Mönchengladbach
Los dos primeros entrenamientos tendrán lugar en su sede, el 5 de enero, y hasta el 12, el equipo estará en Belek (Turquía)
Werder Bremen
Los jugadores se reencuentran el 3 de enero y al día siguiente emprenden vuelo a Belek (Turquía) donde permanecerán hasta el 12.
Bayer Leverkusen
Reunión el 3 de enero en Leverkusen, concentración del 4 al 13 en Lagos (Portugal).
Hannover 96
3 de enero en Hannover, del 4 al 15 entrenamientos en Vila Nova de Cacela (Portugal).
VfB Stuttgart
El club es uno de los que más temprano empieza sus trabajos de invierno, el 2 de enero; del 4 al 13 en Belek (Turquía).
1899 Hoffenheim
Este club es uno de los únicos dos que se concentrará en Alemania. Prácticas a partir del 2 de enero.
Colonia
Del 2 al 4 de enero en su sede, del 5 al 12 en Portimao (Portugal).
Berlín
La primera semana, del 3 al 6 de enero, permanecerá en Alemani, luego en Belek (Turquía), del 7 al 14.
VfL Wolfsburg
También arranca en Alemania, del 2 al 6 de enero, antes de partir a Dubai, donde entrenará del 7 al 16.
Hamburgo
Los del puerto, que se encuentran el 3 de enero, prefieren España, por eso van a Marbella del 4 al 12.
Mainz
Un programa similar al del Hamburgo, sólo que su estadía en Marbella es más corta, del 6 al 12 de enero, los primeros entrenamientos serán en casa del 3 al 5.
Núremberg
El reencuentro más tardío de todos los clubes de la Bundesliga, el 4 de enero, viaje a Belek (Turquía) del 5 al 14.
Kaiserslautern
Desde el 2 de enero, y hasta el 5, el equipo entrenará en su estadio, luego empaca maletas a Lomas de Campoamor, en los alrededores de Alicante (España) donde estará del 6 al 14 de enero.
Augsburg
Entrenará desde el 3 de enero en su sede, donde permanecerá hasta el reinicio del campeonato.
Freiburg
El 2 de enero retoma trabajas, el 4 viaja a Rota (España) donde entrenará hasta el 11.
Bayern Múnich
Desde el 2 de enero, y hasta el 9, en Doha, Qatar.
Borussia Dortmund
El 3 de enero reinicia actividades con un completo examen físico a todos los jugadores en la sede deportiva del club. Del 5 al 12 de enero estará en La Manga (España)
Schalke 04
Empieza también con un examen físico a toda la plantilla el 3 de enero, el 4 se marcha a Doha, Qatar, donde permanecerá hasta el jueves 12.
Mönchengladbach
Los dos primeros entrenamientos tendrán lugar en su sede, el 5 de enero, y hasta el 12, el equipo estará en Belek (Turquía)
Werder Bremen
Los jugadores se reencuentran el 3 de enero y al día siguiente emprenden vuelo a Belek (Turquía) donde permanecerán hasta el 12.
Bayer Leverkusen
Reunión el 3 de enero en Leverkusen, concentración del 4 al 13 en Lagos (Portugal).
Hannover 96
3 de enero en Hannover, del 4 al 15 entrenamientos en Vila Nova de Cacela (Portugal).
VfB Stuttgart
El club es uno de los que más temprano empieza sus trabajos de invierno, el 2 de enero; del 4 al 13 en Belek (Turquía).
1899 Hoffenheim
Este club es uno de los únicos dos que se concentrará en Alemania. Prácticas a partir del 2 de enero.
Colonia
Del 2 al 4 de enero en su sede, del 5 al 12 en Portimao (Portugal).
Berlín
La primera semana, del 3 al 6 de enero, permanecerá en Alemani, luego en Belek (Turquía), del 7 al 14.
VfL Wolfsburg
También arranca en Alemania, del 2 al 6 de enero, antes de partir a Dubai, donde entrenará del 7 al 16.
Hamburgo
Los del puerto, que se encuentran el 3 de enero, prefieren España, por eso van a Marbella del 4 al 12.
Mainz
Un programa similar al del Hamburgo, sólo que su estadía en Marbella es más corta, del 6 al 12 de enero, los primeros entrenamientos serán en casa del 3 al 5.
Núremberg
El reencuentro más tardío de todos los clubes de la Bundesliga, el 4 de enero, viaje a Belek (Turquía) del 5 al 14.
Kaiserslautern
Desde el 2 de enero, y hasta el 5, el equipo entrenará en su estadio, luego empaca maletas a Lomas de Campoamor, en los alrededores de Alicante (España) donde estará del 6 al 14 de enero.
Augsburg
Entrenará desde el 3 de enero en su sede, donde permanecerá hasta el reinicio del campeonato.
Freiburg
El 2 de enero retoma trabajas, el 4 viaja a Rota (España) donde entrenará hasta el 11.
Mittwoch, 26. Oktober 2011
¿Fútbol sin cerveza en Alemania?
En el exterior, es decir, allí donde ustedes leen esto, cuando se menciona el nombre de Alemania, hay tres cosas en las que automáticamente se piensa (¿o me equivoco?): fútbol, cerveza y salchicha.
Pues bien, el presidente de la Federación Alemana de Fútbol (DFB), Theo Zwanziger, pretende –por tener un conflicto de principios que explicaré a continuación- dejar por lo menos a la selección alemana sin la cerveza, o mejor dicho, sin el patrocinio de este producto que paga por su vinculación comercial 2 millones de euro anuales.
El equipo nacional tiene un contrato, vigente hasta la Euro 2012, con la cerveza Bitburger que el presidente de la DFB se abstiene (por ahora) de renovar ya que la federación participa en una iniciativa del Comité Olímpico, en cooperación con las autoridades de salud, denominada “Disfruta del deporte sin alcohol”.
Zwanziger ve allí un conflicto de intereses pues por un lado el fútbol apoya una campaña para separar al alcohol del deporte, y por otra recibe dinero de un patrocinador que produce cerveza. Eso sí, y vale la pena aclararlo, la marca de cerveza que apoya a la selección nacional no es alcohólica, su contenido tiene 0% de alcohol.
Pese a que aún no hay un NO definitivo por parte de la DFB, en la Bundesliga ya hay preocupación pues en los estadios la cerveza y las salchichas hacen parte de la tribuna como el balón y los guayos de la cancha.
Una negativa de la selección al patrocinio cervecero podría acarrear consecuencias para los equipos profesionales que anualmente recaudan 300 millones de euro en aportes comerciales de las cervecerías.
La Bundesliga pretende defender esa participación de la cerveza en el fútbol profesional y los argumentos no le son escasos: los estatutos contemplan la prohibición de vincular comercialmente a bebidas con un contenido de más del 15% de alcohol, a los equipos juveniles no les es permitido vincular sus actividades con la cerveza. “Al fútbol no le corresponde intentar reparar todos los problemas sociales, ¿qué vendrá entonces después, la prohibición de Coca Cola por que es demasiado dulce?” declaró el presidente del Dortmund y directivo de la liga profesional, Reinhard Rauball.
No sé ustedes qué opinen, yo, por ejemplo, no bebo alcohol (ni en el estadio, ni en ninguna otra parte), pero he visto con cuánta cordura (en lo general) el alemán consume su “bebida nacional”; y para cuando hay riesgos se puede optar por las medidas que ya adoptan Hamburgo, Augsburgo y Colonia: en partidos de alto riesgo (por las emociones) sólo se sirve cerveza sin alcohol.
Pues bien, el presidente de la Federación Alemana de Fútbol (DFB), Theo Zwanziger, pretende –por tener un conflicto de principios que explicaré a continuación- dejar por lo menos a la selección alemana sin la cerveza, o mejor dicho, sin el patrocinio de este producto que paga por su vinculación comercial 2 millones de euro anuales.
El equipo nacional tiene un contrato, vigente hasta la Euro 2012, con la cerveza Bitburger que el presidente de la DFB se abstiene (por ahora) de renovar ya que la federación participa en una iniciativa del Comité Olímpico, en cooperación con las autoridades de salud, denominada “Disfruta del deporte sin alcohol”.
Zwanziger ve allí un conflicto de intereses pues por un lado el fútbol apoya una campaña para separar al alcohol del deporte, y por otra recibe dinero de un patrocinador que produce cerveza. Eso sí, y vale la pena aclararlo, la marca de cerveza que apoya a la selección nacional no es alcohólica, su contenido tiene 0% de alcohol.
Pese a que aún no hay un NO definitivo por parte de la DFB, en la Bundesliga ya hay preocupación pues en los estadios la cerveza y las salchichas hacen parte de la tribuna como el balón y los guayos de la cancha.
Una negativa de la selección al patrocinio cervecero podría acarrear consecuencias para los equipos profesionales que anualmente recaudan 300 millones de euro en aportes comerciales de las cervecerías.
La Bundesliga pretende defender esa participación de la cerveza en el fútbol profesional y los argumentos no le son escasos: los estatutos contemplan la prohibición de vincular comercialmente a bebidas con un contenido de más del 15% de alcohol, a los equipos juveniles no les es permitido vincular sus actividades con la cerveza. “Al fútbol no le corresponde intentar reparar todos los problemas sociales, ¿qué vendrá entonces después, la prohibición de Coca Cola por que es demasiado dulce?” declaró el presidente del Dortmund y directivo de la liga profesional, Reinhard Rauball.
No sé ustedes qué opinen, yo, por ejemplo, no bebo alcohol (ni en el estadio, ni en ninguna otra parte), pero he visto con cuánta cordura (en lo general) el alemán consume su “bebida nacional”; y para cuando hay riesgos se puede optar por las medidas que ya adoptan Hamburgo, Augsburgo y Colonia: en partidos de alto riesgo (por las emociones) sólo se sirve cerveza sin alcohol.
Montag, 24. Oktober 2011
No se dejen engañar por la derrota del Bayern
Esta afirmación me lleva a moverme por un terreno peligroso, no quiero, ni pretendo, restarle meritos a la victoria del domingo del Hannover sobre el Bayern (2-1), pero aquellos que quieran ver en ella una señal de debilidad, quizás el arribo al pico máximo del rendimiento al que sigue una caída, están equivocados, no vieron el partido, o se están dejando conducir exclusivamente por la información del resultado.
No, aún perdiendo el Bayern no cesa de mejorar; el club de Múnich está lejos de haber llegado al tope de su nivel, apenas lo está insinuando, y su galope en la Bundesliga, así como su trote firme rumbo a ser candidato a la Champions League, no se detuvo en Hannover, donde a lo más se tropezó.
Bastian Schweinsteiger declaró hace una semana, previo al compromiso de Champions en Nápoles, que al Bayern el único en capacidad de frenarlo era el mismo Bayern. Eso fue lo que sucedió esta semana, la más frustrante –y a la vez la más didáctica- de lo que va corrido de la temporada.
En Italia los de Múnich jugaron su PEOR partido desde que el entrenador Jupp Heynckes asumió la dirección del equipo, y aún así, explotando las debilidades del rival, el partido se pudo haber ganado cómodamente. Un empate fue un buen botín, para ambos.
El problema en Nápoles fue la excesiva confianza en sí mismos, en últimas, haber caído en el error señalado por Schweinsteiger. No hay duda (aunque no excusa) que cuando un equipo se da cuenta con cuánta facilidad puede controlar a su enemigo, automáticamente reduce su ritmo de juego al “modo de ahorro”; ante los italianos el Bayern no renunció a su ideal futbolístico de abrir las bandas, darle un buen manejo al balón, combinar por todos los sectores de la cancha, y vincular a todos sus actores en labores defensivas.
El problema (y por eso no ganó) es que lo hizo realizando el mínimo esfuerzo.
Aún recuerdo al Bayern de Hitzfeld apegado a un libreto muy limitado donde su principal arma eran los centros, y aún así hoy se recuerda a ese equipo como garante de triunfos, al igual que con van Gaal, abusando del control de la pelota bajo la máxima “es mejor tenerla así no hagamos nada con ella” dependiendo de las embestidas de Robben y/o Ribéry, en un momento al que a ese fútbol se le llamó (yo también lo hice) “progresivo”.
El Bayern de Heynckes es hoy ya muy superior a esos dos equipos, y va camino a ser todavía mejor en un par de meses si se toma como punto de evaluación el progreso que se le ha visto. Este Bayern tiene algo nunca antes visto en Múnich, y creo en la Bundesliga: alternativas a granel, recursos por montones, ideas en cantidades.
El plan de Heynckes no es el de imponer una idea y de acuerdo a ella jugar al fútbol; no, Heynckes ha logrado que cada jugador aporte lo mejor que tiene, y le ha inculcado a cada uno de ellos, exigiéndolo cuando es necesario, que lo individual, en vez de obstaculizar lo colectivo, lo enriquezca.
Por eso hoy Ribéry no sólo es el genio de las gambetas, sino también el primer tapón defensivo; por eso Toni Kroos, con su perfecta dualidad al momento de entregar el balón o recuperarlo, es símbolo del nuevo Bayern; por eso Schweinsteiger es el nuevo líder silencioso en el grupo, el maestro de ceremonias que no necesita gritar para ser escuchado y entendido.
En Hannover, justamente, el Bayern perdió, pero pocos partidos esta temporada pueden servir mejor para ilustrar todas las posibilidades del club de Múnich: Kroos estrelló un disparo de media distancia en el travesaño, Mario Gómez desperdició por lo menos 4 opciones claras de anotar, a Schweinsteiger el gol se lo negó el paral, a David Alaba (uno de los recursos en el banco) le entró uno y otro de tiro libre se escapó por un pelo. ¡Y todo ello con 10 luego de la expulsión de Jerome Boateng!
Sí, Hannover ganó, y mereció el triunfo, pero no fue en ningún momento superior al Bayern, eso no. Los dueños de casa tuvieron ocasiones de anotar, pero el balance crudo es que los goles de la victoria se los concedió la visita: el primero un penal tonto provocado por Philipp Lahm, el segundo un disparo que desafortunadamente desvió Luiz Gustavo.
El Bayern, perdiendo, mostró (sin la suerte de haber anotado) de qué es capaz en lo futbolístico y en lo moral, pues nunca bajó los brazos, por el contrario, cada vez sacó de la manga más y más ases que a la final, tristemente, no le dieron ningún punto.
No, aún perdiendo el Bayern no cesa de mejorar; el club de Múnich está lejos de haber llegado al tope de su nivel, apenas lo está insinuando, y su galope en la Bundesliga, así como su trote firme rumbo a ser candidato a la Champions League, no se detuvo en Hannover, donde a lo más se tropezó.
Bastian Schweinsteiger declaró hace una semana, previo al compromiso de Champions en Nápoles, que al Bayern el único en capacidad de frenarlo era el mismo Bayern. Eso fue lo que sucedió esta semana, la más frustrante –y a la vez la más didáctica- de lo que va corrido de la temporada.
En Italia los de Múnich jugaron su PEOR partido desde que el entrenador Jupp Heynckes asumió la dirección del equipo, y aún así, explotando las debilidades del rival, el partido se pudo haber ganado cómodamente. Un empate fue un buen botín, para ambos.
El problema en Nápoles fue la excesiva confianza en sí mismos, en últimas, haber caído en el error señalado por Schweinsteiger. No hay duda (aunque no excusa) que cuando un equipo se da cuenta con cuánta facilidad puede controlar a su enemigo, automáticamente reduce su ritmo de juego al “modo de ahorro”; ante los italianos el Bayern no renunció a su ideal futbolístico de abrir las bandas, darle un buen manejo al balón, combinar por todos los sectores de la cancha, y vincular a todos sus actores en labores defensivas.
El problema (y por eso no ganó) es que lo hizo realizando el mínimo esfuerzo.
Aún recuerdo al Bayern de Hitzfeld apegado a un libreto muy limitado donde su principal arma eran los centros, y aún así hoy se recuerda a ese equipo como garante de triunfos, al igual que con van Gaal, abusando del control de la pelota bajo la máxima “es mejor tenerla así no hagamos nada con ella” dependiendo de las embestidas de Robben y/o Ribéry, en un momento al que a ese fútbol se le llamó (yo también lo hice) “progresivo”.
El Bayern de Heynckes es hoy ya muy superior a esos dos equipos, y va camino a ser todavía mejor en un par de meses si se toma como punto de evaluación el progreso que se le ha visto. Este Bayern tiene algo nunca antes visto en Múnich, y creo en la Bundesliga: alternativas a granel, recursos por montones, ideas en cantidades.
El plan de Heynckes no es el de imponer una idea y de acuerdo a ella jugar al fútbol; no, Heynckes ha logrado que cada jugador aporte lo mejor que tiene, y le ha inculcado a cada uno de ellos, exigiéndolo cuando es necesario, que lo individual, en vez de obstaculizar lo colectivo, lo enriquezca.
Por eso hoy Ribéry no sólo es el genio de las gambetas, sino también el primer tapón defensivo; por eso Toni Kroos, con su perfecta dualidad al momento de entregar el balón o recuperarlo, es símbolo del nuevo Bayern; por eso Schweinsteiger es el nuevo líder silencioso en el grupo, el maestro de ceremonias que no necesita gritar para ser escuchado y entendido.
En Hannover, justamente, el Bayern perdió, pero pocos partidos esta temporada pueden servir mejor para ilustrar todas las posibilidades del club de Múnich: Kroos estrelló un disparo de media distancia en el travesaño, Mario Gómez desperdició por lo menos 4 opciones claras de anotar, a Schweinsteiger el gol se lo negó el paral, a David Alaba (uno de los recursos en el banco) le entró uno y otro de tiro libre se escapó por un pelo. ¡Y todo ello con 10 luego de la expulsión de Jerome Boateng!
Sí, Hannover ganó, y mereció el triunfo, pero no fue en ningún momento superior al Bayern, eso no. Los dueños de casa tuvieron ocasiones de anotar, pero el balance crudo es que los goles de la victoria se los concedió la visita: el primero un penal tonto provocado por Philipp Lahm, el segundo un disparo que desafortunadamente desvió Luiz Gustavo.
El Bayern, perdiendo, mostró (sin la suerte de haber anotado) de qué es capaz en lo futbolístico y en lo moral, pues nunca bajó los brazos, por el contrario, cada vez sacó de la manga más y más ases que a la final, tristemente, no le dieron ningún punto.
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Mittwoch, 5. Oktober 2011
Expertos “REC”
A Pedro*, un conocido mío, no se le ha ocurrido la idea de considerarse a sí mismo “sexólogo”, simplemente por el hecho de consumir en grandes cantidades películas porno. Mucho menos se le viene a la cabeza que por tanta pornografía que ve por la pantalla, los demás le escuchen con atención en el papel de “sexólogo”. La verdad es que Pedro (y él lo sabe) no es otra cosa que un “freak” al que uno trata con respeto; allá él con sus pasiones.
De todas formas yo pienso hablar con Pedro, le voy a recomendar que aprenda de los muchos “expertos” en la Bundesliga, el fútbol alemán e internacional, que así se autodenominan por consumir las grabaciones de todos los partidos (o por lo menos eso pregonan) que se juegan en Alemania (y el mundo) cada jornada.
“Pedro” –le diré- “si estas personas son expertos, usted no es por ende un freak como creíamos, usted es un sexólogo al que hay que escuchar con atención”.
A veces me sorprenden los extensos y detallados análisis de estos “expertos” que presumiblemente (no lo sé a ciencia cierta) no conocen un solo estadio alemán (o del mundo), muchos menos las sedes de los clubes más importantes, o el día a día de los torneos que disputan.
La sorpresa la genera, más que el contenido en sí mismo, la fuente a la que se acude: la televisión, las grabaciones de los partidos… No hay nada más engañoso y sesgado que la perspectiva de una cámara; no en vano incluso los mismos comentaristas de televisión están en el estadio, y no en el estudio.
Empezando por la imposibilidad de establecer por si mismos la formación táctica de un equipo, sobre la cual escriben y comentan. ¿Desde dónde ve el televidente el tal 4-4-2, o el 4-2-3-1? Eso, en televisión, sólo se aprecia previo a los partidos en una gráfica generada por los encargados de la transmisión; el espectador en el estadio, el que está allí, tiene la oportunidad de ser testigo de ella.
Luego vienen los halagos y las críticas a X o Y jugador, cuyos movimientos sin balón pasan desapercibidos ante las cámaras, cuya disciplina táctica es imposible de valorar cuando no es protagonista de la imagen en la pantalla. Voy a citar dos ejemplos, con el mismo apellido, de jugadores alemanes que prácticamente nunca se ven en las transmisiones de los partidos de sus equipos por televisión, pero a quienes es una delicia hacerles seguimiento desde la tribuna, y cuyo aporte a sus equipos es enorme: Sven y Lars Bender.
Podría continuar dando ejemplos, pero tampoco quiero extenderme demasiado, al fin y al cabo -lo reconozco- a mí me satisface enormemente encontrar apasionados seguidores del fútbol, eso sí, me desconcierta un poco encontrar por todo lado “colegas” y “expertos” que no son otra cosa que freaks.
Todos pueden expresar sus opiniones, en este mundo lleno de oportunidades de comunicar es fácil; es tarea de cada uno creerle a quien se desee, y considerar experto a quien se quiera.
Yo sólo me limitaré a contarles que a Pedro le he prometido que –desatendiendo si consume más o menos porno frente a una pantalla- le consideraré “sexólogo” el mismo día en que empiece a tener algo regularmente con una chica (o un chico, según sus gustos).
Para los “colegas” y “expertos” del fútbol alemán vale lo mismo: una que otra visita a estadios de la Bundesliga no caería mal. Hasta entonces vale lo de freaks.
*No es su nombre real, él sí…
De todas formas yo pienso hablar con Pedro, le voy a recomendar que aprenda de los muchos “expertos” en la Bundesliga, el fútbol alemán e internacional, que así se autodenominan por consumir las grabaciones de todos los partidos (o por lo menos eso pregonan) que se juegan en Alemania (y el mundo) cada jornada.
“Pedro” –le diré- “si estas personas son expertos, usted no es por ende un freak como creíamos, usted es un sexólogo al que hay que escuchar con atención”.
A veces me sorprenden los extensos y detallados análisis de estos “expertos” que presumiblemente (no lo sé a ciencia cierta) no conocen un solo estadio alemán (o del mundo), muchos menos las sedes de los clubes más importantes, o el día a día de los torneos que disputan.
La sorpresa la genera, más que el contenido en sí mismo, la fuente a la que se acude: la televisión, las grabaciones de los partidos… No hay nada más engañoso y sesgado que la perspectiva de una cámara; no en vano incluso los mismos comentaristas de televisión están en el estadio, y no en el estudio.
Empezando por la imposibilidad de establecer por si mismos la formación táctica de un equipo, sobre la cual escriben y comentan. ¿Desde dónde ve el televidente el tal 4-4-2, o el 4-2-3-1? Eso, en televisión, sólo se aprecia previo a los partidos en una gráfica generada por los encargados de la transmisión; el espectador en el estadio, el que está allí, tiene la oportunidad de ser testigo de ella.
Luego vienen los halagos y las críticas a X o Y jugador, cuyos movimientos sin balón pasan desapercibidos ante las cámaras, cuya disciplina táctica es imposible de valorar cuando no es protagonista de la imagen en la pantalla. Voy a citar dos ejemplos, con el mismo apellido, de jugadores alemanes que prácticamente nunca se ven en las transmisiones de los partidos de sus equipos por televisión, pero a quienes es una delicia hacerles seguimiento desde la tribuna, y cuyo aporte a sus equipos es enorme: Sven y Lars Bender.
Podría continuar dando ejemplos, pero tampoco quiero extenderme demasiado, al fin y al cabo -lo reconozco- a mí me satisface enormemente encontrar apasionados seguidores del fútbol, eso sí, me desconcierta un poco encontrar por todo lado “colegas” y “expertos” que no son otra cosa que freaks.
Todos pueden expresar sus opiniones, en este mundo lleno de oportunidades de comunicar es fácil; es tarea de cada uno creerle a quien se desee, y considerar experto a quien se quiera.
Yo sólo me limitaré a contarles que a Pedro le he prometido que –desatendiendo si consume más o menos porno frente a una pantalla- le consideraré “sexólogo” el mismo día en que empiece a tener algo regularmente con una chica (o un chico, según sus gustos).
Para los “colegas” y “expertos” del fútbol alemán vale lo mismo: una que otra visita a estadios de la Bundesliga no caería mal. Hasta entonces vale lo de freaks.
*No es su nombre real, él sí…
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Dienstag, 4. Oktober 2011
La Bundesliga protege a sus patrocinadores
Ahora que el fútbol de clubes hace una pausa, ajustándose al calendario internacional, y que aún faltan un par de días para el partido entre Alemania y Turquía, es oportuno darle cabida aquí a una noticia al margen de la cancha, pero no por ello menos significativa para el deporte que tanto nos gusta. Se trata de un acuerdo entre la Bundesliga, los patrocinadores del balompié, las autoridades judiciales y los inversionistas. Mucho de dinero, que es lo que mueve esto.
La noticia, incluso aquí, pasó un poco desapercibida (con seguridad aún más lejos de Alemania), pero tiene un gran peso para la financiación de actividades futuras del fútbol profesional en este país.
La semana pasada se reunieron, por convocatoria de las directivas de la liga de fútbol (DFL), representantes de la Federación Alemana de Fútbol (DFB), el Comité Olímpico Alemán, y la Unión de Patrocinadores (S20), para firmar conjuntamente una declaración en la cual se contemplan las “reglas de juego” necesarias para evitar caer en actuaciones que atenten contra el marco jurídico nacional.
¿Y eso qué es? se preguntarán algunos de ustedes al leer esto; para explicarlo mejor es quizás necesario ilustrarlo.
En casi todos los estadios alemanes hay palcos privados, en su mayoría propiedad de firmas grandes y pequeñas, así como asientos especiales en las tribunas con los sitios más apetecidos y con mejor visibilidad, sobre los cuales, en buena parte, disponen los patrocinadores de los equipos. Eso quiere decir que los lugares en los palcos privados y en las mejores tribunas no se ponen a la venta, sino que se reparten de acuerdo a los huéspedes de dueños y patrocinadores, respectivamente.
Los espectadores con una de esas entradas pueden ingresar al estadio con horas de anticipación al partido, y abandonarlo horas más tarde de su finalización, con la seguridad de no aburrirse ni antes ni después: la atención es de primerísima calidad, con chicas lindas por doquier que leen sus deseos antes de que el visitante pueda formularlo; la comida, que siempre es abundante y deliciosa, es preparada por chefs de cinco estrellas; las bebidas, como los manjares también gratuitas, fluyen sin parar; a veces hasta hay cantantes y un programa especial con artistas diversos
Tener una de esas entradas es casi una entrada a un paraíso mejorado; sí, mejorado porque es el paraíso con fútbol. Pero todo ello sólo es posible con la inversión de mucho dinero, y aquellas firmas y patrocinadores que invierten en atender a sus huéspedes, obviamente no me invitan ni a mí, ni a otros mortales común y corriente, sino a importantes personalidades, acompañadas de sus familias y parejas sentimentales, con las cuales tienen un interés especial de establecer cordiales relaciones que en el futuro –en asuntos de negocios o legislativos- les transforme en interlocutores cordiales y receptivos.
Llámenlo relaciones públicas, o cabildeo, lo cierto es que la frontera que separa esas atenciones especiales de un chantaje, y por ende de la posibilidad de derivar en actos de corrupción y tráfico de influencias, es muy delgada, fina y susceptible de trasgredirse.
La justicia alemana es en estos casos muy quisquillosa, la Fiscalía General observa y controla con gran celo las actividades de este tipo que se llevan a cabo en el estadio, particularmente cuando los invitados son funcionarios públicos, políticos o representantes del gobierno. Pero no sólo estos pueden terminar señalados como “corruptos” o de “pagar favores” (invitación) al tomar decisiones que inclinan la balanza en beneficio de sus anfitriones.
Como consecuencia se presentan dos reacciones:
1- Las firmas y los patrocinadores se abstienen de invitar a determinadas personas y –al ver el sinsentido de sus inversiones en los estadios- se distancian del fútbol y ya no aflojan su dinero con la misma facilidad que antes.
2- Los invitados rechazan la atención –para evitarse posibles problemas con la justicia- y las firmas y los patrocinadores reaccionan al igual que en el punto anterior.
En últimas, quien acepta asistir al estadio invitado por patrocinadores o firmas dueñas de palcos privados, debe contar con la posibilidad de convertirse en “sospechoso” presunto de un delito cometido o por cometer.
Obviamente ni firmas ni patrocinadores están contentas con la situación (aunque debo aclarar aquí que mi experiencia es que esos palcos privados, al igual que las tribunas especiales, siempre están llenas), y su descontento preocupa a la Bundesliga, que ve en peligro los enormes ingresos que obtiene por este concepto, en el caso ejemplar del S20, que es sólo una parte de todo el conglomerado, eso sí la más importante por el peso de sus integrantes (Telekom entre ellos), 500 millones de euro.
Por eso la declaración firmada por los participantes en la reunión de la semana pasada, la que establece las “reglas de juego”, es un paso importante que da la Bundesliga para proteger a sus patrocinadores y al tiempo velar porque todos los involucrados reciban lo suyo. El fútbol, por lo tanto, sus ingresos; los patrocinadores e inventores los contactos de negocio sin que ello sea visto con “malos ojos” por la justicia.
La noticia, incluso aquí, pasó un poco desapercibida (con seguridad aún más lejos de Alemania), pero tiene un gran peso para la financiación de actividades futuras del fútbol profesional en este país.
La semana pasada se reunieron, por convocatoria de las directivas de la liga de fútbol (DFL), representantes de la Federación Alemana de Fútbol (DFB), el Comité Olímpico Alemán, y la Unión de Patrocinadores (S20), para firmar conjuntamente una declaración en la cual se contemplan las “reglas de juego” necesarias para evitar caer en actuaciones que atenten contra el marco jurídico nacional.
¿Y eso qué es? se preguntarán algunos de ustedes al leer esto; para explicarlo mejor es quizás necesario ilustrarlo.
En casi todos los estadios alemanes hay palcos privados, en su mayoría propiedad de firmas grandes y pequeñas, así como asientos especiales en las tribunas con los sitios más apetecidos y con mejor visibilidad, sobre los cuales, en buena parte, disponen los patrocinadores de los equipos. Eso quiere decir que los lugares en los palcos privados y en las mejores tribunas no se ponen a la venta, sino que se reparten de acuerdo a los huéspedes de dueños y patrocinadores, respectivamente.
Los espectadores con una de esas entradas pueden ingresar al estadio con horas de anticipación al partido, y abandonarlo horas más tarde de su finalización, con la seguridad de no aburrirse ni antes ni después: la atención es de primerísima calidad, con chicas lindas por doquier que leen sus deseos antes de que el visitante pueda formularlo; la comida, que siempre es abundante y deliciosa, es preparada por chefs de cinco estrellas; las bebidas, como los manjares también gratuitas, fluyen sin parar; a veces hasta hay cantantes y un programa especial con artistas diversos
Tener una de esas entradas es casi una entrada a un paraíso mejorado; sí, mejorado porque es el paraíso con fútbol. Pero todo ello sólo es posible con la inversión de mucho dinero, y aquellas firmas y patrocinadores que invierten en atender a sus huéspedes, obviamente no me invitan ni a mí, ni a otros mortales común y corriente, sino a importantes personalidades, acompañadas de sus familias y parejas sentimentales, con las cuales tienen un interés especial de establecer cordiales relaciones que en el futuro –en asuntos de negocios o legislativos- les transforme en interlocutores cordiales y receptivos.
Llámenlo relaciones públicas, o cabildeo, lo cierto es que la frontera que separa esas atenciones especiales de un chantaje, y por ende de la posibilidad de derivar en actos de corrupción y tráfico de influencias, es muy delgada, fina y susceptible de trasgredirse.
La justicia alemana es en estos casos muy quisquillosa, la Fiscalía General observa y controla con gran celo las actividades de este tipo que se llevan a cabo en el estadio, particularmente cuando los invitados son funcionarios públicos, políticos o representantes del gobierno. Pero no sólo estos pueden terminar señalados como “corruptos” o de “pagar favores” (invitación) al tomar decisiones que inclinan la balanza en beneficio de sus anfitriones.
Como consecuencia se presentan dos reacciones:
1- Las firmas y los patrocinadores se abstienen de invitar a determinadas personas y –al ver el sinsentido de sus inversiones en los estadios- se distancian del fútbol y ya no aflojan su dinero con la misma facilidad que antes.
2- Los invitados rechazan la atención –para evitarse posibles problemas con la justicia- y las firmas y los patrocinadores reaccionan al igual que en el punto anterior.
En últimas, quien acepta asistir al estadio invitado por patrocinadores o firmas dueñas de palcos privados, debe contar con la posibilidad de convertirse en “sospechoso” presunto de un delito cometido o por cometer.
Obviamente ni firmas ni patrocinadores están contentas con la situación (aunque debo aclarar aquí que mi experiencia es que esos palcos privados, al igual que las tribunas especiales, siempre están llenas), y su descontento preocupa a la Bundesliga, que ve en peligro los enormes ingresos que obtiene por este concepto, en el caso ejemplar del S20, que es sólo una parte de todo el conglomerado, eso sí la más importante por el peso de sus integrantes (Telekom entre ellos), 500 millones de euro.
Por eso la declaración firmada por los participantes en la reunión de la semana pasada, la que establece las “reglas de juego”, es un paso importante que da la Bundesliga para proteger a sus patrocinadores y al tiempo velar porque todos los involucrados reciban lo suyo. El fútbol, por lo tanto, sus ingresos; los patrocinadores e inventores los contactos de negocio sin que ello sea visto con “malos ojos” por la justicia.
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Freitag, 23. September 2011
Ralf Ragnick y la cara humana de la Bundesliga
Es lamentable la situación de salud por la que atraviesa el hoy ex entrenador del Schalke, Ralf Ragnick, y sólo resta desearle una pronta recuperación. De otro lado tranquiliza –y mucho- ver cómo ha reaccionado el fútbol alemán a la noticia: con solidaridad y comprensión.
La Bundesliga, empezando por el propio Schalke y terminando con los jugadores y entrenadores de distintos equipos, ha tendido un manto protectivo sobre Ragnick. Atrás quedaron los tiempos en los que reconocer una debilidad eran una condena en el fútbol de Alemania; no, en esta ocasión, cuando un técnico de uno de los clubes más importantes del país, uno que goza del reconocimiento colegial, dice “no puedo más”, a su alrededor la gente responde “bien hecho que acepte y enfrente esa realidad, esa es una verdadera fortaleza, la decisión de retirarse merece nuestra admiración”.
Cuan lejos lucen hechos acontecidos hace apenas un par de años; por ejemplo la salida de Otmar Hitzfeld del banco del Bayern arguyendo la necesidad de una pausa que no era otra cosa que la formulación elegante de un sincero “estoy quemado, no doy más”.
Ni que mencionar el dilema que le costó al final la vida al portero del Hannover y la selección alemana Robert Enke, quien terminó quitándose la vida antes que encarar públicamente su profunda crisis anímica y emocional producida por el desgaste del fútbol competitivo.
Alemania aprendió la lección, y la liga puede estar orgullosa de ello. Es obvio que las cosas no han cambiado de fondo: la competencia no tiene clemencia, los fallos no tienen perdón, las derrotas se condenan.
Pero de otro lado hay una sombra de grandeza en la forma en la que el mundo futbolístico alemán se volcó al lado del entrenador que sufre, de la misma forma que hace un par de semanas lo hizo a favor del arquero suplente del Hannover, Markus Miller, quien comunicó abiertamente que agotado mentalmente se entregaba a cuidado médico y sicológico en busca de una mejoría.
Sería inocente esperar que el fútbol abandone de la noche a la mañana su “crueldad” producto de la competencia, los intereses económicos y las vanidades. Pero reconforta -¡y cómo reconforta!- saber que por lo menos en Alemania se ha abierto la puerta a un sentido de humanidad necesario para compensar el desgastante trajín y la constante presión del día a día.
La Bundesliga, empezando por el propio Schalke y terminando con los jugadores y entrenadores de distintos equipos, ha tendido un manto protectivo sobre Ragnick. Atrás quedaron los tiempos en los que reconocer una debilidad eran una condena en el fútbol de Alemania; no, en esta ocasión, cuando un técnico de uno de los clubes más importantes del país, uno que goza del reconocimiento colegial, dice “no puedo más”, a su alrededor la gente responde “bien hecho que acepte y enfrente esa realidad, esa es una verdadera fortaleza, la decisión de retirarse merece nuestra admiración”.
Cuan lejos lucen hechos acontecidos hace apenas un par de años; por ejemplo la salida de Otmar Hitzfeld del banco del Bayern arguyendo la necesidad de una pausa que no era otra cosa que la formulación elegante de un sincero “estoy quemado, no doy más”.
Ni que mencionar el dilema que le costó al final la vida al portero del Hannover y la selección alemana Robert Enke, quien terminó quitándose la vida antes que encarar públicamente su profunda crisis anímica y emocional producida por el desgaste del fútbol competitivo.
Alemania aprendió la lección, y la liga puede estar orgullosa de ello. Es obvio que las cosas no han cambiado de fondo: la competencia no tiene clemencia, los fallos no tienen perdón, las derrotas se condenan.
Pero de otro lado hay una sombra de grandeza en la forma en la que el mundo futbolístico alemán se volcó al lado del entrenador que sufre, de la misma forma que hace un par de semanas lo hizo a favor del arquero suplente del Hannover, Markus Miller, quien comunicó abiertamente que agotado mentalmente se entregaba a cuidado médico y sicológico en busca de una mejoría.
Sería inocente esperar que el fútbol abandone de la noche a la mañana su “crueldad” producto de la competencia, los intereses económicos y las vanidades. Pero reconforta -¡y cómo reconforta!- saber que por lo menos en Alemania se ha abierto la puerta a un sentido de humanidad necesario para compensar el desgastante trajín y la constante presión del día a día.
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Dienstag, 20. September 2011
El entrenador argentino del Hamburgo
Por primera vez en la historia de la Bundesliga un argentino se sentará en el banco, como entrenador principal de un equipo, durante un partido oficial del fútbol alemán: Rodolfo Esteban Cardoso, con el Hamburgo.
Si bien es cierto que Cardoso, de acuerdo con lo previsto, ocupará la posición ejerciendo como entrenador interino del Hamburgo en la séptima fecha de la Bundesliga, en el partido contra el Stuttgart, el honor histórico será suyo, aunque sea por una única ocasión.
El argentino tendrá –muy pronto- que ceder la silla una vez el club encuentre otro director técnico, en cuya búsqueda se encuentra tras haber despedido a Michael Oenning como consecuencia de los malos resultados (1 punto en 6 partidos, último lugar del campeonato alemán), y regresará a su acostumbrado sitio de trabajo, que también es la banca del Hamburgo, pero no con el equipo profesional, sino con el plantel Sub 23 que tiene bajo su dirección.
Querido por la afición
Cardoso, de 42 años, es un exjugador nacido en la provincia de Buenos Aires, más exactamente en la población de Azul, cuyo nombre va como anillo al dedo con los colores del club que lo lanzó a la fama internacional, el Hamburgo, con el cual ganó en el 2003 la Copa de la Liga (hoy Súpercopa), y ocupó en una ocasión el tercer lugar de la Bundesliga (2000) y en otra, el cuarto (2003).
Pese a que el hoy entrenador interino del Hamburgo llegó a Alemania a jugar con el FC 08 Homburg (1989), equipo con el cual descendió a la segunda división para pasar luego al Friburgo (1993) y posteriormente al Bremen (1995), es en la ciudad porteña del norte de Alemania donde vivió sus mejores momentos futbolísticos.
La afición del Hamburgo le tiene un cariño especial al argentino pues con él vivió una de las etapas más exitosas del club, alcanzando con él incluso la opción en el año 2000 de clasificarse para la Champions League. Pero aún más importante que los triunfos, para los seguidores del club quedó en la memoria la figura de un futbolista que pese a todas las adversidades (lesiones, malentendidos con los entrenadores y las directivas, traspasos frustrados) se mordió los labios y continuó su camino defendiendo la camiseta azul y blanca del equipo.
Amargas experiencias
Rodolfo Esteban Cardoso –que jugó 220 partidos en la Bundesliga anotando 47 goles en total, y para el Hamburgo disputó 111 partidos marcando 17 veces- llegó al Hamburgo (1996) de la mano del entrenador Felix Magath, cuyo sucesor, Frank Pagelsdorf, lo separó del plantel principal y lo ofreció a la venta por no requerir de sus servicios.
El elegante mediocampista creativo terminó en préstamo en su país natal (1997), primero jugando en el Boca Juniors y luego en Estudiantes de la Plata. Como ninguno de estos clubes argentinos pudo pagar la suma exigida por Hamburgo por sus servicios deportivos, Cardoso regresó a Alemania (1999), donde tendría una nueva oportunidad de brillar.
En esta segunda fase el jugador exhibió aquellas cualidades que en el pasado habían hecho de él uno de los futbolistas más apetecidos por los grandes clubes de la Bundesliga, pero a lo largo de los siguientes cinco años con el Hamburgo las lesiones no darían tregua: cuatro operaciones (tres de ellas en la rodilla izquierda) y un grave tirón muscular sentenciaron el final de una carrera que le permitió, en la Copa América 1997 celebrada en Bolivia, vestir la camiseta de la selección de Argentina.
De la cancha al banco
A diferencia del usual destino de los jugadores latinoamericanos en la Bundesliga, Cardoso no empacó maletas para volver a su país, sino que decidió permanecer en Alemania, en Hamburgo, para convertirse en entrenador.
El primer paso en esta dirección lo dio en una escuela privada de fútbol, hasta que su ex club, en el 2009, le ofreció la dirección del equipo Sub 19, para luego permitirle durante corto tiempo ser asistente técnico del plantel profesional, el cual abandonó a principios de este 2011 para entrenar al conjunto Sub 23.
La carencia de una licencia oficial como entrenador, requisito ineludible en Alemania para ocupar la posición, limitan la permanencia del argentino al frente del Hamburgo. Cardoso, sin embargo, ha anunciado querer aprovechar al máximo la experiencia: “quiero llenar de vida al equipo” dijo al concluir la primera práctica bajo su comando.
Si bien es cierto que Cardoso, de acuerdo con lo previsto, ocupará la posición ejerciendo como entrenador interino del Hamburgo en la séptima fecha de la Bundesliga, en el partido contra el Stuttgart, el honor histórico será suyo, aunque sea por una única ocasión.
El argentino tendrá –muy pronto- que ceder la silla una vez el club encuentre otro director técnico, en cuya búsqueda se encuentra tras haber despedido a Michael Oenning como consecuencia de los malos resultados (1 punto en 6 partidos, último lugar del campeonato alemán), y regresará a su acostumbrado sitio de trabajo, que también es la banca del Hamburgo, pero no con el equipo profesional, sino con el plantel Sub 23 que tiene bajo su dirección.
Querido por la afición
Cardoso, de 42 años, es un exjugador nacido en la provincia de Buenos Aires, más exactamente en la población de Azul, cuyo nombre va como anillo al dedo con los colores del club que lo lanzó a la fama internacional, el Hamburgo, con el cual ganó en el 2003 la Copa de la Liga (hoy Súpercopa), y ocupó en una ocasión el tercer lugar de la Bundesliga (2000) y en otra, el cuarto (2003).
Pese a que el hoy entrenador interino del Hamburgo llegó a Alemania a jugar con el FC 08 Homburg (1989), equipo con el cual descendió a la segunda división para pasar luego al Friburgo (1993) y posteriormente al Bremen (1995), es en la ciudad porteña del norte de Alemania donde vivió sus mejores momentos futbolísticos.
La afición del Hamburgo le tiene un cariño especial al argentino pues con él vivió una de las etapas más exitosas del club, alcanzando con él incluso la opción en el año 2000 de clasificarse para la Champions League. Pero aún más importante que los triunfos, para los seguidores del club quedó en la memoria la figura de un futbolista que pese a todas las adversidades (lesiones, malentendidos con los entrenadores y las directivas, traspasos frustrados) se mordió los labios y continuó su camino defendiendo la camiseta azul y blanca del equipo.
Amargas experiencias
Rodolfo Esteban Cardoso –que jugó 220 partidos en la Bundesliga anotando 47 goles en total, y para el Hamburgo disputó 111 partidos marcando 17 veces- llegó al Hamburgo (1996) de la mano del entrenador Felix Magath, cuyo sucesor, Frank Pagelsdorf, lo separó del plantel principal y lo ofreció a la venta por no requerir de sus servicios.
El elegante mediocampista creativo terminó en préstamo en su país natal (1997), primero jugando en el Boca Juniors y luego en Estudiantes de la Plata. Como ninguno de estos clubes argentinos pudo pagar la suma exigida por Hamburgo por sus servicios deportivos, Cardoso regresó a Alemania (1999), donde tendría una nueva oportunidad de brillar.
En esta segunda fase el jugador exhibió aquellas cualidades que en el pasado habían hecho de él uno de los futbolistas más apetecidos por los grandes clubes de la Bundesliga, pero a lo largo de los siguientes cinco años con el Hamburgo las lesiones no darían tregua: cuatro operaciones (tres de ellas en la rodilla izquierda) y un grave tirón muscular sentenciaron el final de una carrera que le permitió, en la Copa América 1997 celebrada en Bolivia, vestir la camiseta de la selección de Argentina.
De la cancha al banco
A diferencia del usual destino de los jugadores latinoamericanos en la Bundesliga, Cardoso no empacó maletas para volver a su país, sino que decidió permanecer en Alemania, en Hamburgo, para convertirse en entrenador.
El primer paso en esta dirección lo dio en una escuela privada de fútbol, hasta que su ex club, en el 2009, le ofreció la dirección del equipo Sub 19, para luego permitirle durante corto tiempo ser asistente técnico del plantel profesional, el cual abandonó a principios de este 2011 para entrenar al conjunto Sub 23.
La carencia de una licencia oficial como entrenador, requisito ineludible en Alemania para ocupar la posición, limitan la permanencia del argentino al frente del Hamburgo. Cardoso, sin embargo, ha anunciado querer aprovechar al máximo la experiencia: “quiero llenar de vida al equipo” dijo al concluir la primera práctica bajo su comando.
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Neuer: invicto pero sin récord
El arquero del Bayern Múnich, Manuel Neuer, completó ya 748 minutos sin recibir goles. Una gran marca, pero ella aún no le otorga el primer lugar en la historia de la Bundesliga, aunque sí en los libros estadísticos internos del club que lleva ya 8 partidos conservando su arco invicto, mejorando en un encuentro el récord de la temporada 98/99, cuando entre diciembre y marzo el Bayern no encajó anotaciones.
De todas formas Neuer ya ascendió al tercer puesto en la lista eterna de las vallas menos vencidas de la Bundesliga (en minutos manteniendo el invicto). Aquí está la estadística (con sorpresas en el primer lugar) gracias a los datos suministrados por la Federación Alemana de Fútbol (DFB):
1. Timo Hildebrand (Stuttgart, temporada 2003/2004) 884 minutos
2. Oliver Kahn (Bayern, 2002/2003) 802
3. Manuel Neuer (Bayern, 2011/2012) 748
4. Oliver Kahn (Bayern, 2002/2003) 736
5. Frank Rost (Schalke 04, 2003/2004) 647
6. Oliver Reck (Werder Bremen, 1987/1988) 641
7. Uli Stein (Hamburgo, 1985/1986) 603
8. Jens Lehmann (Schalke 04, 1996/1997) 601
9. Norbert Nigbur (Schalke 04, 1971/1972) 555
10. Hans Tilkowski (Borussia Dortmund, 1965/1966) 549
De todas formas Neuer ya ascendió al tercer puesto en la lista eterna de las vallas menos vencidas de la Bundesliga (en minutos manteniendo el invicto). Aquí está la estadística (con sorpresas en el primer lugar) gracias a los datos suministrados por la Federación Alemana de Fútbol (DFB):
1. Timo Hildebrand (Stuttgart, temporada 2003/2004) 884 minutos
2. Oliver Kahn (Bayern, 2002/2003) 802
3. Manuel Neuer (Bayern, 2011/2012) 748
4. Oliver Kahn (Bayern, 2002/2003) 736
5. Frank Rost (Schalke 04, 2003/2004) 647
6. Oliver Reck (Werder Bremen, 1987/1988) 641
7. Uli Stein (Hamburgo, 1985/1986) 603
8. Jens Lehmann (Schalke 04, 1996/1997) 601
9. Norbert Nigbur (Schalke 04, 1971/1972) 555
10. Hans Tilkowski (Borussia Dortmund, 1965/1966) 549
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Montag, 19. September 2011
Un Hamburgo vergonzoso (y el responsable)
Estudiado el proyecto que se presentó en la pausa de verano, y vistos un par de partidos de la pretemporada, me dejé ilusionar por la idea de que por fin Hamburgo tendría un equipo con pies y cabeza; el resultado: anticipé que el club estaría entre los 5 primeros de esta Bundesliga.
Claro, el torneo es aún muy joven, apenas 6 fechas. Eso significa que todavía es posible que ese pronóstico se dé, pero la verdad, hoy, tras ver lo que acontece en el puerto alemán, debo decir que lo dudo. ¡El Hamburgo da vergüenza!
El director deportivo del club, Frank Arnesen, sostiene que “el Hamburgo es un proyecto que la gente aún no entiende”, que se necesita tiempo y que las cosas marchan por buen camino y lo único que hace falta es una victoria. ¡Nada más lejos de la realidad! ¿Qué tienen que entender los analistas y los aficionados que no sea lo que sucede en la cancha?
Seamos sinceros, el Hamburgo juega a nada. Un equipo donde –diga lo que diga Arnesen- el desorden es total, no hay la capacidad de defender sus ventajas transitorias, en 6 partidos apenas se acumula 1 punto, el gran logro actual es ser último en la tabla de posiciones con 17 goles en contra y apenas 6 a favor (algo que es tal vez lo único positivo pues oportunidades de anotar sólo ha creado el HSV 15, lo cuál es una buena cuota).
En lo corrido de la temporada el entrenador Michael Oenning ha cambiado su formación partido tras partido, no hay un solo juego que se haya afrontando con el mismo personal; y para empeorar todavía más el panorama, el tan esperado y perseguido rejuvenecimiento de la plantilla resultó ser el fin de semana una farsa pues contra el Mönchengladbach (derrota 0-1 en casa) el promedio de edad fue de casi 27 años.
Alemania debate sobre el problema verdadero del Hamburgo: ¿los jugadores? ¿el entrenador? ¿el director deportivo? Para mí todos tienen su responsabilidad, pero la mayor le compete, sin duda, a Frank Arnesen.
El ex funcionario del Chelsea ha dejado en evidencia cuan poco conocía a la Bundesliga antes de llegar a ella, y ahora se aferra a sus decisiones con la esperanza de que al final no le toque reconocer sus equivocaciones.
Del club inglés se trajo a 5 jugadores de la reserva. Cierto, el segundo o tercer equipo del club londinense tienen más calidad en su plantilla que el campeón de Finlandia. Pero él no llegó a Finlandia sino a Alemania, y no a un club de los que pelea por mantenerse en primera división, sino a uno de tradición cuya aspiración natural es ser campeón.
Las grandes contrataciones de futbolistas, la llegada de figuras que pudieran ayudar inmediatamente al Hamburgo, no se dio. Los ex Chelsea tienen su calidad, no hay por qué poner eso en tela de juicio, pero no son suficientes. Punto, sobre eso no hay que discutir.
Arnesen, además, se la jugó (y se la sigue jugando) con un entrenador como Michael Oenning, en contra del cual no sólo habla el rendimiento del equipo, también la estadística: 13 partidos en serie con el HSV sin ganar; de 31 partidos jugados en la Bundesliga como entrenador apenas ha ganado 4 en toda su historia; un DT sobre el cual sus ex jugadores en Núremberg dicen “buena gente, pero sin idea de cómo funciona esto”.
Si me piden señalar un responsable de la crisis del Hamburgo con el dedo índice, yo lo elevo en dirección a Arnesen, de quien tengo la impresión que no sabía de la verdadera calidad de la Bundesliga en la competencia del día a día; que se simplificó el trabajo en el HSV presentando como salvación, y base para un futuro brillante, a jugadores que para otro gran club europeo (Chelsea) no dan el nivel de la primera plantilla; que decidió mantener en el banco a un DT sobre el cual no se informó lo suficiente (ni sobre sus balances, ni sobre sus logros) en mi opinión para conservar el máximo influjo posible en el trabajo en la cancha.
El fin de semana próximo el Hamburgo jugará su primera final contra Stuttgart (un rival que viene a buen paso y es dirigido por un ex entrenador del club del puerto, Bruno Labbadia), y las opciones que tiene de ganar son escasas. Ese será el fin –muy probablemente- de la aventura con el entrenador Oenning (la presión será inaguantable como para mantenerle en el banco), pero el mayor malentendido (que con fortuna se solucionará a tiempo) seguirá allí: Frank Arnesen.
Claro, el torneo es aún muy joven, apenas 6 fechas. Eso significa que todavía es posible que ese pronóstico se dé, pero la verdad, hoy, tras ver lo que acontece en el puerto alemán, debo decir que lo dudo. ¡El Hamburgo da vergüenza!
El director deportivo del club, Frank Arnesen, sostiene que “el Hamburgo es un proyecto que la gente aún no entiende”, que se necesita tiempo y que las cosas marchan por buen camino y lo único que hace falta es una victoria. ¡Nada más lejos de la realidad! ¿Qué tienen que entender los analistas y los aficionados que no sea lo que sucede en la cancha?
Seamos sinceros, el Hamburgo juega a nada. Un equipo donde –diga lo que diga Arnesen- el desorden es total, no hay la capacidad de defender sus ventajas transitorias, en 6 partidos apenas se acumula 1 punto, el gran logro actual es ser último en la tabla de posiciones con 17 goles en contra y apenas 6 a favor (algo que es tal vez lo único positivo pues oportunidades de anotar sólo ha creado el HSV 15, lo cuál es una buena cuota).
En lo corrido de la temporada el entrenador Michael Oenning ha cambiado su formación partido tras partido, no hay un solo juego que se haya afrontando con el mismo personal; y para empeorar todavía más el panorama, el tan esperado y perseguido rejuvenecimiento de la plantilla resultó ser el fin de semana una farsa pues contra el Mönchengladbach (derrota 0-1 en casa) el promedio de edad fue de casi 27 años.
Alemania debate sobre el problema verdadero del Hamburgo: ¿los jugadores? ¿el entrenador? ¿el director deportivo? Para mí todos tienen su responsabilidad, pero la mayor le compete, sin duda, a Frank Arnesen.
El ex funcionario del Chelsea ha dejado en evidencia cuan poco conocía a la Bundesliga antes de llegar a ella, y ahora se aferra a sus decisiones con la esperanza de que al final no le toque reconocer sus equivocaciones.
Del club inglés se trajo a 5 jugadores de la reserva. Cierto, el segundo o tercer equipo del club londinense tienen más calidad en su plantilla que el campeón de Finlandia. Pero él no llegó a Finlandia sino a Alemania, y no a un club de los que pelea por mantenerse en primera división, sino a uno de tradición cuya aspiración natural es ser campeón.
Las grandes contrataciones de futbolistas, la llegada de figuras que pudieran ayudar inmediatamente al Hamburgo, no se dio. Los ex Chelsea tienen su calidad, no hay por qué poner eso en tela de juicio, pero no son suficientes. Punto, sobre eso no hay que discutir.
Arnesen, además, se la jugó (y se la sigue jugando) con un entrenador como Michael Oenning, en contra del cual no sólo habla el rendimiento del equipo, también la estadística: 13 partidos en serie con el HSV sin ganar; de 31 partidos jugados en la Bundesliga como entrenador apenas ha ganado 4 en toda su historia; un DT sobre el cual sus ex jugadores en Núremberg dicen “buena gente, pero sin idea de cómo funciona esto”.
Si me piden señalar un responsable de la crisis del Hamburgo con el dedo índice, yo lo elevo en dirección a Arnesen, de quien tengo la impresión que no sabía de la verdadera calidad de la Bundesliga en la competencia del día a día; que se simplificó el trabajo en el HSV presentando como salvación, y base para un futuro brillante, a jugadores que para otro gran club europeo (Chelsea) no dan el nivel de la primera plantilla; que decidió mantener en el banco a un DT sobre el cual no se informó lo suficiente (ni sobre sus balances, ni sobre sus logros) en mi opinión para conservar el máximo influjo posible en el trabajo en la cancha.
El fin de semana próximo el Hamburgo jugará su primera final contra Stuttgart (un rival que viene a buen paso y es dirigido por un ex entrenador del club del puerto, Bruno Labbadia), y las opciones que tiene de ganar son escasas. Ese será el fin –muy probablemente- de la aventura con el entrenador Oenning (la presión será inaguantable como para mantenerle en el banco), pero el mayor malentendido (que con fortuna se solucionará a tiempo) seguirá allí: Frank Arnesen.
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Donnerstag, 15. September 2011
El Bayern Múnich cambia de piel
Una convincente victoria sobre Villarreal en la Champions League, sólo un gol en contra en lo corrido de la temporada, 24 anotaciones en 9 partidos, líder de la Bundesliga. El Bayern arrolla y domina a su antojo. ¿Por qué?
Balance intachable
El equipo de Múnich debutó al máximo nivel internacional en la Champions League, frente al Villarreal, En el estadio El Madrigal, donde los españoles nunca habían perdido un partido en esta competencia, el Bayern apabulló al rival, algo que esta temporada –con excepción del debut en la Bundesliga cuando cayó 0-1 en casa ante el Mönchengladbach- ha hecho con todos los equipos que le han enfrentado.
El balance del Bayern es formidable a esta altura del año futbolístico: de 9 partidos oficiales (5 en la Bundesliga, 1 en la Copa Alemana, 2 en la fase de clasificación a la Champions League y 1 en la fase de grupo del prestigioso torneo) ha ganado 8; 4 de ellos por diferencia de 3 goles o más, y desde hace 7 partidos conserva invicto su arco.
Aquí les explico las tres principales razones de la metamorfosis del Bayern Múnich, un equipo que el año pasado sufrió mucho para alcanzar el tercer puesto de la Bundesliga y hoy no sólo se impone en el torneo local sino que internacionalmente dejó claro, tras el partido contra Villarreal, que es candidato serio a disputar la final de la Champions League que en el 2012 se jugará en su estadio, el Allianz Arena.
Actitud defensiva
Para el club muniqués los 54 goles en contra encajados en la temporada pasada fueron demasiados. El número de anotaciones permitidas fue alto y las directivas tenían que hacer algo para remediar el problema.
Ello se hizo: en la línea posterior se invirtieron 41 millones de euro con la compra del arquero Manuel Neuer, el lateral derecho Rafinha y el central Jerome Boateng. Pero quizás lo más importante es el cambio de actitud introducido por el entrenador Jupp Heynckes, para quien defender es tarea de todo el equipo.
Así, cuando el Bayern es atacado, recibe al contrario con por lo menos 9 hombres por delante del balón; jugadores netamente ofensivos como el francés Franck Ribéry y el goleador Mario Gómez participan en la recuperación y la contención, y el balance es muy positivo: apenas un gol en contra se ha recibido.
Todos satisfechos
El ambiente colectivo en el Bayern es, por lo demás, tan positivo como no había sido en mucho tiempo. Todos y cada uno de los jugadores de una plantilla reducida casi al mínimo (24 jugadores) se sienten parte del grupo, necesitados e importantes para el equipo.
El sistema de rotación introducido por el entrenador Heynckes permite que los suplentes no se amarguen eternamente en el banco; ellos reciben su oportunidad de acumular minutos y si hoy juega uno, ello no descarta que mañana lo haga el otro. Además, futbolistas de la calidad del francés Franck Ribéry o el volante creativo Toni Kroos florecen de nuevo luego de haber recuperado la alegría de jugar como y donde más les gusta; ese reconocimiento a su talento lo pagan con un gran rendimiento y espíritu de sacrificio.
El hambre de más
Pero sin duda el cambio más grande en esta metamorfosis del Bayern es la convicción real de cada uno de los jugadores de que el equipo puede mejorar constantemente. Atrás quedaron las épocas en las que bastaba ser el mejor en comparación con el rival; bajo Jupp Heynckes, independientemente del resultado, se hace un análisis sincero sobre los errores cometidos, o las virtudes aún no explotadas.
Por eso no sorprende que al final de un partido como el jugado contra Villarreal en la Champions League, donde el dominio del Bayern fue absoluto, los jugadores reconozcan en diálogo con la prensa que se cometieron fallas, y que ellos fueron tema de la charla en el entretiempo. “Para los espectadores probablemente esos errores son imperceptibles, pero nosotros sabemos lo que podemos rendir, y nos dimos cuenta dónde no lo hicimos y lo que aún tenemos por hacer para conseguirlo” contó Toni Kroos.
¿Y si el Bayern ya arrolla a sus rivales, qué sucederá entonces cuando alcance ese nivel de mejoría del que habla?
Balance intachable
El equipo de Múnich debutó al máximo nivel internacional en la Champions League, frente al Villarreal, En el estadio El Madrigal, donde los españoles nunca habían perdido un partido en esta competencia, el Bayern apabulló al rival, algo que esta temporada –con excepción del debut en la Bundesliga cuando cayó 0-1 en casa ante el Mönchengladbach- ha hecho con todos los equipos que le han enfrentado.
El balance del Bayern es formidable a esta altura del año futbolístico: de 9 partidos oficiales (5 en la Bundesliga, 1 en la Copa Alemana, 2 en la fase de clasificación a la Champions League y 1 en la fase de grupo del prestigioso torneo) ha ganado 8; 4 de ellos por diferencia de 3 goles o más, y desde hace 7 partidos conserva invicto su arco.
Aquí les explico las tres principales razones de la metamorfosis del Bayern Múnich, un equipo que el año pasado sufrió mucho para alcanzar el tercer puesto de la Bundesliga y hoy no sólo se impone en el torneo local sino que internacionalmente dejó claro, tras el partido contra Villarreal, que es candidato serio a disputar la final de la Champions League que en el 2012 se jugará en su estadio, el Allianz Arena.
Actitud defensiva
Para el club muniqués los 54 goles en contra encajados en la temporada pasada fueron demasiados. El número de anotaciones permitidas fue alto y las directivas tenían que hacer algo para remediar el problema.
Ello se hizo: en la línea posterior se invirtieron 41 millones de euro con la compra del arquero Manuel Neuer, el lateral derecho Rafinha y el central Jerome Boateng. Pero quizás lo más importante es el cambio de actitud introducido por el entrenador Jupp Heynckes, para quien defender es tarea de todo el equipo.
Así, cuando el Bayern es atacado, recibe al contrario con por lo menos 9 hombres por delante del balón; jugadores netamente ofensivos como el francés Franck Ribéry y el goleador Mario Gómez participan en la recuperación y la contención, y el balance es muy positivo: apenas un gol en contra se ha recibido.
Todos satisfechos
El ambiente colectivo en el Bayern es, por lo demás, tan positivo como no había sido en mucho tiempo. Todos y cada uno de los jugadores de una plantilla reducida casi al mínimo (24 jugadores) se sienten parte del grupo, necesitados e importantes para el equipo.
El sistema de rotación introducido por el entrenador Heynckes permite que los suplentes no se amarguen eternamente en el banco; ellos reciben su oportunidad de acumular minutos y si hoy juega uno, ello no descarta que mañana lo haga el otro. Además, futbolistas de la calidad del francés Franck Ribéry o el volante creativo Toni Kroos florecen de nuevo luego de haber recuperado la alegría de jugar como y donde más les gusta; ese reconocimiento a su talento lo pagan con un gran rendimiento y espíritu de sacrificio.
El hambre de más
Pero sin duda el cambio más grande en esta metamorfosis del Bayern es la convicción real de cada uno de los jugadores de que el equipo puede mejorar constantemente. Atrás quedaron las épocas en las que bastaba ser el mejor en comparación con el rival; bajo Jupp Heynckes, independientemente del resultado, se hace un análisis sincero sobre los errores cometidos, o las virtudes aún no explotadas.
Por eso no sorprende que al final de un partido como el jugado contra Villarreal en la Champions League, donde el dominio del Bayern fue absoluto, los jugadores reconozcan en diálogo con la prensa que se cometieron fallas, y que ellos fueron tema de la charla en el entretiempo. “Para los espectadores probablemente esos errores son imperceptibles, pero nosotros sabemos lo que podemos rendir, y nos dimos cuenta dónde no lo hicimos y lo que aún tenemos por hacer para conseguirlo” contó Toni Kroos.
¿Y si el Bayern ya arrolla a sus rivales, qué sucederá entonces cuando alcance ese nivel de mejoría del que habla?
Freitag, 9. September 2011
Las finanzas del fútbol alemán
Los balances en Alemania son sanos, como veremos a continuación, y aún así existen un par de actuaciones que arrojan preguntas sobre la forma como en este país se mueve el negocio del fútbol.
Encuentro en la red que desde el exterior se percibe –con razón- que el modelo alemán es el que debe seguir el resto de Europa para rescatar las finanzas del balompié.
Cuando, como esta semana, Alemania conoce los resultados de su año fiscal en materia de fútbol (no el de la Bundesliga sino el de la DFB) internacionalmente se respira un poco de envidia. La Federación Alemana de Fútbol (DFB) ganó, ojo GANÓ, 4,6 millones de Euro en los dos últimos años (2010 1.7; 2009 2,9).
La cifra les podrá parecer insignificante, pero no lo es si se tiene en cuenta que los ahorros con los que se cuenta, es decir, dinero no reinvertido, que sólo está allí de garante, supera los €100 millones; y que esa ganancia es real, descontados ya todos los costos y gastos, pago de impuestos e incluso el ahorro.
La Federación recaudó €177,2 millones, de ellos 59 millones por concepto de ingresos generados por la selección nacional (12 millones más que el año anterior) en la que invirtió poco más de €86 millones.
La selección movió, en total, más de €107 millones, eso sí, arrojando dividendos. La DFB planea para el 2011 y 2012 un presupuesto de €156 millones para sus actividades; en el 2013 incluso €165 millones.
El futuro del fútbol en Alemania está garantizado. ¿O no?
Claro, la DFB trabaja de forma positiva, pero eso no es de todos. A nivel de clubes la mayoría arroja balances positivos, o deudas mínimas. El secreto es cómo maquillar los balances, y esta semana se dispararon las alarmas pues muchos piensan que no todo lo que brilla es oro, ni que lo que se ve tan bonito por fuera, lo sea también por dentro.
¿Pero por qué las dudas?
Por las noticias que llegaron de Hoffenheim, un club que –según se conoció- viene arrojando pérdidas constantes, en total 90 millones desde el 2007, pese a que sus balances son limpios. Ustedes se preguntarán ¿cómo así? ¿balances limpios pese a semejantes perdidas?
Y aquí es donde llega el truco, el cosmético. El Hoffenheim tiene un “mecenas”, el multimillonario de los programas de computación Dietmar Hopp, que de su propio bolsillo, de sus cuentas privadas, ha sacado dinero para cubrir año tras año los déficits.
Y aún mejor es la “maroma” hecha para mantener al equipo en movimiento desde su llegada a la primera división: 140 millones de gastos, 30 asumidos por Hopp como persona natural, 110 por una firma suya. La pregunta entonces es valida ¿qué tan ingeniosos son los otros clubes alemanes?
Pues aunque aún no se sabe a ciencia cierta (es tema de un detallado estudio de la liga) ya el Wolfsburgo, mejor dicho Felix Magath, dejó entrever cuantos trucos son posibles en materia de manejo del dinero.
Por ejemplo en el caso del futbolista Alexander Hleb, ahora con el Wolfsburgo pero propiedad del Barcelona, cuyo pago por el préstamo de parte de los españoles se ajusta al modelo “pay per game”, que en cristiano significa: se le pagará (€100 mil) por partido jugado; si no juega no se paga.
Y atención, los €100.000 van a las arcas del Barcelona; el jugador tiene un salario base calculado en € 4 millones anuales que el club alemán asumirá hasta diciembre de este año.
¿Ven cuán recursivos, pese a los balances positivos, son los negocios del fútbol también en Alemania?
Encuentro en la red que desde el exterior se percibe –con razón- que el modelo alemán es el que debe seguir el resto de Europa para rescatar las finanzas del balompié.
Cuando, como esta semana, Alemania conoce los resultados de su año fiscal en materia de fútbol (no el de la Bundesliga sino el de la DFB) internacionalmente se respira un poco de envidia. La Federación Alemana de Fútbol (DFB) ganó, ojo GANÓ, 4,6 millones de Euro en los dos últimos años (2010 1.7; 2009 2,9).
La cifra les podrá parecer insignificante, pero no lo es si se tiene en cuenta que los ahorros con los que se cuenta, es decir, dinero no reinvertido, que sólo está allí de garante, supera los €100 millones; y que esa ganancia es real, descontados ya todos los costos y gastos, pago de impuestos e incluso el ahorro.
La Federación recaudó €177,2 millones, de ellos 59 millones por concepto de ingresos generados por la selección nacional (12 millones más que el año anterior) en la que invirtió poco más de €86 millones.
La selección movió, en total, más de €107 millones, eso sí, arrojando dividendos. La DFB planea para el 2011 y 2012 un presupuesto de €156 millones para sus actividades; en el 2013 incluso €165 millones.
El futuro del fútbol en Alemania está garantizado. ¿O no?
Claro, la DFB trabaja de forma positiva, pero eso no es de todos. A nivel de clubes la mayoría arroja balances positivos, o deudas mínimas. El secreto es cómo maquillar los balances, y esta semana se dispararon las alarmas pues muchos piensan que no todo lo que brilla es oro, ni que lo que se ve tan bonito por fuera, lo sea también por dentro.
¿Pero por qué las dudas?
Por las noticias que llegaron de Hoffenheim, un club que –según se conoció- viene arrojando pérdidas constantes, en total 90 millones desde el 2007, pese a que sus balances son limpios. Ustedes se preguntarán ¿cómo así? ¿balances limpios pese a semejantes perdidas?
Y aquí es donde llega el truco, el cosmético. El Hoffenheim tiene un “mecenas”, el multimillonario de los programas de computación Dietmar Hopp, que de su propio bolsillo, de sus cuentas privadas, ha sacado dinero para cubrir año tras año los déficits.
Y aún mejor es la “maroma” hecha para mantener al equipo en movimiento desde su llegada a la primera división: 140 millones de gastos, 30 asumidos por Hopp como persona natural, 110 por una firma suya. La pregunta entonces es valida ¿qué tan ingeniosos son los otros clubes alemanes?
Pues aunque aún no se sabe a ciencia cierta (es tema de un detallado estudio de la liga) ya el Wolfsburgo, mejor dicho Felix Magath, dejó entrever cuantos trucos son posibles en materia de manejo del dinero.
Por ejemplo en el caso del futbolista Alexander Hleb, ahora con el Wolfsburgo pero propiedad del Barcelona, cuyo pago por el préstamo de parte de los españoles se ajusta al modelo “pay per game”, que en cristiano significa: se le pagará (€100 mil) por partido jugado; si no juega no se paga.
Y atención, los €100.000 van a las arcas del Barcelona; el jugador tiene un salario base calculado en € 4 millones anuales que el club alemán asumirá hasta diciembre de este año.
¿Ven cuán recursivos, pese a los balances positivos, son los negocios del fútbol también en Alemania?
Donnerstag, 1. September 2011
Mercado de verano en la Bundesliga
No hay dudas que las salidas del defensor central Per Mertesacker, el volante creativo Diego, el medio ofensivo Eljero Elia, y el arribo del delantero Teemo Pukki, fueron las más espectaculares en este periodo, en el cual los equipos se gastaron alrededor de 150 millones de euro, recibieron 134, y el balance de cuentas dejó un menos de 18, cifras relativamente moderadas cuando se les compara con las otras ligas importantes de Europa: España -53 millones; Italia -56 millones; Inglaterra -217 millones.
A continuación, equipo por equipo, todos los movimientos del mercado del fútbol en la Bundesliga.
Dortmund:
El campeón alemán sufrió muy temprano este verano la perdida de su timón en el mediocampo, Nuri Sahin, quien ahora es jugador del Real Madrid, equipo con el cual aún no debuta debido a una lesión que lo mantendrá por fuera de las canchas, según se conoció hoy, hasta finales de octubre.
El reemplazo de Sahin, Ilkay Gündogan, se ha acoplado muy bien al grupo en lo que va del campeonato, y el Dortmund se reforzó inteligentemente con prometedores talentos como Perisic, Leitner y Löwe.
Llegan: Ivan Perisic, Julian Koch, Ilkay Gündogan, Moritz Leitner, Chris, Marvin Bakalorz.
Salen: Nuri Sahin, Dede, Marco Stiepermann, Lasse Sobiech, Markus Feulner, Daniel Ginczek, Dimitar Rangelov.
Leverkusen
El subcampeón de La Bundesliga tuvo que asumir la dolorosa y discutida partida del chileno Arturo Vidal al Juventus Turín; luego, tras la lesión de su portero titular Rene Adler, buscar con urgencia un sustituto en el juvenil Bernd Leno; al final enfrentó los rumores de una posible salida del ex capitán de la selección alemana Michael Ballack, quien está insatisfecho con su papel como suplente.
Ballack se quedó y el Leverkusen cuenta con él, así como con el gran valor Andre Schürrle y el prometedor joven colombiano Michael Ortega.
Llegan: Bastian Oczipka, Constant Djakpa, Ömer Toprak, Burak Kaplan, Karim Bellarabi , Andre Schürrle, David Yelldell, Bernd Leno, Michael Ortega.
Salen: Domagoj Vida, Christoph Kramer, Tomasz Bobel, Sami Hyypiä, Tobias Steffen, Constant Djakpa, Richard Sukuta-Pasu, Kevin Kampl, Arturo Vidal.
Bayern Múnich
El club más popular de Alemania cerró sus actividades en el mercado muy temprano, pero sus refuerzos son significativos: el arquero de la selección Manuel Neuer, el goleador de la segunda división Nils Petersen, el central Jerome Boateng y el fichaje latinoamericano más representativo en la Bundesliga, el lateral brasileño Rafinha.
Llegan: Manuel Neuer, Rafinha, Nils Petersen, Takashi Usami, David Alaba, Maximilian Riedmüller, Jerome Boateng.
Salen: Miroslav Klose, Andreas Ottl, Thomas Kraft, Mehmet Ekici, Hamit Altintop.
Hannover
Con excepción de la contratación de Christian Pander, el Hannover se comportó de manera moderada en este periodo de fichajes; sin embargo, el equipo sigue por la misma ruta exitosa de la temporada pasada y se mantiene arriba tanto en la clasificación de la Bundesliga como en la competencia internacional en la Liga de Europa.
Llegan: Daniel Royer, Artur Sobiech, Samuel Radlinger, Christian Pander, Erdal Akdari, Deniz Aycicek, Henning Hauger.
Salen: Constant Djakpa, Florian Fromlowitz.
Maguncia
Tres héroes de la fenomenal campaña del año anterior le dijeron adiós al equipo: Lewis Holtby, Andre Schürrle y Christian Fuchs. El Maguncia, de todas formas, sigue fiel a su principio de adquirir a prometedores talentos (Deniz Yilmaz, Mario Gavranovic, Anthony Ujah), y ello le ha dado resultados.
Llegan: Loris Karius, Malik Fatih, Anthony Ujah, Julian Baumgartlinger, Eric Maxim Choupo-Moting, Zdenek Pospech, Nicolai Müller, Zoltan Stieber, Yunus Malli, Deniz Yilmaz, Fabian Schönheim, Mario Gavranovic.
Salen: Christian Fuchs, Martin Pieckenhagen, Lewis Holtby, Miroslav Karhan, Jan Simak, Andre Schürrle, Adriano Grimaldi, Stefan Bell, Filip Trojan, Petar Sliskovic.
Nuremberg
Un club que se refuerza con jugadores prestados corre el riesgo de tener que renovar cada temporada su plantel. Esa fue la situación del Nuremberg con Mehmet Ekici y Julian Schieber; si a ello se le suma que sus propios futbolistas son adquiridos por clubes de mayor renombre (Ilkay Gündogan por el Dortmund, Andreas Wolf por el Bremen), entonces la situación se torna aún más complicada.
Llegan: Markus Feulner, Timm Klose, Manuel Zeitz, Tomas Pekhart, Alexander Esswein, Dario Vidosic.
Salen: Marek Mintal, Timo Ochs, Pascal Bieler, Mehmet Ekici, Ilkay Gündogan, Julian Schieber, Daniel Batz, Andreas Wolf, Felicio Brown Forbes.
Kaiserslautern
Los “Diablos Rojos” perdieron a sus más importantes jugadores ofensivos: el volante Ivo Ilicevic y el delantero Srdjan Lakic; aún se duda si entre aquellos nuevos integrantes del equipo hay quien los pueda sustituir al mismo nivel.
Llegan: Konstantinos Fortounis, Olcay Sahan, Richard Sukuta-Pasu, Gil Vermouth, Dorge Rostand Kouemaha, Itay Shechter.
Salen: Ivo Ilicevic, Adam Hlousek, Srdjan Lakic, Jan Moravek, Erwin Hoffer, Bastian Schulz.
Hamburgo
El radical cambio en el club del puerto alemán se refleja en su actual posición en la tabla de clasificación de la Bundesliga: último. Pilares del equipo en los últimos años (Rost, Demel, Pitroipa, Zé Roberto, Trochowski) se fueron, y los que llegaron –muchos provenientes del Chelsea ingles- todavía tienen un largo camino por delante antes de obtener los resultados que se espera de ellos.
Llegan: Ivo Ilicevic, Slobodan Rajkovic, Per Skjelbred, Michael Mancienne, Wolfgang Hesl, Kai-Fabian Schulz, David Rozehnal, Alex Silva, Tolgay Arslan, Sören Bertram, Mickael Tavares, Macauley Chrisantus, Marcus Berg, Jacopo Sala, Gökhan Töre, Jeffrey Bruma .
Salen: Macauley Chrisantus, Frank Rost, Collin Benjamin, Piotr Trochowski, Ze Roberto, Tunay Torun, Ruud van Nistelrooy, Eric Maxim Choupo-Moting, Joris Mathijsen, Jonathan Pitroipa, Wolfgang Hesl, Änis Ben-Hatira, Guy Demel.
Friburgo
15 millones se pedían por el delantero Papiss Demba Cissé, uno de los más peligrosos de la Bundesliga, pero ningún club, pese al deseo suyo de marcharse, los desembolso. Al final el Friburgo conserva su plantilla principal casi intacta, la única perdida importante fue la del central Ömer Toprak, ahora en Leverkusen.
Llegan: Garra Dembélé, Beg Ferati, Daniel Batz, Christian Bickel, Simon Brandstetter.
Salen: Nicolas Höfler, Ömer Toprak, Jonathan Jäger, Tommy Bechmann, Simon Pouplin, Ivica Banovic, Daniel Williams.
Colonia
Se especuló mucho con el posible abandono de la máxima estrella del club, Lukas Podolski, quien decidió serle fiel a su ciudad y enfrentar el campeonato con los buenos refuerzos del equipo que son Sascha Riether, Henrique Sereno y Ammar Jemal.
Llegan: Michael Gardawski, Manasseh Ishiaku, Odise Roshi, Thomas Kessler, Sascha Riether, Henrique Sereno, Ammar Jemal.
Salen: Simon Terodde, Reinhold Yabo, Thomas Kessler, José Pierre Vunguidica, Taner Yalcin, Konstantinos Giannoulis, Michael Gardawski, Bienvenue Basala-Mazana, Fabrice Ehret, Manasseh Ishiaku, Youssef Mohamad, Christopher Schorch.
Hoffenheim
Un equipo en plena transición en el que nuevamente el argentino Franco Zuculini no tiene espacio, como tampoco lo tuvo más el central Josip Simunic.
Llegan: Fabian Johnson, Prince Tagoe, Sven Schipplock, Knowledge Musona, Koen Casteels, Daniel Williams.
Salen: Ramazan Özcan, David Alaba, Michael Gregoritsch, Jukka Raitala, Franco Zuculini, Josip Simunic.
Stuttgart
Otro mexicano llega a sus filas, el defensor central “Maza”, y un hijo prodigo regresa, Julian Schieber; bajas importantes la del delantero Ciprian Marica y el mediocampista Christian Träsch.
Llegan: Maza, Ibrahima Traore, Julian Schieber, William Kvist.
Salen: Philipp Degen, Elson, Michael Gardawski, Sven Schipplock, Patrick Funk, Christian Träsch, Ciprian Marica, Bernd Leno.
Bremen
Año tras año el Bremen pierde a su figura principal: en el 2009 a Diego, en el 2010 a Mesut Özil, en el 2011 primero a Torsten Frings y luego al defensor central y capitán del equipo Per Mertesacker. La esperanza es que el club, que hoy se encuentra de tercero en la clasificación, asimile las bajas y su rendimiento no caiga como ha ocurrido en el pasado reciente.
Llegan: Lukas Schmitz, Mehmet Ekici, Tom Trybull, Markus Rosenberg, Marko Futacs, Aleksandar Stevanovic, Andreas Wolf, Sokratis Papastathopoulos, Aleksandar Ignjovski.
Salen: Per Mertesacker, Torsten Frings, Timo Perthel, Daniel Jensen, Petri Pasanen, Jurica Vranjes, Jose-Alex Ikeng, Pascal Testroet, Said Husejinovic, Felix Wiedwald, Dominik Schmidt, Kevin Schindler.
Schalke
En Gelsenkirchen la probabilidad de que Raúl abandonara sus filas fue grande, pero al final la súper estrella optó por rechazar las ofertas y quedarse en Alemania para bien de la Bundesliga, que también se puede alegrar por la contratación de Teemu Pukki, delantero formado en Sevilla, que le anotó tres goles al Schalke –con el Helsinki- en la Liga de Europa y dejó una impresión tan positiva que fue contratado de inmediato.
Si bien el club tuvo que despedirse de Manuel Neuer, el portero de la selección alemana, pudo también, de otro lado, “repatriar” a Lewis Holtby, uno de sus mayores talentos.
Llegan: Christian Fuchs, Ralf Fährmann, Lewis Holtby, Jermaine Jones, Jan Moravek, Marco Höger, Andreas Wiegel, Ciprian Marica, Teemu Pukki.
Salen: Manuel Neuer, Lukas Schmitz, Danilo Avelar, Ciprian Deac, Vasileios Pliatsikas, Tore Reginiussen, Christian Pander, Marvin Pourie, Aleksandar Stevanovic, Mario Gavranovic.
Wolfsburgo
El entrenador Felix Magath –como acostumbra- no ahorró en este mercado de verano y por lo grande adquirió tanto a jugadores de reciente buena campaña (Lakic, Träsch), como a –mayoritariamente- veteranos comprobados (Hitzlsperger, Hleb, Chris, Salihamidzic, Ochs).
De otro lado Magath redujo la plantilla del Wolfsburgo ostensiblemente, lo cual rebajó también los costos, especialmente con la cesión en préstamo de la estrella brasileña Diego (Atlético Madrid) y el defensor Simon Kjaer (AS Roma).
Llegan: Hasan Salihamidzic, Patrick Ochs, Srdjan Lakic, Mateusz Klich, Marco Russ, Christian Träsch, Thomas Hitzlsperger, Sotirios Kyrgiakos, Hrvoje Cale, Alexander Hleb, Chris.
Salen: Diego, Simon Kjaer, Grafite, Fabian Johnson, Sergej Karimow, Kevin Wolze, Dieudonne Mbokani, Nassim Ben Khalifa, Cicero, Karim Ziani, Tuncay Sanli.
Mönchengladbach
El movimiento más destacado de ingreso en el Mönchengladbach, equipo que adelanta un muy buen inicio de temporada, es el regreso, muy motivado por cierto, del argentino Raúl Bobadilla. Las salidas, en cambio, son más numerosas: Mohamadou Idrissou, Michael Bradley, Logan Bailly y Tobias Levels son apenas algunas de ellas.
Llegan: Lukas Rupp, Matthias Zimmermann, Oscar Wendt, Frederic Löhe, Matthew Leckie, Marcel Meeuwis, Raul Bobadilla, Yuki Otsu, Joshua King.
Salen: Mohamadou Idrissou, Michael Bradley, Sebastian Schachten, Jean-Sebastien Jaures, Paul Stalteri, Christian Dorda, Yunus Malli, Michael Fink, Fabian Bäcker, Jens Wissing, Logan Bailly, Karim Matmour, Bamba Anderson, Tobias Levels.
Berlín
En la capital alemana están decididos a conservar su puesto en la primera división del fútbol profesional. Para cumplir esa meta el Berlín se reforzó con jugadores de gran nivel que en sus clubes de origen no tenían posibilidades de ser titulares, como es el caso de Andreas Ottl y Thomas Kraft del Bayern, o Tunay Torun y Änis Ben-Hatira del Hamburgo.
Llegan: Maik Franz, Andreas Ottl, John Anthony Brooks, Thomas Kraft, Tunay Torun, Änis Ben-Hatira.
Salen: Lennart Hartmann, Daniel Beichler, Valeri Domovchiyski, Marvin Knoll , Rob Friend, Kaka.
Augsburgo
El novato de la Bundesliga tuvo que resignarse a dejar partir a algunos de sus mejores jugadores, entre ellos el central Lukas Sinkiewicz, el mediocampo Moritz Leitner y el ofensivo Ibrahima Traore. Sus contrataciones aún arrojan interrogantes pues son una apuesta del club a su olfato en la búsqueda de talentos; destacado es el nombre del holandés Lorenzo Davids.
Llegan: Patrick Mayer, Edmond Kapllani, Akaki Gogia, Lorenzo Davids , Sebastian Langkamp, Sascha Mölders, Dawda Bah.
Salen: Lukas Sinkiewicz, Sören Bertram, Ibrahima Traore, Moritz Leitner, Kees Kwakman, Dominic Peitz.
A continuación, equipo por equipo, todos los movimientos del mercado del fútbol en la Bundesliga.
Dortmund:
El campeón alemán sufrió muy temprano este verano la perdida de su timón en el mediocampo, Nuri Sahin, quien ahora es jugador del Real Madrid, equipo con el cual aún no debuta debido a una lesión que lo mantendrá por fuera de las canchas, según se conoció hoy, hasta finales de octubre.
El reemplazo de Sahin, Ilkay Gündogan, se ha acoplado muy bien al grupo en lo que va del campeonato, y el Dortmund se reforzó inteligentemente con prometedores talentos como Perisic, Leitner y Löwe.
Llegan: Ivan Perisic, Julian Koch, Ilkay Gündogan, Moritz Leitner, Chris, Marvin Bakalorz.
Salen: Nuri Sahin, Dede, Marco Stiepermann, Lasse Sobiech, Markus Feulner, Daniel Ginczek, Dimitar Rangelov.
Leverkusen
El subcampeón de La Bundesliga tuvo que asumir la dolorosa y discutida partida del chileno Arturo Vidal al Juventus Turín; luego, tras la lesión de su portero titular Rene Adler, buscar con urgencia un sustituto en el juvenil Bernd Leno; al final enfrentó los rumores de una posible salida del ex capitán de la selección alemana Michael Ballack, quien está insatisfecho con su papel como suplente.
Ballack se quedó y el Leverkusen cuenta con él, así como con el gran valor Andre Schürrle y el prometedor joven colombiano Michael Ortega.
Llegan: Bastian Oczipka, Constant Djakpa, Ömer Toprak, Burak Kaplan, Karim Bellarabi , Andre Schürrle, David Yelldell, Bernd Leno, Michael Ortega.
Salen: Domagoj Vida, Christoph Kramer, Tomasz Bobel, Sami Hyypiä, Tobias Steffen, Constant Djakpa, Richard Sukuta-Pasu, Kevin Kampl, Arturo Vidal.
Bayern Múnich
El club más popular de Alemania cerró sus actividades en el mercado muy temprano, pero sus refuerzos son significativos: el arquero de la selección Manuel Neuer, el goleador de la segunda división Nils Petersen, el central Jerome Boateng y el fichaje latinoamericano más representativo en la Bundesliga, el lateral brasileño Rafinha.
Llegan: Manuel Neuer, Rafinha, Nils Petersen, Takashi Usami, David Alaba, Maximilian Riedmüller, Jerome Boateng.
Salen: Miroslav Klose, Andreas Ottl, Thomas Kraft, Mehmet Ekici, Hamit Altintop.
Hannover
Con excepción de la contratación de Christian Pander, el Hannover se comportó de manera moderada en este periodo de fichajes; sin embargo, el equipo sigue por la misma ruta exitosa de la temporada pasada y se mantiene arriba tanto en la clasificación de la Bundesliga como en la competencia internacional en la Liga de Europa.
Llegan: Daniel Royer, Artur Sobiech, Samuel Radlinger, Christian Pander, Erdal Akdari, Deniz Aycicek, Henning Hauger.
Salen: Constant Djakpa, Florian Fromlowitz.
Maguncia
Tres héroes de la fenomenal campaña del año anterior le dijeron adiós al equipo: Lewis Holtby, Andre Schürrle y Christian Fuchs. El Maguncia, de todas formas, sigue fiel a su principio de adquirir a prometedores talentos (Deniz Yilmaz, Mario Gavranovic, Anthony Ujah), y ello le ha dado resultados.
Llegan: Loris Karius, Malik Fatih, Anthony Ujah, Julian Baumgartlinger, Eric Maxim Choupo-Moting, Zdenek Pospech, Nicolai Müller, Zoltan Stieber, Yunus Malli, Deniz Yilmaz, Fabian Schönheim, Mario Gavranovic.
Salen: Christian Fuchs, Martin Pieckenhagen, Lewis Holtby, Miroslav Karhan, Jan Simak, Andre Schürrle, Adriano Grimaldi, Stefan Bell, Filip Trojan, Petar Sliskovic.
Nuremberg
Un club que se refuerza con jugadores prestados corre el riesgo de tener que renovar cada temporada su plantel. Esa fue la situación del Nuremberg con Mehmet Ekici y Julian Schieber; si a ello se le suma que sus propios futbolistas son adquiridos por clubes de mayor renombre (Ilkay Gündogan por el Dortmund, Andreas Wolf por el Bremen), entonces la situación se torna aún más complicada.
Llegan: Markus Feulner, Timm Klose, Manuel Zeitz, Tomas Pekhart, Alexander Esswein, Dario Vidosic.
Salen: Marek Mintal, Timo Ochs, Pascal Bieler, Mehmet Ekici, Ilkay Gündogan, Julian Schieber, Daniel Batz, Andreas Wolf, Felicio Brown Forbes.
Kaiserslautern
Los “Diablos Rojos” perdieron a sus más importantes jugadores ofensivos: el volante Ivo Ilicevic y el delantero Srdjan Lakic; aún se duda si entre aquellos nuevos integrantes del equipo hay quien los pueda sustituir al mismo nivel.
Llegan: Konstantinos Fortounis, Olcay Sahan, Richard Sukuta-Pasu, Gil Vermouth, Dorge Rostand Kouemaha, Itay Shechter.
Salen: Ivo Ilicevic, Adam Hlousek, Srdjan Lakic, Jan Moravek, Erwin Hoffer, Bastian Schulz.
Hamburgo
El radical cambio en el club del puerto alemán se refleja en su actual posición en la tabla de clasificación de la Bundesliga: último. Pilares del equipo en los últimos años (Rost, Demel, Pitroipa, Zé Roberto, Trochowski) se fueron, y los que llegaron –muchos provenientes del Chelsea ingles- todavía tienen un largo camino por delante antes de obtener los resultados que se espera de ellos.
Llegan: Ivo Ilicevic, Slobodan Rajkovic, Per Skjelbred, Michael Mancienne, Wolfgang Hesl, Kai-Fabian Schulz, David Rozehnal, Alex Silva, Tolgay Arslan, Sören Bertram, Mickael Tavares, Macauley Chrisantus, Marcus Berg, Jacopo Sala, Gökhan Töre, Jeffrey Bruma .
Salen: Macauley Chrisantus, Frank Rost, Collin Benjamin, Piotr Trochowski, Ze Roberto, Tunay Torun, Ruud van Nistelrooy, Eric Maxim Choupo-Moting, Joris Mathijsen, Jonathan Pitroipa, Wolfgang Hesl, Änis Ben-Hatira, Guy Demel.
Friburgo
15 millones se pedían por el delantero Papiss Demba Cissé, uno de los más peligrosos de la Bundesliga, pero ningún club, pese al deseo suyo de marcharse, los desembolso. Al final el Friburgo conserva su plantilla principal casi intacta, la única perdida importante fue la del central Ömer Toprak, ahora en Leverkusen.
Llegan: Garra Dembélé, Beg Ferati, Daniel Batz, Christian Bickel, Simon Brandstetter.
Salen: Nicolas Höfler, Ömer Toprak, Jonathan Jäger, Tommy Bechmann, Simon Pouplin, Ivica Banovic, Daniel Williams.
Colonia
Se especuló mucho con el posible abandono de la máxima estrella del club, Lukas Podolski, quien decidió serle fiel a su ciudad y enfrentar el campeonato con los buenos refuerzos del equipo que son Sascha Riether, Henrique Sereno y Ammar Jemal.
Llegan: Michael Gardawski, Manasseh Ishiaku, Odise Roshi, Thomas Kessler, Sascha Riether, Henrique Sereno, Ammar Jemal.
Salen: Simon Terodde, Reinhold Yabo, Thomas Kessler, José Pierre Vunguidica, Taner Yalcin, Konstantinos Giannoulis, Michael Gardawski, Bienvenue Basala-Mazana, Fabrice Ehret, Manasseh Ishiaku, Youssef Mohamad, Christopher Schorch.
Hoffenheim
Un equipo en plena transición en el que nuevamente el argentino Franco Zuculini no tiene espacio, como tampoco lo tuvo más el central Josip Simunic.
Llegan: Fabian Johnson, Prince Tagoe, Sven Schipplock, Knowledge Musona, Koen Casteels, Daniel Williams.
Salen: Ramazan Özcan, David Alaba, Michael Gregoritsch, Jukka Raitala, Franco Zuculini, Josip Simunic.
Stuttgart
Otro mexicano llega a sus filas, el defensor central “Maza”, y un hijo prodigo regresa, Julian Schieber; bajas importantes la del delantero Ciprian Marica y el mediocampista Christian Träsch.
Llegan: Maza, Ibrahima Traore, Julian Schieber, William Kvist.
Salen: Philipp Degen, Elson, Michael Gardawski, Sven Schipplock, Patrick Funk, Christian Träsch, Ciprian Marica, Bernd Leno.
Bremen
Año tras año el Bremen pierde a su figura principal: en el 2009 a Diego, en el 2010 a Mesut Özil, en el 2011 primero a Torsten Frings y luego al defensor central y capitán del equipo Per Mertesacker. La esperanza es que el club, que hoy se encuentra de tercero en la clasificación, asimile las bajas y su rendimiento no caiga como ha ocurrido en el pasado reciente.
Llegan: Lukas Schmitz, Mehmet Ekici, Tom Trybull, Markus Rosenberg, Marko Futacs, Aleksandar Stevanovic, Andreas Wolf, Sokratis Papastathopoulos, Aleksandar Ignjovski.
Salen: Per Mertesacker, Torsten Frings, Timo Perthel, Daniel Jensen, Petri Pasanen, Jurica Vranjes, Jose-Alex Ikeng, Pascal Testroet, Said Husejinovic, Felix Wiedwald, Dominik Schmidt, Kevin Schindler.
Schalke
En Gelsenkirchen la probabilidad de que Raúl abandonara sus filas fue grande, pero al final la súper estrella optó por rechazar las ofertas y quedarse en Alemania para bien de la Bundesliga, que también se puede alegrar por la contratación de Teemu Pukki, delantero formado en Sevilla, que le anotó tres goles al Schalke –con el Helsinki- en la Liga de Europa y dejó una impresión tan positiva que fue contratado de inmediato.
Si bien el club tuvo que despedirse de Manuel Neuer, el portero de la selección alemana, pudo también, de otro lado, “repatriar” a Lewis Holtby, uno de sus mayores talentos.
Llegan: Christian Fuchs, Ralf Fährmann, Lewis Holtby, Jermaine Jones, Jan Moravek, Marco Höger, Andreas Wiegel, Ciprian Marica, Teemu Pukki.
Salen: Manuel Neuer, Lukas Schmitz, Danilo Avelar, Ciprian Deac, Vasileios Pliatsikas, Tore Reginiussen, Christian Pander, Marvin Pourie, Aleksandar Stevanovic, Mario Gavranovic.
Wolfsburgo
El entrenador Felix Magath –como acostumbra- no ahorró en este mercado de verano y por lo grande adquirió tanto a jugadores de reciente buena campaña (Lakic, Träsch), como a –mayoritariamente- veteranos comprobados (Hitzlsperger, Hleb, Chris, Salihamidzic, Ochs).
De otro lado Magath redujo la plantilla del Wolfsburgo ostensiblemente, lo cual rebajó también los costos, especialmente con la cesión en préstamo de la estrella brasileña Diego (Atlético Madrid) y el defensor Simon Kjaer (AS Roma).
Llegan: Hasan Salihamidzic, Patrick Ochs, Srdjan Lakic, Mateusz Klich, Marco Russ, Christian Träsch, Thomas Hitzlsperger, Sotirios Kyrgiakos, Hrvoje Cale, Alexander Hleb, Chris.
Salen: Diego, Simon Kjaer, Grafite, Fabian Johnson, Sergej Karimow, Kevin Wolze, Dieudonne Mbokani, Nassim Ben Khalifa, Cicero, Karim Ziani, Tuncay Sanli.
Mönchengladbach
El movimiento más destacado de ingreso en el Mönchengladbach, equipo que adelanta un muy buen inicio de temporada, es el regreso, muy motivado por cierto, del argentino Raúl Bobadilla. Las salidas, en cambio, son más numerosas: Mohamadou Idrissou, Michael Bradley, Logan Bailly y Tobias Levels son apenas algunas de ellas.
Llegan: Lukas Rupp, Matthias Zimmermann, Oscar Wendt, Frederic Löhe, Matthew Leckie, Marcel Meeuwis, Raul Bobadilla, Yuki Otsu, Joshua King.
Salen: Mohamadou Idrissou, Michael Bradley, Sebastian Schachten, Jean-Sebastien Jaures, Paul Stalteri, Christian Dorda, Yunus Malli, Michael Fink, Fabian Bäcker, Jens Wissing, Logan Bailly, Karim Matmour, Bamba Anderson, Tobias Levels.
Berlín
En la capital alemana están decididos a conservar su puesto en la primera división del fútbol profesional. Para cumplir esa meta el Berlín se reforzó con jugadores de gran nivel que en sus clubes de origen no tenían posibilidades de ser titulares, como es el caso de Andreas Ottl y Thomas Kraft del Bayern, o Tunay Torun y Änis Ben-Hatira del Hamburgo.
Llegan: Maik Franz, Andreas Ottl, John Anthony Brooks, Thomas Kraft, Tunay Torun, Änis Ben-Hatira.
Salen: Lennart Hartmann, Daniel Beichler, Valeri Domovchiyski, Marvin Knoll , Rob Friend, Kaka.
Augsburgo
El novato de la Bundesliga tuvo que resignarse a dejar partir a algunos de sus mejores jugadores, entre ellos el central Lukas Sinkiewicz, el mediocampo Moritz Leitner y el ofensivo Ibrahima Traore. Sus contrataciones aún arrojan interrogantes pues son una apuesta del club a su olfato en la búsqueda de talentos; destacado es el nombre del holandés Lorenzo Davids.
Llegan: Patrick Mayer, Edmond Kapllani, Akaki Gogia, Lorenzo Davids , Sebastian Langkamp, Sascha Mölders, Dawda Bah.
Salen: Lukas Sinkiewicz, Sören Bertram, Ibrahima Traore, Moritz Leitner, Kees Kwakman, Dominic Peitz.
Montag, 22. August 2011
Así lo quiere Raúl
Pero las directivas del Schalke, y en especial su entrenador Ralf Ragnick, deseaban otra cosa, no en vano emprendieron en contra del español una cacería de muy mal gusto que al final no les funcionó, para bien de la Bundesliga.
Lo acontecido en Schalke, donde los últimos 10 días se hizo todo lo posible para mostrarle a Raúl que es más tolerado que deseado (por el cuerpo técnico), fue denigrante y no le hace honor a los méritos de la más grande estrella de habla hispana que ha llegado al fútbol alemán.
Para ejemplificar mejor la situación, vale la pena compararla con lo que está pasando hoy en el Colonia alrededor de Podolski, pretendido por el Galatasaray de Turquía. Allí las directivas del club dijeron “¡NO, AQUÍ SE QUEDA!” sin parpadear demasiado; el jugador de la selección alemana ha guardado silencio, a él no le toca hablar cuando el equipo demuestra así, abiertamente y sin tapujos, su deseo de conservarlo.
Pero en el caso de Raúl el Schalke le pasó constantemente la “papa caliente” al español; a un “lo que queremos es que se quede” le siguió el “pero él tiene que decidir”. Los alemanes no le cerraron la puerta a los del Blackburn Rovers cuando ofrecieron por su ficha, por el contrario, le abrieron la puerta al jugador para que se fuera, y luego, tras la penosa derrota en Finlandia, ante el Helsinki por la Liga de Europa, desarrollaron la maquiavélica estrategia de no confrontar sus propias incapacidades sino que trasladaron todo al bando del español, cuya situación causaba intranquilidad en el equipo (según dijeron) y por lo cual era necesario que “Raúl a más tardar el domingo, antes del partido contra el Mainz, nos diga definitivamente cuál es su futuro”.
Yo aquí ya expliqué por qué el entrenador Ragnick no es el mejor amigo de Raúl (léanlo aquí), pero que sus deseos de deshacerse de él lleven al Schalke a tomar un camino indigno en contra de un jugador al que se le podrá acusar de todo menos de ser un gran profesional.
Ragnick, tras la decisión oficial de Raúl (“me quedo en Schalke y cumpliré mi contrato”), se ve obligado a hacer algo que pudo haber hecho desde el principio, ahorrándose (ahorrándonos a todos) ese tira y afloja en torno al futbolista, y es aprovechar al máximo las cualidades, el talento y la sabiduría del español.
Raúl se queda en Alemania sabiendo que la afición lo adora, y que el cuerpo técnico intentó deshacerse de él de una manera poco elegante, más pensando en su familia (que está muy a gusto en Dusseldorf) que en sí mismo.
Pero Raúl también se queda en Alemania sabiendo que esa batalla contra Ragnick ya la ganó, porque con su fútbol y su entrega (ver el 4-2 del Schalke sobre el Mainz luego de un 0-2 en el primer tiempo) son las mejores armas. Los jugadores libran sus guerras en la cancha, y las ganan allí; el español lo sabe muy bien, el entrenador del Schalke parece aún no haber aprendido esa lección, pero está a punto de hacerlo, no tiene otra opción.
Lo acontecido en Schalke, donde los últimos 10 días se hizo todo lo posible para mostrarle a Raúl que es más tolerado que deseado (por el cuerpo técnico), fue denigrante y no le hace honor a los méritos de la más grande estrella de habla hispana que ha llegado al fútbol alemán.
Para ejemplificar mejor la situación, vale la pena compararla con lo que está pasando hoy en el Colonia alrededor de Podolski, pretendido por el Galatasaray de Turquía. Allí las directivas del club dijeron “¡NO, AQUÍ SE QUEDA!” sin parpadear demasiado; el jugador de la selección alemana ha guardado silencio, a él no le toca hablar cuando el equipo demuestra así, abiertamente y sin tapujos, su deseo de conservarlo.
Pero en el caso de Raúl el Schalke le pasó constantemente la “papa caliente” al español; a un “lo que queremos es que se quede” le siguió el “pero él tiene que decidir”. Los alemanes no le cerraron la puerta a los del Blackburn Rovers cuando ofrecieron por su ficha, por el contrario, le abrieron la puerta al jugador para que se fuera, y luego, tras la penosa derrota en Finlandia, ante el Helsinki por la Liga de Europa, desarrollaron la maquiavélica estrategia de no confrontar sus propias incapacidades sino que trasladaron todo al bando del español, cuya situación causaba intranquilidad en el equipo (según dijeron) y por lo cual era necesario que “Raúl a más tardar el domingo, antes del partido contra el Mainz, nos diga definitivamente cuál es su futuro”.
Yo aquí ya expliqué por qué el entrenador Ragnick no es el mejor amigo de Raúl (léanlo aquí), pero que sus deseos de deshacerse de él lleven al Schalke a tomar un camino indigno en contra de un jugador al que se le podrá acusar de todo menos de ser un gran profesional.
Ragnick, tras la decisión oficial de Raúl (“me quedo en Schalke y cumpliré mi contrato”), se ve obligado a hacer algo que pudo haber hecho desde el principio, ahorrándose (ahorrándonos a todos) ese tira y afloja en torno al futbolista, y es aprovechar al máximo las cualidades, el talento y la sabiduría del español.
Raúl se queda en Alemania sabiendo que la afición lo adora, y que el cuerpo técnico intentó deshacerse de él de una manera poco elegante, más pensando en su familia (que está muy a gusto en Dusseldorf) que en sí mismo.
Pero Raúl también se queda en Alemania sabiendo que esa batalla contra Ragnick ya la ganó, porque con su fútbol y su entrega (ver el 4-2 del Schalke sobre el Mainz luego de un 0-2 en el primer tiempo) son las mejores armas. Los jugadores libran sus guerras en la cancha, y las ganan allí; el español lo sabe muy bien, el entrenador del Schalke parece aún no haber aprendido esa lección, pero está a punto de hacerlo, no tiene otra opción.
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Dienstag, 16. August 2011
Ballack vs Rolfes
Esta historia, que bien podría titular “el peso del pesado” (por lo parsimoniosos y arrastrados movimientos de Michael Ballack en la cancha que lo hacen lucir como si cargara a sus espaldas el lastre que es él mismo), es una de esas que despiertan demasiadas emociones entre los fieles seguidores del ex capitán de la selección alemana. Pero ello no cambia para nada el tono de la realidad: Rolfes debe ser titular.
Para quienes admiran a Ballack (por lo que fue, pues no me puedo imaginar que lo hagan por lo que es hoy) en el mundo de habla hispana, es reconfortante informarles que no están solos. En el estadio de Leverkusen, el domingo, las tribunas temblaron al darse a conocer por los parlantes la formación inicial del equipo: Ballack de titular, y además con el brazalete de capitán.
Aplausos, abrazos entre vecinos de sillas (cómo si una voz celestial hubieran anunciado la redención de todos los pecados para la humanidad), lágrimas sinceras… muy emocional la bienvenida de Ballack a la plantilla titular.
Robin Dutt, el entrenador del Leverkusen, anunció previo al partido contra Bremen del fin de semana, que en su mediocampo no hay espacio para que Michael Ballack y Simón Rolfes (el capitán verdadero, el oficialmente designado) jueguen juntos; eso significa que uno va a la cancha y otro va a la banca. Y como durante la semana el segundo había formulado una crítica constructiva (que no fue bien recibida por el cuerpo técnico) al funcionamiento de su equipo en la derrota ante el Mainz, en el primer partido de la temporada, pues el que se quedó en la lista de suplentes fue él.
Así las cosas, Ballack jugó, el público se alegró, y el entrenador se apegó a su máxima. Pero lo de Ballack en el primer tiempo (las estadísticas del segundo ni las menciono para no hacerlo quedar aún mucho más mal) se redujo a 29 contactos con el balón, el 80% de sus duelos perdidos, y ninguna participación en aquellas jugadas de su equipo que terminaron con un disparo a puerta.
Como ya dije, Ballack se arrastró (a sí mismo) en la cancha, y cuando por fin fue retirado (en el minuto 84, a seis de terminar el partido con un empate 0-0 que no le servía para nada al Leverkusen, mucho menos al entrenador Dutt, cuya posición se habría tornado muy incómoda) la tribuna volvió a aplaudirlo, con calidez y respeto, pero no en reconocimiento a su rendimiento sino más bien como agradecimiento a su presencia.
Y llegó Rolfes, y con una enérgica acción, rescatando del borde de la línea final del terreno de juego un balón que ya se daba por perdido, sirvió un pase que dejó en solitario a Kadlec en posición de anotar. 1-0 a favor de Leverkusen, un gol que es ¾ obra de Rolfes, y el entrenador Dutt salvado de un inminente debacle.
¿Y qué hace Dutt al termino del partido? En vez de agradecer, o por lo menos reconocer, el extraordinario rendimiento de Rolfes, se ratifica en aquello de “jugará sólo uno” para terminar elogiando a Ballack.
Desde la perspectiva del entrenador el aporte del ex capitán de Alemania radicó en su “liderazgo” en la cancha, “la forma como condujo al equipo”.
Yo me preguntó desde aquí, luego de haber presenciado el partido en vivo, haber hablado con sus protagonistas, evaluar el rendimiento de Ballack y Rolfes, ¿es Leverkusen un equipo de fútbol donde lo deportivo pesa, o es un rebaño –de jugadores- que necesita de un pastor?
Si es lo primero, entonces que juegue Rolfes, se lo merece; si es lo segundo, entonces Ballack se quedará con la titularidad.
Para quienes admiran a Ballack (por lo que fue, pues no me puedo imaginar que lo hagan por lo que es hoy) en el mundo de habla hispana, es reconfortante informarles que no están solos. En el estadio de Leverkusen, el domingo, las tribunas temblaron al darse a conocer por los parlantes la formación inicial del equipo: Ballack de titular, y además con el brazalete de capitán.
Aplausos, abrazos entre vecinos de sillas (cómo si una voz celestial hubieran anunciado la redención de todos los pecados para la humanidad), lágrimas sinceras… muy emocional la bienvenida de Ballack a la plantilla titular.
Robin Dutt, el entrenador del Leverkusen, anunció previo al partido contra Bremen del fin de semana, que en su mediocampo no hay espacio para que Michael Ballack y Simón Rolfes (el capitán verdadero, el oficialmente designado) jueguen juntos; eso significa que uno va a la cancha y otro va a la banca. Y como durante la semana el segundo había formulado una crítica constructiva (que no fue bien recibida por el cuerpo técnico) al funcionamiento de su equipo en la derrota ante el Mainz, en el primer partido de la temporada, pues el que se quedó en la lista de suplentes fue él.
Así las cosas, Ballack jugó, el público se alegró, y el entrenador se apegó a su máxima. Pero lo de Ballack en el primer tiempo (las estadísticas del segundo ni las menciono para no hacerlo quedar aún mucho más mal) se redujo a 29 contactos con el balón, el 80% de sus duelos perdidos, y ninguna participación en aquellas jugadas de su equipo que terminaron con un disparo a puerta.
Como ya dije, Ballack se arrastró (a sí mismo) en la cancha, y cuando por fin fue retirado (en el minuto 84, a seis de terminar el partido con un empate 0-0 que no le servía para nada al Leverkusen, mucho menos al entrenador Dutt, cuya posición se habría tornado muy incómoda) la tribuna volvió a aplaudirlo, con calidez y respeto, pero no en reconocimiento a su rendimiento sino más bien como agradecimiento a su presencia.
Y llegó Rolfes, y con una enérgica acción, rescatando del borde de la línea final del terreno de juego un balón que ya se daba por perdido, sirvió un pase que dejó en solitario a Kadlec en posición de anotar. 1-0 a favor de Leverkusen, un gol que es ¾ obra de Rolfes, y el entrenador Dutt salvado de un inminente debacle.
¿Y qué hace Dutt al termino del partido? En vez de agradecer, o por lo menos reconocer, el extraordinario rendimiento de Rolfes, se ratifica en aquello de “jugará sólo uno” para terminar elogiando a Ballack.
Desde la perspectiva del entrenador el aporte del ex capitán de Alemania radicó en su “liderazgo” en la cancha, “la forma como condujo al equipo”.
Yo me preguntó desde aquí, luego de haber presenciado el partido en vivo, haber hablado con sus protagonistas, evaluar el rendimiento de Ballack y Rolfes, ¿es Leverkusen un equipo de fútbol donde lo deportivo pesa, o es un rebaño –de jugadores- que necesita de un pastor?
Si es lo primero, entonces que juegue Rolfes, se lo merece; si es lo segundo, entonces Ballack se quedará con la titularidad.
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Dienstag, 9. August 2011
Alemania – Brasil: ¿importante para quién?
Aunque es un partido amistoso de mucho prestigio, el Alemania – Brasil del miércoles 10 de agosto en Stuttgart no es para todos los involucrados igual de relevante. Aquí les cuento para quién sí lo es, y para quién no.
¿Importante para los equipos?
Para uno más que para el otro. Mientras los alemanes se encuentran en un proceso de constante progreso con su selección, los brasileños darán en Stuttgart el primer paso en dirección a una necesaria “reinvención” de su fútbol, en especial luego de su frustrante participación en la Copa América, y teniendo en cuenta su obligación de llegar lo mejor posible a la única competencia internacional que disputarán en los próximos 30 meses: el Mundial 2014, que se llevará a cabo en su país.
El duelo es, como se puede observar, mucho más importante para Brasil que para Alemania, a cuyo equipo –virtualmente clasificado para la Eurocopa 2012 y con excelentes perspectivas en materia de talentos- no se le exige un gran rendimiento a esta altura del año, recién empezada la temporada profesional local.
Los alemanes del entrenador Joachim Löw, sin el menor deseo de perder, se concentrarán mucho más en integrar al seno del equipo nacional a jugadores jóvenes sobre cuyos nombres construye el futuro: Mario Götze (Dortmund), Marco Reus (Mönchengladbach) y André Schürrle (Leverkusen) son los mejores ejemplos.
¿Importante para “amarrar” jugadores?
Claro que sí, basta ver las convocatorias. Alemania invitó al juvenil talento de 20 años Ilkay Gündogan, actualmente al servicio del campeón de la Bundesliga Dortmund, cuyas raíces son turcas, al que quiere “atar” definitivamente.
Mano Menezes, entrenador de Brasil, convocó por su parte al mediocampo defensivo del Bayern Múnich Luiz Gustavo, quien hace pocos meses coqueteaba con la posibilidad de nacionalizarse alemán para poder jugar con la selección del país donde trabaja.
En ambos casos tanto Alemania, con Gündogan, como Brasil, con Luiz Gustavo, sientan un precedente y les comunican a los jugadores de forma clara “contamos contigo”. Por ser un partido amistoso, y no uno oficial, los futbolistas todavía podrían cambiar de bando (el primero a Turquía, el segundo con los alemanes), pero ya las dos selecciones les dejaron saber que las puertas están abiertas, para quedarse.
¿Importante para la Bundesliga?
De ninguna manera. De hecho, nada les gustaría más a los clubes alemanes que eliminar esta fecha del calendario internacional, y con razón, pues ella se presenta en medio de la primera semana de competencia local, lo cual frena su ritmo de adaptación.
En casos como el del Bayern, ello se traduce en una pausa total ya que el equipo aporta a selecciones nacionales 16 de sus 24 jugadores (8 a Alemania); para el Leverkusen y el Schalke, que iniciaron la temporada con una derrota, el tiempo se necesitaría para afinar el concepto futbolístico que aún no está maduro.
¿Importante para Cacau?
Para él más que para cualquier otro. El delantero alemán nacido en Brasil, Cacau, es anfitrión del partido en el estadio de Stuttgart, donde su club juega de local.
No hay otro futbolista para quien este partido tenga una mayor carga emocional. El delantero del Stuttgart jugará en su ciudad, en el estadio del equipo del cual es capitán (como suplente del lesionado Matthieu Delpierre), y contra la selección de su país natal. El nacionalizado Cacau compró 60 entradas para el partido, para amigos y familiares, una prueba de cuánto significa para él este Alemania – Brasil.
¿Importante para la ciudad?
Enormemente. Basta decir que con este partido se inaugura internacionalmente la modernización y readecuación del estadio Mercedes-Benz Arena, hoy por hoy uno de los más espectaculares de Europa, con capacidad para 60.000 espectadores y comodidades en las que no se ahorró nada de los 40 millones de euro que se invirtieron. Allí se pensó en todo, incluso en los aficionados que van al sanitario, quienes podrán hacer sus necesidades sin perder un solo minuto de lo que acontece en la cancha, gracias a una ventana que les permite seguir viendo el partido mientras hacen aquello que se hace en el baño.
¿Importante para la Federación Alemana de Fútbol?
No sólo es importante, es histórico. Un único dato basta para ilustrar cuánto gana en reconocimiento el fútbol alemán internacionalmente con este partido: el Alemania – Brasil será transmitido en directo, por televisión, en 190 países. Un récord para la selección nacional.
¿Importante para los equipos?
Para uno más que para el otro. Mientras los alemanes se encuentran en un proceso de constante progreso con su selección, los brasileños darán en Stuttgart el primer paso en dirección a una necesaria “reinvención” de su fútbol, en especial luego de su frustrante participación en la Copa América, y teniendo en cuenta su obligación de llegar lo mejor posible a la única competencia internacional que disputarán en los próximos 30 meses: el Mundial 2014, que se llevará a cabo en su país.
El duelo es, como se puede observar, mucho más importante para Brasil que para Alemania, a cuyo equipo –virtualmente clasificado para la Eurocopa 2012 y con excelentes perspectivas en materia de talentos- no se le exige un gran rendimiento a esta altura del año, recién empezada la temporada profesional local.
Los alemanes del entrenador Joachim Löw, sin el menor deseo de perder, se concentrarán mucho más en integrar al seno del equipo nacional a jugadores jóvenes sobre cuyos nombres construye el futuro: Mario Götze (Dortmund), Marco Reus (Mönchengladbach) y André Schürrle (Leverkusen) son los mejores ejemplos.
¿Importante para “amarrar” jugadores?
Claro que sí, basta ver las convocatorias. Alemania invitó al juvenil talento de 20 años Ilkay Gündogan, actualmente al servicio del campeón de la Bundesliga Dortmund, cuyas raíces son turcas, al que quiere “atar” definitivamente.
Mano Menezes, entrenador de Brasil, convocó por su parte al mediocampo defensivo del Bayern Múnich Luiz Gustavo, quien hace pocos meses coqueteaba con la posibilidad de nacionalizarse alemán para poder jugar con la selección del país donde trabaja.
En ambos casos tanto Alemania, con Gündogan, como Brasil, con Luiz Gustavo, sientan un precedente y les comunican a los jugadores de forma clara “contamos contigo”. Por ser un partido amistoso, y no uno oficial, los futbolistas todavía podrían cambiar de bando (el primero a Turquía, el segundo con los alemanes), pero ya las dos selecciones les dejaron saber que las puertas están abiertas, para quedarse.
¿Importante para la Bundesliga?
De ninguna manera. De hecho, nada les gustaría más a los clubes alemanes que eliminar esta fecha del calendario internacional, y con razón, pues ella se presenta en medio de la primera semana de competencia local, lo cual frena su ritmo de adaptación.
En casos como el del Bayern, ello se traduce en una pausa total ya que el equipo aporta a selecciones nacionales 16 de sus 24 jugadores (8 a Alemania); para el Leverkusen y el Schalke, que iniciaron la temporada con una derrota, el tiempo se necesitaría para afinar el concepto futbolístico que aún no está maduro.
¿Importante para Cacau?
Para él más que para cualquier otro. El delantero alemán nacido en Brasil, Cacau, es anfitrión del partido en el estadio de Stuttgart, donde su club juega de local.
No hay otro futbolista para quien este partido tenga una mayor carga emocional. El delantero del Stuttgart jugará en su ciudad, en el estadio del equipo del cual es capitán (como suplente del lesionado Matthieu Delpierre), y contra la selección de su país natal. El nacionalizado Cacau compró 60 entradas para el partido, para amigos y familiares, una prueba de cuánto significa para él este Alemania – Brasil.
¿Importante para la ciudad?
Enormemente. Basta decir que con este partido se inaugura internacionalmente la modernización y readecuación del estadio Mercedes-Benz Arena, hoy por hoy uno de los más espectaculares de Europa, con capacidad para 60.000 espectadores y comodidades en las que no se ahorró nada de los 40 millones de euro que se invirtieron. Allí se pensó en todo, incluso en los aficionados que van al sanitario, quienes podrán hacer sus necesidades sin perder un solo minuto de lo que acontece en la cancha, gracias a una ventana que les permite seguir viendo el partido mientras hacen aquello que se hace en el baño.
¿Importante para la Federación Alemana de Fútbol?
No sólo es importante, es histórico. Un único dato basta para ilustrar cuánto gana en reconocimiento el fútbol alemán internacionalmente con este partido: el Alemania – Brasil será transmitido en directo, por televisión, en 190 países. Un récord para la selección nacional.
Freitag, 5. August 2011
“lo quiero ganar todo”
El nuevo lateral derecho del Bayern Múnich, el brasileño Rafinha, es el más importante fichaje latinoamericano de la presente temporada en la Bundesliga, a donde regresa luego de haber estado un año en el fútbol italiano.
Conversé con él acerca de las emociones que le generan estar otra vez en Alemania, con el Bayern, donde sin mayor esfuerzo conquistó la titularidad como defensa lateral derecho y jugará muy cerca de un viejo conocido suyo, el arquero Manuel Neuer, su ex compañero en el Schalke.
Rafinha, bienvenido de vuelta, ¿cómo se siente?
Estoy muy contento de volver a Alemania, un país que conozco muy bien y en el que tuve la oportunidad de jugar cinco temporadas con el Schalke. Aún más contento me pone que ese regreso a la Bundesliga se dé con el Bayern Múnich
Me contaron que mientras estuvo en Italia sintió siempre deseos de volver
No, no siempre. Ese año fue también bueno para mí, estuve muy contento en el Génova. En el equipo me ayudaron mucho y en Italia tuve mucho éxito. De todas formas no puedo ocultar que me emocionó mucho saber que regresaba a la Bundesliga.
Pero usted no sólo regresó a la Bundesliga, lo hizo al más famoso club de Alemania…
…Y eso es lo que me pone más contento, la combinación Alemania y Múnich es simplemente maravillosa. El Bayern es uno de los mejores clubes del mundo sólo comparable con Milán, con Barcelona, con Chelsea, con Real Madrid. Esos son los equipos de punta en Europa y estar en uno de ellos es emocionante; pero eso sí, para llegar allí hay que trabajar mucho.
Rafinha, usted se reencuentra en Múnich con un antiguo colega, el arquero Manuel Neuer con quien jugó en el Schalke. ¿Cómo le parece su progreso?
Manuel es un arquero excepcional y desde entonces, cuando jugamos juntos, hasta ahora, cuando nos volvemos a ver como compañeros, su evolución es evidente. Es un jugador de gran potencial que le va a ayudar muchísimo al Bayern en las próximas temporadas.
¿Se alegra de volver a jugar junto a Manuel Neuer?
Sí, sin duda, principalmente por el hecho de estar juntos en un equipo tan grande como el Bayern, y por saber que a su lado vamos a conseguir muchas victorias y muchos títulos.
En el pasado reciente se ha criticado mucho a la defensa del Bayern, el que se consideraba el punto débil del equipo. ¿Cree que con usted y Jerome Boateng los problemas están solucionados?
Espero que sí. Estamos trabajando muy fuerte para corregir eso, todos esos aspectos hicieron parte de los ejercicios de la pretemporada porque no queremos cometer los mismos errores que en el pasado. Nuestra defensa hizo una buena preparación y la expectativa es que eso se confirme con el correr de la temporada.
Es curioso, usted llegó y no tuvo mayores problemas en ser titular del equipo. ¿Contaba con esto? ¿Tuvo en algún momento dudas de que lograría imponer su clase en un equipo como el Bayern?
Yo confío mucho en mi trabajo y encaré esta venida al Bayern como una gran oportunidad, un gran sueño y un enorme desafío. Felizmente tuve un paso muy positivo por el Schalke, donde dejé una muy buena impresión de mis cualidades. Ahora todos confían mucho en mi trabajo y me respaldan; espero poder retribuir todo eso con un muy buen fútbol, siempre dando lo mejor de mí.
¿Cuál es su pronóstico para la temporada? ¿Se ganará la Bundesliga? ¿Se ganará la Copa Alemana? ¿Se ganará la Champions League jugando la final en casa, en el estadio Allianz Arena?
Soy muy optimista y mi expectativa personal –que responde a todas sus preguntas- es que lo quiero ganar todo con el Bayern. Sería algo mágico conquistar el título europeo de la Champions League jugando en el Allianz Arena.
Conversé con él acerca de las emociones que le generan estar otra vez en Alemania, con el Bayern, donde sin mayor esfuerzo conquistó la titularidad como defensa lateral derecho y jugará muy cerca de un viejo conocido suyo, el arquero Manuel Neuer, su ex compañero en el Schalke.
Rafinha, bienvenido de vuelta, ¿cómo se siente?
Estoy muy contento de volver a Alemania, un país que conozco muy bien y en el que tuve la oportunidad de jugar cinco temporadas con el Schalke. Aún más contento me pone que ese regreso a la Bundesliga se dé con el Bayern Múnich
Me contaron que mientras estuvo en Italia sintió siempre deseos de volver
No, no siempre. Ese año fue también bueno para mí, estuve muy contento en el Génova. En el equipo me ayudaron mucho y en Italia tuve mucho éxito. De todas formas no puedo ocultar que me emocionó mucho saber que regresaba a la Bundesliga.
Pero usted no sólo regresó a la Bundesliga, lo hizo al más famoso club de Alemania…
…Y eso es lo que me pone más contento, la combinación Alemania y Múnich es simplemente maravillosa. El Bayern es uno de los mejores clubes del mundo sólo comparable con Milán, con Barcelona, con Chelsea, con Real Madrid. Esos son los equipos de punta en Europa y estar en uno de ellos es emocionante; pero eso sí, para llegar allí hay que trabajar mucho.
Rafinha, usted se reencuentra en Múnich con un antiguo colega, el arquero Manuel Neuer con quien jugó en el Schalke. ¿Cómo le parece su progreso?
Manuel es un arquero excepcional y desde entonces, cuando jugamos juntos, hasta ahora, cuando nos volvemos a ver como compañeros, su evolución es evidente. Es un jugador de gran potencial que le va a ayudar muchísimo al Bayern en las próximas temporadas.
¿Se alegra de volver a jugar junto a Manuel Neuer?
Sí, sin duda, principalmente por el hecho de estar juntos en un equipo tan grande como el Bayern, y por saber que a su lado vamos a conseguir muchas victorias y muchos títulos.
En el pasado reciente se ha criticado mucho a la defensa del Bayern, el que se consideraba el punto débil del equipo. ¿Cree que con usted y Jerome Boateng los problemas están solucionados?
Espero que sí. Estamos trabajando muy fuerte para corregir eso, todos esos aspectos hicieron parte de los ejercicios de la pretemporada porque no queremos cometer los mismos errores que en el pasado. Nuestra defensa hizo una buena preparación y la expectativa es que eso se confirme con el correr de la temporada.
Es curioso, usted llegó y no tuvo mayores problemas en ser titular del equipo. ¿Contaba con esto? ¿Tuvo en algún momento dudas de que lograría imponer su clase en un equipo como el Bayern?
Yo confío mucho en mi trabajo y encaré esta venida al Bayern como una gran oportunidad, un gran sueño y un enorme desafío. Felizmente tuve un paso muy positivo por el Schalke, donde dejé una muy buena impresión de mis cualidades. Ahora todos confían mucho en mi trabajo y me respaldan; espero poder retribuir todo eso con un muy buen fútbol, siempre dando lo mejor de mí.
¿Cuál es su pronóstico para la temporada? ¿Se ganará la Bundesliga? ¿Se ganará la Copa Alemana? ¿Se ganará la Champions League jugando la final en casa, en el estadio Allianz Arena?
Soy muy optimista y mi expectativa personal –que responde a todas sus preguntas- es que lo quiero ganar todo con el Bayern. Sería algo mágico conquistar el título europeo de la Champions League jugando en el Allianz Arena.
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Donnerstag, 4. August 2011
Gran previo de la Bundesliga 2011/2012
El reloj no se detiene, ya llega la hora, falta poco para que el balón empiece a rodar en la Bundesliga. Este es el momento para entregarles el más grande análisis previo sobre cómo llegan todos y cada uno de los equipos alemanes al arranque de la temporada.
¡Aquí está!
Dortmund
Las virtudes que le valieron la obtención del título (espíritu de grupo, gran disposición física a lo largo del partido, presión al balón a lo largo de todo el partido, veloz transición de defensa a ataque y viceversa, y libertad para las genialidades individuales) se mantienen intactas.
La partida de Nuri Sahin -rumbo al Real Madrid- no se sintió en la pretemporada y tampoco hay razones para pensar que se lamentará a lo largo del torneo. De hecho, el principal problema del entrenador Jürgen Klopp (si se le puede denominar así) será la administración de la abundante oferta de talento con la que cuenta en el mediocampo (Götze, Kagawa, Leitner, Gündogan, Kehl, Bender, Großkreutz, Perisic…).
Otro gran argumento a favor del campeón alemán es que el “fino olfato” a la hora de adquirir nuevos refuerzos, y de integrarlos con propiedad al concepto, es constante. El éxito obtenido la temporada pasada con el japonés Kagawa y los promovidos desde las divisiones inferiores (Großkreutz, Götze) parece que se repetirán con fichajes y ascensos como el de Löw, Gündogan y Bakalorz.
La sólida defensa está intacta y se amplió, el medio se enriqueció, la delantera parece ser la única que pueda sufrir un poco con la baja hasta mediados de septiembre del paraguayo Lucas Barrios, lesionado en la final de la Copa América, pero Lewandowski y Zidan deberían ser suficiente alternativa.
El Dortmund está para dar la pelea por la defensa del título y llegar lejos en la Copa Alemana, así como cumplir un papel destacado en Champions League. El secreto radicará en la forma en la que asimilen el exigente ritmo de competencia cuando se disputan 3 trofeos paralelamente.
Leverkusen
Con un entrenador nuevo, Robin Dutt, al que el tiempo aún no le ha alcanzado para transmitir su concepto táctico; sin defensas centrales de jerarquía (que sigue buscando y espera encontrar antes de que cierre el mercado de verano); con el vacío dejado por Arturo Vidal; con el lastre de tener a una “súperestrella alemana” en Michael Ballack para la que no tiene espacio; el futuro no luce (a corto plazo) muy prometedor.
El Leverkusen de la pretemporada, el que llega al arranque del torneo, depende demasiado del mejor jugador de su actual plantilla, Simon Rolfes. De su mano marcha el equipo, él es quien marca los ritmos, y el único destacado a esta fecha. OK, André Schurrle también ha mostrado lo suyo, también llega bien y promete cosas positivas, pero aún le llevará tiempo poder desplegar todo su potencial. Digno de mencionar, Sven Bender y su presente nivel de rendimiento, pues si (como es de esperar) aún puede mejorar entonces va a volar en este 2011/2012.
El club sufrirá en la primera parte del campeonato (internacionalmente también) para mantener el paso de los grandes en la Bundesliga, pero a partir de noviembre, o al regreso de la pausa invernal, tendrá que explotar si el grupo asimila la idea del nuevo entrenador y se solucionan los problemas puntuales de plantilla (defensa).
Bayern
¿Se criticó durante largo tiempo la defensa del club de Múnich? Pues bien, las directivas reaccionaron contratando al mejor arquero alemán y uno de los mejores del mundo, Manuel Neuer, así como a Jerome Boateng de central y a Rafinha de lateral derecho pasando a Philipp Lahm a la banda izquierda, donde se hizo famoso internacionalmente y se convirtió mundialmente en uno de los mejores en la posición.
¿Se miró con desconfianza la dependencia de la dupla Ribéry-Robben? Pues ahora hay alternativas con Thomas Müller y Toni Kroos (que pueden ir tanto por el medio detrás de Mario Gómez, como por las bandas), más el japonés Usami.
Además junto a Bastian Schweinsteiger se tendrán dos opciones de primer nivel: Luiz Gustavo y Tymoschtschuk. Al frente de todo el entrenador Jupp Heynckes, cuyo concepto es relativamente sencillo: a jugar con orden.
El Bayern no va a deslumbrar, lo suyo será un fútbol muy práctico ejecutado por figuras de gran talla. En Alemania peleará tanto los títulos de la Bundesliga como el de la Copa Alemana; internacionalmente va a dar una pelea a muerte por ser uno de los dos equipos que dispute la final en el Allianz Arena en Múnich, su prioridad 1A.
Hannover
La temporada pasada su principio de “10 segundos” (tiempo que debería transcurrir entre apoderarse del balón y un disparo al arco) le dio buenos resultados. El entrenador Mirko Slomka se mantiene fiel a él pero no por ello se engaña a sí mismo creyendo que el éxito del año anterior se repetirá: la meta es terminar entre los 10 primeros de la Bundesliga.
El Hannover logró conservar en sus filas al muy pretendido Didier Ya Konan, así como a su colega en el ataque Mohammed Abdellaoue. Curiosamente el club se ha especializado en hacer sus descubrimientos de talentos en Noruega, de donde trajó a los dos ya mencionados y acaba de encontrar a Henning Hauger, que es defensa como lo es Christian Pander (ex Schalke), un talentoso lateral alemán, dueño por derecho propio de los mejores centros de la Bundesliga, que ha visto su progreso profesional traicionado por el cuerpo y las lesiones que han frenado la exhibición de su calidad.
El principio de los “10 segundos” funcionará muy bien en la Liga de Europa; en Alemania hay que darle la razón al entrenador Slomka, un puesto entre los primeros 10 es más que factible, la duda es cuál de ellos, yo descarto los dos primeros pero del tercero para abajo creo que tiene posibilidades.
Mainz
La buena noticia es que el entrenador es el mismo, Thomas Tuchel; la mala es que el entrenador casi empieza otra vez de cero tras la partida de varios de sus más importantes jugadores (Schürrle, Holtby, Fuchs) en la fenomenal campaña del torneo anterior.
Dos jugadores provenientes de la segunda división (Zoltan Stieber y Nicolai Müller) así como dos jóvenes pero ya curtidos futbolistas (Malik Fatih y Eric-Maxim Choupo-Moting), son los principales refuerzos. El objetivo con ellos es darle continuidad a la filosofía de Tuchel de “defender ofensivamente” y “poner muy rápido el balón al frente”.
Mainz esta temporada será un equipo de media tabla que dependerá mucho del gran talento estratégico de su entrenador.
Nuremberg
El riesgo de jugar con un equipo prestado es que tarde o temprano hay que devolverlo. Eso es lo que sucedió con el Nuremberg que tuvo que ver partir a Andreas Ottl, a Julian Schieber, a Mehmet Ekici, con destino a sus clubes de origen desde donde se les vendió a otros clubes (con excepción de Schieber).
Aún más triste es cuando se tienen grandes jugadores propios que luego de una buena temporada todos quieren en sus filas y el Nuremberg no puede retener por falta de perspectivas. Esa es la historia de Andreas Wolf y Ilkay Gündogan. La contratación (o mejor, otro préstamo) del ex Dortmund Markus Feulner (32 anos y autor de los 3 goles del triunfo del equipo en la Copa Alemana), del ex Hoffenheim Wilson Kamavuaka, y del goleador del Dinamo Dresden Alexander Esswein, son más un deseo de llenar los vacíos que una realidad.
El Nuremberg esta temporada estará mirando, como acostumbra, hacia la zona de descenso.
Kaiserslautern
Mejor no pudo haber terminado la temporada para los “diablos rojos” en el 2011, séptimos por encima de grandes como el Hamburgo, el Schalke, o el Wolfsburgo; lejos del descenso.
Pero sorpresas no se dan todos los años, y la sorpresa del pasado no fue lo bien que marchó el Kaiserslautern sino lo mal que anduvieron los grandes. En entrenador Marco Kurz es conciente de ello, así como lo es de que la perdida del goleador Srdjan Lakic (ahora en Wolfsburgo) y del mediocampista Jan Moravek (de regreso a Schalke) son difíciles de compensar pese al arribo de los jugadores de Israel Itay Shechter y Gil Vermouth , y de Richard Sukatu-Pasu.
El Kaiserslautern peleará contra el descenso.
Hamburgo
Este es el mejor proyecto del año y hay que decirlo desde antes de que el campeonato empiece para no perderse lo que pasará con el club del puerto. El director deportivo danés (que algunos consideran también entrenador a la sombra) Frank Arnesen, llegó del Chelsea con muchas ideas y un paquete interesante de jugadores (Töre, Mancienne).
El Hamburgo trabaja (y se le ha venido dando bien) por hacer de la unión y el trabajo colectivo su principal fortaleza y pondrá por las bandas ofensivas a dos de los más interesantes jugadores que verá esta temporada la Bundesliga (Elia y/o Jansen, que andan muy bien, y Sun). Triste es un poco la suerte de los latinoamericanos: el venezolano Tomás Rincón, pese a su buena Copa América, está lejos de la titularidad, y el peruano Paolo Guerrero (otro que brillo en Argentina 2011) irá al ataque en tanto la nueva contratación Skjelbred se adapta; claro, se se marcha Madlen Petric, como se especula, podría tener aún mejores perspectivas.
Este equipo póngalo entre los 5 primeros.
Freiburg
Dutt se marchó a Leverkusen y en su remplazo asumió el comando Marcus Sorg. Lo demás se mantuvo como venía, incluso se ha logrado retener en sus filas al goleador Papiss Demba Cisse pese a las tentativas de diferentes clubes importantes y prestigiosos.
El Freiburg se mantendrá fiel a su idea, y también a su tradición de disputar su permanencia en primera división.
Colonia
Este equipo, que va a pasarla tan mal como la pasa siempre, y seguirá considerando un éxito la posición 10, depende del jugador que en sus filas lleva ese número: Lukas Podolski. El de la selección alemana es el 85% del Colonia, lo bueno (y a veces lo malo) que se hace pasa por sus pies.
Claro, hay nuevo entrenador, Stale Solbakken, pero éste llegó con el plan de “desmontar” a la figura despojándole de la capitanía. ¡Como si en Colonia la popularidad y el cariño a Podolski dependiera de la capitanía y no de ser motor y conductor del equipo! También se contrató a Sascha Riether. De otro lado se conservaron a la mayoría de los jugadores.
La verdad no hay mayor cosa que decir del Colonia: anda bien Podolski, salva su cupo en la primera división; anda mal Podolski, desciende.
Hoffenheim
Su goleador, Vedad Ibisevic, está otra vez lesionado y será baja largo tiempo; el brasilero Firmino, por su parte, ya empezó a jugar regularmente y luce bien conduciendo el ataque del equipo.
Pero lo más importante este año en Hoffenheim será hacerle seguimiento a la primera etapa de un proyecto a largo plazo que va de la mano del nuevo entrenador, Holger Stanislawski (ex St. Pauli), en quien se tienen muchas esperanzas de que le imprima al club la dinámica que alcanzó con Ralf Ragnick.
El Hoffenheim no será protagonista de esta temporada, pero cumplirá sin duda una campaña más que aceptable que perfilará para mejores cosas. Con continuidad su año no es este, pero si el siguiente.
Stuttgart
William Kvist, Ibrahim Traore, el mexicano Maza y Julian Schieber son los refuerzos principales de un equipo que cuenta con un muy buen técnico, Bruno Labbadia, pero con una nomina a la que le falta calidad.
Al entrenador le tocará dar lo mejor de sí para sacar el máximo rendimiento a sus futbolistas y las directivas lo saben, no en vano la consigna oficial no tiene como objetivo “una posición determinada sino la obligación de presentarnos de la mejor manera posible”.
El Stuttgart tiene un pie firme en la mitad de la tabla.
Bremen
Es un tremendo desperdicio contar con jugadores del talento de Marko Marin, Arnautovic, Pizarro, ahora Ekici, Wesley, etc; saber que se tiene un entrenador de mucha sabiduría como Thomas Schaaf, y no sacar provecho de todo ello.
Pero así es la cosa en el Bremen, entre otras por las lesiones (Mertesacker que ya regresó), pero principalmente porque detrás de todo está la indecisión de la mesa directiva sobre el futuro, sobre si el entrenador seguirá al frente a partir de la próxima temporada (lleva ya más de una década en el banco), sobre si se necesita un nuevo aire, refrescar los puertos encargados de los éxitos deportivos.
Mientras esto no se soluciones el Bremen seguirá siendo lo que fue el año pasado: la suma de grandes individualidades sin coherencia colectiva. Se dejan de lado los temas extradeportivos para concentrarse en lo que debe suceder en la cancha, el Bremen está llamado a ser lo que ha sido en los últimos tiempos: protagonista de la Bundesliga y candidato al título.
Schalke
El proyecto es interesante, de ello no hay duda. Cuando uno revisa con atención lo que quiere sacar adelante el entrenador Ralf Ragnick, y además se percata de que el Schalke será el segundo equipo con el promedio de edad más bajo en la Bundesliga, sólo se puede tener esperanza en el futuro.
El problema es que el Schalke por ahora no tiene presente, o bueno, sí lo tiene, pero éste lleva una expresión en su rostro que denota dudas no resueltas y preguntas aún no contestadas. Claro, los azules pueden decir que empezaron bien la temporada ganando la Súpercopa al Dortmund, pero ellos saben, como lo saben quienes vieron el partido, que el triunfo fue un golpe de suerte y que aunque se luce mucho más ordenado tácticamente que el año pasado, aún se está lejos de contar con los elementos que le permitan proclamarse aspirante al título alemán.
La baja más importante en Gelsenkirchen fue el portero Manuel Neuer, bien suplido con Ralf Fährmann; de los otros que se fueron (Ali Karimi, Angelos Charisteas, etc) nadie se acuerda, pero eso sí, los que llegaron nuevos son verdaderos refuerzos (Lewis Holtby, Christian Fuchs).
El Schalke aún no sabe como jugar (¿4-2-3-1 con Raúl en el medio?, ¿4-4-2 con dos atacantes?) y en tanto no lo sepa eso se notará en su rendimiento en la Bundesliga; responde pronto a la pregunta puede pelear de mitad de tabla hacia arriba, se tarda y lo suyo será navegar por la zona media del casillero.
Wolfsburgo
Sin pies ni cabeza. El equipo de Felix Magath, que sigue su línea de comprar y comprar y comprar jugadores, no tiene estructura. El entrenador quiere jugar su favorecido esquema de 4-4-2 con Lakic y Mandzukic (Helmes) como la pareja sucesora de Grafite y Dzeko que le dio el título en el 2009, pero el principal problema para reeditar ese triunfo es la falta de un conductor; el Misimovic de aquel entonces no existe en la plantilla actual, primero porque el brasileño Diego se descalificó a sí mismo con su conducta y está a la venta sin posibilidades de jugar, segundo porque no se encontró otro jugador parecido en el mercado, aunque aún no se renuncia a la posibilidad de contratar para esa posición a Marko Marin.
Con Träsch se encontró por lo menos una pareja sólida para Josué en el medio defensivo, pero eso no es suficiente y la eliminación en la Copa Alemana frente al RB Leipzig develó todos los problemas estructurales que Magath tiene que resolver.
El Wolfsburgo, decepción en el 2011, tendrá que trabajar mucho para no repetir la experiencia en el 2012.
Mönchengladbach
Tres responsables de haber salvado el cupo en la primera división se quedaron en el equipo: el entrenador Lucien Favre, el fenomenal medio Marco Reuss, el central brasileño Dante. Eso es lo positivo.
Lo negativo es que por más que se quiera, ante la ausencia de recursos, el Mönchengladbach no podrá escapara a su suerte de pelear, una vez más, contra el descenso.
Berlín
Ya era hora que la capital alemana tuviera el club que se merece, que el Hertha hiciera “borrón y cuenta nueva” y presentara un proyecto serio. La amargura de gastar una temporada en la segunda división fue positiva y el entrenador Marcus Babbel le sacó el mayor provecho y estableció allí un gran colectivo que si bien no va a luchar en la primera división por el título sí debe mantenerse alejado del nerviosismo del descenso.
La llegada desde el Bayern del portero Thomas Kraft y el volante defensivo Andreas Ottl enriquecen la plantilla en donde se necesitaba, el liderazgo de Maik Franz (un incómodo jugador para los rivales por su constante espíritu de lucha), el creativo Raffael, dos volantes aguerridos como Fabian Lustenberger y Peter Niemeyer, y los delanteros Adrian Ramos y Pierre-Michel Lasogga son pilares de un equipo muy equilibrado en todas sus líneas.
El Berlín se quedará en primera.
Augsburgo
Otro proyecto que se lleva de forma ordenada y responsable de la mano del entrenador Jos Luhukay, quien cuenta con el respaldo incondicional de las directivas del club, que se aferran a él y no le presionarán por resultados dándole libertad para trabajar.
Lorenzo Davids, sobrino del legendario jugador holandés Edgar Davids, es la contratación más significativa; las bajas fueron mucho más sensibles, por ejemplo Moritz Leitner se fue a su club (Dortmund) e Ibrahima Traore al Stuttgart. En el club se toma el ascenso como un nuevo inicio, una experiencia que debe dejar cosas positivas.
El Augsburgo tiene cómo mantenerse en primera división si supera los nervios de “primiparo” y “novato”. Si la presión le traiciona será protagonista de la lucha por evitar el descenso.
P/S: Y para redondear este previo, aquí les dejo este link a En Línea de Gol donde hay una extensa entrevista sobre el tema.
¡Aquí está!
Dortmund
Las virtudes que le valieron la obtención del título (espíritu de grupo, gran disposición física a lo largo del partido, presión al balón a lo largo de todo el partido, veloz transición de defensa a ataque y viceversa, y libertad para las genialidades individuales) se mantienen intactas.
La partida de Nuri Sahin -rumbo al Real Madrid- no se sintió en la pretemporada y tampoco hay razones para pensar que se lamentará a lo largo del torneo. De hecho, el principal problema del entrenador Jürgen Klopp (si se le puede denominar así) será la administración de la abundante oferta de talento con la que cuenta en el mediocampo (Götze, Kagawa, Leitner, Gündogan, Kehl, Bender, Großkreutz, Perisic…).
Otro gran argumento a favor del campeón alemán es que el “fino olfato” a la hora de adquirir nuevos refuerzos, y de integrarlos con propiedad al concepto, es constante. El éxito obtenido la temporada pasada con el japonés Kagawa y los promovidos desde las divisiones inferiores (Großkreutz, Götze) parece que se repetirán con fichajes y ascensos como el de Löw, Gündogan y Bakalorz.
La sólida defensa está intacta y se amplió, el medio se enriqueció, la delantera parece ser la única que pueda sufrir un poco con la baja hasta mediados de septiembre del paraguayo Lucas Barrios, lesionado en la final de la Copa América, pero Lewandowski y Zidan deberían ser suficiente alternativa.
El Dortmund está para dar la pelea por la defensa del título y llegar lejos en la Copa Alemana, así como cumplir un papel destacado en Champions League. El secreto radicará en la forma en la que asimilen el exigente ritmo de competencia cuando se disputan 3 trofeos paralelamente.
Leverkusen
Con un entrenador nuevo, Robin Dutt, al que el tiempo aún no le ha alcanzado para transmitir su concepto táctico; sin defensas centrales de jerarquía (que sigue buscando y espera encontrar antes de que cierre el mercado de verano); con el vacío dejado por Arturo Vidal; con el lastre de tener a una “súperestrella alemana” en Michael Ballack para la que no tiene espacio; el futuro no luce (a corto plazo) muy prometedor.
El Leverkusen de la pretemporada, el que llega al arranque del torneo, depende demasiado del mejor jugador de su actual plantilla, Simon Rolfes. De su mano marcha el equipo, él es quien marca los ritmos, y el único destacado a esta fecha. OK, André Schurrle también ha mostrado lo suyo, también llega bien y promete cosas positivas, pero aún le llevará tiempo poder desplegar todo su potencial. Digno de mencionar, Sven Bender y su presente nivel de rendimiento, pues si (como es de esperar) aún puede mejorar entonces va a volar en este 2011/2012.
El club sufrirá en la primera parte del campeonato (internacionalmente también) para mantener el paso de los grandes en la Bundesliga, pero a partir de noviembre, o al regreso de la pausa invernal, tendrá que explotar si el grupo asimila la idea del nuevo entrenador y se solucionan los problemas puntuales de plantilla (defensa).
Bayern
¿Se criticó durante largo tiempo la defensa del club de Múnich? Pues bien, las directivas reaccionaron contratando al mejor arquero alemán y uno de los mejores del mundo, Manuel Neuer, así como a Jerome Boateng de central y a Rafinha de lateral derecho pasando a Philipp Lahm a la banda izquierda, donde se hizo famoso internacionalmente y se convirtió mundialmente en uno de los mejores en la posición.
¿Se miró con desconfianza la dependencia de la dupla Ribéry-Robben? Pues ahora hay alternativas con Thomas Müller y Toni Kroos (que pueden ir tanto por el medio detrás de Mario Gómez, como por las bandas), más el japonés Usami.
Además junto a Bastian Schweinsteiger se tendrán dos opciones de primer nivel: Luiz Gustavo y Tymoschtschuk. Al frente de todo el entrenador Jupp Heynckes, cuyo concepto es relativamente sencillo: a jugar con orden.
El Bayern no va a deslumbrar, lo suyo será un fútbol muy práctico ejecutado por figuras de gran talla. En Alemania peleará tanto los títulos de la Bundesliga como el de la Copa Alemana; internacionalmente va a dar una pelea a muerte por ser uno de los dos equipos que dispute la final en el Allianz Arena en Múnich, su prioridad 1A.
Hannover
La temporada pasada su principio de “10 segundos” (tiempo que debería transcurrir entre apoderarse del balón y un disparo al arco) le dio buenos resultados. El entrenador Mirko Slomka se mantiene fiel a él pero no por ello se engaña a sí mismo creyendo que el éxito del año anterior se repetirá: la meta es terminar entre los 10 primeros de la Bundesliga.
El Hannover logró conservar en sus filas al muy pretendido Didier Ya Konan, así como a su colega en el ataque Mohammed Abdellaoue. Curiosamente el club se ha especializado en hacer sus descubrimientos de talentos en Noruega, de donde trajó a los dos ya mencionados y acaba de encontrar a Henning Hauger, que es defensa como lo es Christian Pander (ex Schalke), un talentoso lateral alemán, dueño por derecho propio de los mejores centros de la Bundesliga, que ha visto su progreso profesional traicionado por el cuerpo y las lesiones que han frenado la exhibición de su calidad.
El principio de los “10 segundos” funcionará muy bien en la Liga de Europa; en Alemania hay que darle la razón al entrenador Slomka, un puesto entre los primeros 10 es más que factible, la duda es cuál de ellos, yo descarto los dos primeros pero del tercero para abajo creo que tiene posibilidades.
Mainz
La buena noticia es que el entrenador es el mismo, Thomas Tuchel; la mala es que el entrenador casi empieza otra vez de cero tras la partida de varios de sus más importantes jugadores (Schürrle, Holtby, Fuchs) en la fenomenal campaña del torneo anterior.
Dos jugadores provenientes de la segunda división (Zoltan Stieber y Nicolai Müller) así como dos jóvenes pero ya curtidos futbolistas (Malik Fatih y Eric-Maxim Choupo-Moting), son los principales refuerzos. El objetivo con ellos es darle continuidad a la filosofía de Tuchel de “defender ofensivamente” y “poner muy rápido el balón al frente”.
Mainz esta temporada será un equipo de media tabla que dependerá mucho del gran talento estratégico de su entrenador.
Nuremberg
El riesgo de jugar con un equipo prestado es que tarde o temprano hay que devolverlo. Eso es lo que sucedió con el Nuremberg que tuvo que ver partir a Andreas Ottl, a Julian Schieber, a Mehmet Ekici, con destino a sus clubes de origen desde donde se les vendió a otros clubes (con excepción de Schieber).
Aún más triste es cuando se tienen grandes jugadores propios que luego de una buena temporada todos quieren en sus filas y el Nuremberg no puede retener por falta de perspectivas. Esa es la historia de Andreas Wolf y Ilkay Gündogan. La contratación (o mejor, otro préstamo) del ex Dortmund Markus Feulner (32 anos y autor de los 3 goles del triunfo del equipo en la Copa Alemana), del ex Hoffenheim Wilson Kamavuaka, y del goleador del Dinamo Dresden Alexander Esswein, son más un deseo de llenar los vacíos que una realidad.
El Nuremberg esta temporada estará mirando, como acostumbra, hacia la zona de descenso.
Kaiserslautern
Mejor no pudo haber terminado la temporada para los “diablos rojos” en el 2011, séptimos por encima de grandes como el Hamburgo, el Schalke, o el Wolfsburgo; lejos del descenso.
Pero sorpresas no se dan todos los años, y la sorpresa del pasado no fue lo bien que marchó el Kaiserslautern sino lo mal que anduvieron los grandes. En entrenador Marco Kurz es conciente de ello, así como lo es de que la perdida del goleador Srdjan Lakic (ahora en Wolfsburgo) y del mediocampista Jan Moravek (de regreso a Schalke) son difíciles de compensar pese al arribo de los jugadores de Israel Itay Shechter y Gil Vermouth , y de Richard Sukatu-Pasu.
El Kaiserslautern peleará contra el descenso.
Hamburgo
Este es el mejor proyecto del año y hay que decirlo desde antes de que el campeonato empiece para no perderse lo que pasará con el club del puerto. El director deportivo danés (que algunos consideran también entrenador a la sombra) Frank Arnesen, llegó del Chelsea con muchas ideas y un paquete interesante de jugadores (Töre, Mancienne).
El Hamburgo trabaja (y se le ha venido dando bien) por hacer de la unión y el trabajo colectivo su principal fortaleza y pondrá por las bandas ofensivas a dos de los más interesantes jugadores que verá esta temporada la Bundesliga (Elia y/o Jansen, que andan muy bien, y Sun). Triste es un poco la suerte de los latinoamericanos: el venezolano Tomás Rincón, pese a su buena Copa América, está lejos de la titularidad, y el peruano Paolo Guerrero (otro que brillo en Argentina 2011) irá al ataque en tanto la nueva contratación Skjelbred se adapta; claro, se se marcha Madlen Petric, como se especula, podría tener aún mejores perspectivas.
Este equipo póngalo entre los 5 primeros.
Freiburg
Dutt se marchó a Leverkusen y en su remplazo asumió el comando Marcus Sorg. Lo demás se mantuvo como venía, incluso se ha logrado retener en sus filas al goleador Papiss Demba Cisse pese a las tentativas de diferentes clubes importantes y prestigiosos.
El Freiburg se mantendrá fiel a su idea, y también a su tradición de disputar su permanencia en primera división.
Colonia
Este equipo, que va a pasarla tan mal como la pasa siempre, y seguirá considerando un éxito la posición 10, depende del jugador que en sus filas lleva ese número: Lukas Podolski. El de la selección alemana es el 85% del Colonia, lo bueno (y a veces lo malo) que se hace pasa por sus pies.
Claro, hay nuevo entrenador, Stale Solbakken, pero éste llegó con el plan de “desmontar” a la figura despojándole de la capitanía. ¡Como si en Colonia la popularidad y el cariño a Podolski dependiera de la capitanía y no de ser motor y conductor del equipo! También se contrató a Sascha Riether. De otro lado se conservaron a la mayoría de los jugadores.
La verdad no hay mayor cosa que decir del Colonia: anda bien Podolski, salva su cupo en la primera división; anda mal Podolski, desciende.
Hoffenheim
Su goleador, Vedad Ibisevic, está otra vez lesionado y será baja largo tiempo; el brasilero Firmino, por su parte, ya empezó a jugar regularmente y luce bien conduciendo el ataque del equipo.
Pero lo más importante este año en Hoffenheim será hacerle seguimiento a la primera etapa de un proyecto a largo plazo que va de la mano del nuevo entrenador, Holger Stanislawski (ex St. Pauli), en quien se tienen muchas esperanzas de que le imprima al club la dinámica que alcanzó con Ralf Ragnick.
El Hoffenheim no será protagonista de esta temporada, pero cumplirá sin duda una campaña más que aceptable que perfilará para mejores cosas. Con continuidad su año no es este, pero si el siguiente.
Stuttgart
William Kvist, Ibrahim Traore, el mexicano Maza y Julian Schieber son los refuerzos principales de un equipo que cuenta con un muy buen técnico, Bruno Labbadia, pero con una nomina a la que le falta calidad.
Al entrenador le tocará dar lo mejor de sí para sacar el máximo rendimiento a sus futbolistas y las directivas lo saben, no en vano la consigna oficial no tiene como objetivo “una posición determinada sino la obligación de presentarnos de la mejor manera posible”.
El Stuttgart tiene un pie firme en la mitad de la tabla.
Bremen
Es un tremendo desperdicio contar con jugadores del talento de Marko Marin, Arnautovic, Pizarro, ahora Ekici, Wesley, etc; saber que se tiene un entrenador de mucha sabiduría como Thomas Schaaf, y no sacar provecho de todo ello.
Pero así es la cosa en el Bremen, entre otras por las lesiones (Mertesacker que ya regresó), pero principalmente porque detrás de todo está la indecisión de la mesa directiva sobre el futuro, sobre si el entrenador seguirá al frente a partir de la próxima temporada (lleva ya más de una década en el banco), sobre si se necesita un nuevo aire, refrescar los puertos encargados de los éxitos deportivos.
Mientras esto no se soluciones el Bremen seguirá siendo lo que fue el año pasado: la suma de grandes individualidades sin coherencia colectiva. Se dejan de lado los temas extradeportivos para concentrarse en lo que debe suceder en la cancha, el Bremen está llamado a ser lo que ha sido en los últimos tiempos: protagonista de la Bundesliga y candidato al título.
Schalke
El proyecto es interesante, de ello no hay duda. Cuando uno revisa con atención lo que quiere sacar adelante el entrenador Ralf Ragnick, y además se percata de que el Schalke será el segundo equipo con el promedio de edad más bajo en la Bundesliga, sólo se puede tener esperanza en el futuro.
El problema es que el Schalke por ahora no tiene presente, o bueno, sí lo tiene, pero éste lleva una expresión en su rostro que denota dudas no resueltas y preguntas aún no contestadas. Claro, los azules pueden decir que empezaron bien la temporada ganando la Súpercopa al Dortmund, pero ellos saben, como lo saben quienes vieron el partido, que el triunfo fue un golpe de suerte y que aunque se luce mucho más ordenado tácticamente que el año pasado, aún se está lejos de contar con los elementos que le permitan proclamarse aspirante al título alemán.
La baja más importante en Gelsenkirchen fue el portero Manuel Neuer, bien suplido con Ralf Fährmann; de los otros que se fueron (Ali Karimi, Angelos Charisteas, etc) nadie se acuerda, pero eso sí, los que llegaron nuevos son verdaderos refuerzos (Lewis Holtby, Christian Fuchs).
El Schalke aún no sabe como jugar (¿4-2-3-1 con Raúl en el medio?, ¿4-4-2 con dos atacantes?) y en tanto no lo sepa eso se notará en su rendimiento en la Bundesliga; responde pronto a la pregunta puede pelear de mitad de tabla hacia arriba, se tarda y lo suyo será navegar por la zona media del casillero.
Wolfsburgo
Sin pies ni cabeza. El equipo de Felix Magath, que sigue su línea de comprar y comprar y comprar jugadores, no tiene estructura. El entrenador quiere jugar su favorecido esquema de 4-4-2 con Lakic y Mandzukic (Helmes) como la pareja sucesora de Grafite y Dzeko que le dio el título en el 2009, pero el principal problema para reeditar ese triunfo es la falta de un conductor; el Misimovic de aquel entonces no existe en la plantilla actual, primero porque el brasileño Diego se descalificó a sí mismo con su conducta y está a la venta sin posibilidades de jugar, segundo porque no se encontró otro jugador parecido en el mercado, aunque aún no se renuncia a la posibilidad de contratar para esa posición a Marko Marin.
Con Träsch se encontró por lo menos una pareja sólida para Josué en el medio defensivo, pero eso no es suficiente y la eliminación en la Copa Alemana frente al RB Leipzig develó todos los problemas estructurales que Magath tiene que resolver.
El Wolfsburgo, decepción en el 2011, tendrá que trabajar mucho para no repetir la experiencia en el 2012.
Mönchengladbach
Tres responsables de haber salvado el cupo en la primera división se quedaron en el equipo: el entrenador Lucien Favre, el fenomenal medio Marco Reuss, el central brasileño Dante. Eso es lo positivo.
Lo negativo es que por más que se quiera, ante la ausencia de recursos, el Mönchengladbach no podrá escapara a su suerte de pelear, una vez más, contra el descenso.
Berlín
Ya era hora que la capital alemana tuviera el club que se merece, que el Hertha hiciera “borrón y cuenta nueva” y presentara un proyecto serio. La amargura de gastar una temporada en la segunda división fue positiva y el entrenador Marcus Babbel le sacó el mayor provecho y estableció allí un gran colectivo que si bien no va a luchar en la primera división por el título sí debe mantenerse alejado del nerviosismo del descenso.
La llegada desde el Bayern del portero Thomas Kraft y el volante defensivo Andreas Ottl enriquecen la plantilla en donde se necesitaba, el liderazgo de Maik Franz (un incómodo jugador para los rivales por su constante espíritu de lucha), el creativo Raffael, dos volantes aguerridos como Fabian Lustenberger y Peter Niemeyer, y los delanteros Adrian Ramos y Pierre-Michel Lasogga son pilares de un equipo muy equilibrado en todas sus líneas.
El Berlín se quedará en primera.
Augsburgo
Otro proyecto que se lleva de forma ordenada y responsable de la mano del entrenador Jos Luhukay, quien cuenta con el respaldo incondicional de las directivas del club, que se aferran a él y no le presionarán por resultados dándole libertad para trabajar.
Lorenzo Davids, sobrino del legendario jugador holandés Edgar Davids, es la contratación más significativa; las bajas fueron mucho más sensibles, por ejemplo Moritz Leitner se fue a su club (Dortmund) e Ibrahima Traore al Stuttgart. En el club se toma el ascenso como un nuevo inicio, una experiencia que debe dejar cosas positivas.
El Augsburgo tiene cómo mantenerse en primera división si supera los nervios de “primiparo” y “novato”. Si la presión le traiciona será protagonista de la lucha por evitar el descenso.
P/S: Y para redondear este previo, aquí les dejo este link a En Línea de Gol donde hay una extensa entrevista sobre el tema.
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